Avensis 2.2 D-4D 150 CV
La mayor parte del tiempo he conducido el Avensis por carreteras mojadas. La sensación que me ha dejado es que su nivel de seguridad activa es muy elevado porque, incluso en condiciones muy adversas, reacciona de una manera especialmente suave. Para que se den las circunstancias que originen un movimiento brusco, hay que cometer un error muy grande.
Lo que no tiene es la agilidad de reacciones, de un Honda Accord, un Ford Mondeo, y especialmente, un Mazda6, que tienen mayor facilidad que el Avensis para seguir la trayectoria marcada con el volante, siempre que la adherencia sea suficiente.
En el Avensis, cuando se trata de ir muy rápido por zonas de curvas, es de esos coches en los que hay que anticipar algo el giro, pero una vez que está apoyado es poco probable que pierda la trayectoria. Como transmite confianza al conductor, puede ser preferible a ciertos coches más ágiles a la entrada de la curva, pero que una vez en ella son más sensibles a las irregularidades (como un Opel Insignia).
En carreteras rápidas (como autopistas o autovías) va muy bien. De hecho no encuentro diferencias del Avensis respecto a otros coches de mayor tamaño y mayor batalla (como un Ford Mondeo), a priori características que influyen en una estabilidad lineal superior.
La suspensión está muy bien puesta a punto porque, sin ser excesivamente blanda (la carrocería no se balancea mucho, ni cabecea), aísla convenientemente de todo tipo de irregularidades, de las que sacuden con rapidez la rueda (por ejemplo, una junta de dilatación o un resalto de los que sirven para limitar la velocidad, frecuentes en zonas urbanas) y las que generan un movimiento lento.
El Avensis con el motor Diesel de 150 CV tiene un funcionamiento muy bueno entendiendo por ello que vibra poco y da la fuerza de una manera progresiva; no es de esos motores turbodiesel que dan un empujón notable a medio régimen.
No gasta muy poco; la diferencia es apreciable respecto a los coches similares más económicos de consumo, como un BMW 318d o un Volkswagen Passat 2.0 TDI 140 CV. Para hacer una media próxima a 128 km/h en autopista, sobre un recorrido de ida y vuelta, gastó 6,6 l/100 km.
Tampoco es veloz para su potencia (mediciones); de hecho según nuestras mediciones, ha acelerado prácticamente como una berlina turbodiesel de unos 130-140 CV, no como una de 150 CV.
Otras versiones
De forma breve, también hemos podido conducir el Avensis Diesel de 126 CV con transmisión automática «Multidrive S». En combinación con este motor, el Avensis también es silencioso. Nos ha gustado el cambio automático «Multidrive S» (de variador continuo). Es una transmisión suficientemente rápida cuando funciona y, cuando se usa de forma manual, modifica el desarrollo con suavidad. En el modo automático es habitual ver al motor funcionando a menos de 1.800 rpm. Tiene un programa deportivo, seleccionable desde un pulsador, con el que el variador trabaja con desarrollos más cortos.
Otra versión que hemos conducido muy poco es el Avensis de gasolina de 147 CV, que da un empuje razonable.
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