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El Toyota iQ es un pequeño utilitario de cuatro plazas y 3,0 m, que está en venta desde abril de 2009. De serie tiene control de estabilidad —algo poco frecuente en un coche pequeño— y un inédito airbag en la luneta (imagen).
Está disponible desde 11.340 € (todos los precios), sólo con motores de gasolina (de 68 y de 98 CV) y con cambio manual o automático. Por el momento no está previsto un motor Diesel para el mercado español.
Puede ser una alternativa a modelos como el KIA Picanto, el Citroën C1, el Peugeot 107, el Hyundai i10 o el Suzuki Alto, entre otros. El iQ es más pequeño y más costoso que todos ellos, aunque está notablemente más equipado (listado de turismos de entre 2,80 y 3,55 m ordenado por precio) y da mayor sensación de calidad. El único modelo similar que es más costoso es el Fiat 500 (comparativa). Cualquiera de ellos es preferible para llevar pasajeros en las plazas traseras. Si se le va a dar un uso por carretera hay coches de su precio que pueden dar mejor resultado como un Renault Twingo.
El iQ está destinado principalmente a un uso por ciudad. Necesita menos espacio para dar una vuelta completa (7,8 m medido entre bordillos) que la mayor parte de los coches del mercado. Un smart es más pequeño y maniobra peor. Eso le da gran facilidad de uso en calles estrechas y plazas de aparcamiento pequeñas.
La versión más recomendable es la que tiene motor 1,0 de 68 CV. La diferencia de aceleración que da respecto al de 98 CV es mucho menor de lo que puede caber esperar por su diferencia de potencia. El único inconveniente que tiene el IQ 68 CV es que vibra al ralentí (es de tres cilindros). El de 98 CV tiene un funcionamiento más suave.
Con el motor de 98 CV el IQ es muy agradable de conducir por su suavidad y silencio de funcionamiento. No obstante, como en otros modelos que hemos conducido con este motor, no da un buen resultado en carretera: su capacidad de aceleración está lejos de lo que cabe esperar de su potencia. Para notar diferencias con el de 68 CV, hay que llevarlo a un régimen muy alto. Más impresiones de conducción.
Con 2,99 m de longitud, es el segundo automóvil más pequeño entre los que se venden en España, sólo por detrás del smart fortwo (2,69 m). A diferencia de éste, el iQ tiene cuatro plazas y un maletero más pequeño (prácticamente inexistente, 32 l).
En el interior pueden viajar tres adultos y un niño de poca estatura con una cierta comodidad, siempre que los asientos delanteros no vayan muy retrasados. De las dos plazas traseras, la más espaciosa es la que hay detrás del asiento del acompañante, ya que el asiento del acompañante puede ir colocado más cerca del salpicadero (en esa zona el salpicadero es menos voluminoso). Más impresiones del interior.
Equipamiento
El iQ destaca sobre cualquier otro modelo de este tamaño por su variado equipamiento de seguridad. De serie tiene control de estabilidad y nueve airbags (imagen). Incluye un innovador airbag para la luneta que se activa en caso de que otro coche colisione por detrás (imagen). También tiene un airbag de rodilla para el conductor y otro bajo el tapizado del asiento del acompañante (que eleva la parte delantera de la banqueta, para que el cuerpo no se vaya por debajo del cinturón de seguridad en caso de colisión. Imagen).
Hay dos niveles de equipamiento: «iQ» e «iQ²». Todos los iQ llevan de serie aire acondicionado, radio CD MP3, llantas de aleación de 15” (con neumáticos 175/65) y equipo reparapinchazos, entre otros elementos (ficha de equipamiento).
Para disponer de elementos poco habituales en coches de este tamaño, como climatizador, acceso y arranque sin llave, retrovisor interior de oscurecimiento automático y asientos delanteros con calefacción, hay que adquirir una versión «iQ²» (ficha de equipamiento). Las llantas de aleación de 16” son exclusivas del iQ «iQ²» 1.33).
Opcionalmente puede tener navegador con conexión Bluetooth (900 €), tapicería de cuero (500 €) y pintura metalizada (300 €).
Motores
El iQ está disponible con dos motores de gasolina, un 1,0 l VVT-i de 68 CV y un 1,33 l VVT-i de 98 CV. El segundo es una variante del 1,33 l de 101 CV que llevan otros modelos de Toyota (información técnica).
El motor de 68 CV va unido a un cambio manual de cinco velocidades u opcionalmente a uno automático de variador continuo (denominado «Multidrive»). En el primer caso, el consumo es 4,3 l/100 km; en el segundo, 4,7 l/100 km. No hay ningún modelo de gasolina que consuma menos que el IQ 1.0 con cambio manual (ficha comparativa).
La versión con el motor de 98 CV lleva un cambio manual de seis velocidades. Antes de que termine 2009 también estará disponible con el cambio «Multidrive».
Esta versión tiene un dispositivo de parada y arranque automáticos del motor, que para el motor cuando el coche está detenido (por ejemplo, en un semáforo o en atascos). El consumo del iQ con este motor es 4,8 l/100 km. No hay a la venta en España, ningún coche similar que consuma menos (comparativa).
Las versiones 1.0 y 1.33 con cambio manual, tienen un indicador que recomienda el momento adecuado para cambiar de marcha, de cara a obtener el menor consumo posible.
En la mayoría de países europeos también está a la venta una versión Diesel (1.4 de 90 CV), que consume 4,0 l/100 km (0,1 l más si lleva filtro de partículas). Esta versión no está prevista que llegue a España, ya que según Toyota la demanda sería muy baja.
Detalles
El objetivo de Toyota con el iQ no es poner en el mercado un coche pequeño y barato, ya que para eso tiene en su gama el Aygo (40 cm más largo y está a la venta a partir de 7.410 €). Con el iQ, Toyota pretende llegar a un público diferente en este segmento que no se preocupe tanto por el precio y sí por el impulso de compra o por la imagen del vehículo.
Toyota tiene previsto vender 1.200 iQ en 2009 y 1.500 unidades en 2.010 (el 75 por ciento con el motor 1.0).
El iQ es muy similar a un prototipo que Toyota mostró en 2007.
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