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Desde principios de 2008 se vende en España un Tata
Grand Safari renovado. Está disponible únicamente
con un motor Diesel de 140 CV (antes tenía uno de 115
CV).
Está disponible en dos versiones, una con tracción
trasera y otra con tracción conectable a las cuatro
ruedas y reductora. La versión de dos ruedas
motrices tiene un precio de 18.546 € y la de cuatro ruedas
motrices cuesta 20.987 €.
Se trata del todoterreno de
más de 4,4 m de longitud más barato en
España. El siguiente es el Ssangyong Actyon que con la misma potencia
y en variante de dos ruedas motrices, cuesta 21.400 Euros. El Actyon es 20 cm menor que el TATA.
De entre los
todoterreno de más de 4,5 m, el más
cercano por precio al Tata Grand Safari es el Chevrolet Captiva con motor de gasolina y tracción delantera, que cuesta
24.000 euros. Este todoterreno es de mejor calidad que el TATA, pero está menos enfocado a un uso por campo.
Por precio, equipamiento, materiales del interior y por cómo se desenvuelve en el campo, el Grand Safari se trata
de un vehículo adecuado para el medio rural.
Con relación al anterior, el nuevo Grand Safari se
distingue por el motor de 140 CV (115 CV el anterior) que
consume menos (por lo tanto emite menos CO2)
y cumple con la normativa de emisiones Euro 4. Además
el nuevo Grand Safati tiene modificaciones en la caja de cambios
y los diferenciales (con el objetivo de reducir vibraciones),
en la dirección asistida, tiene discos de freno de
mayor tamaño y se ha mejorado la insonorización.
TATA también ha utilizado otros materiales en el
salpicadero y en las puertas, otra tapicería (opcionalmente puede ser de cuero). Además, las molduras y paragolpes son del mismo color
que la carrocería. Los dos airbag delanteros y el ABS son de serie en todas las versiones.
El TATA Grand Safari tiene un motor que resulta agradable de conducir y silencioso, habida
cuenta de que no se trata de un coche refinado. En un todo
terreno lujoso este motor probablemente desentonaría
por ruidoso y áspero, pero para el Tata Safari resulta
acorde con el conjunto. El sistema de inyección ha
sido desarrollado por Tata en colaboración con Delphi.
Circula bien por caminos difíciles ya que la
carrocería es alta y por tanto tiene buena capacidad
para sortear desniveles pronunciados y para circular por caminos
rotos. Sobre tierra, entra bien en las curvas. La única precaución para conectar y desconectar
las cuatro ruedas motrices es circular a menos de 60 km/h.
La reductora sólo puede conectarse con el coche parado.
No he tenido oportunidad de conducirlo por carreteras asfaltadas
de montaña y por tanto no sé cómo responde
en ese terreno. Por autovía, la estabilidad lineal y la comodidad de la suspensión es la suficiente en un coche que no está indicado para viajar.
El
volante sólo es regulable en altura, mediante una palanca
metálica poco tratable situada bajo la columna de dirección.
No tiene un buen apoyo para el pie izquierdo. Los asientos
delanteros, que recogen suficientemente bien el cuerpo y son
regulables en altura. El sistema de recirculación de aire funciona bien
porque evita que entre polvo en interior cuando se circula sobre caminos de tierra.
El TATA Grand Safari no tiene control de estabilidad
(ESP) ni airbag laterales. Los principales elementos de
confort son el aire acondicionado, cierre centralizado, cuatro
elevalunas eléctricos y espejos exteriores regulables
eléctricamente. Un elemento necesario para subir al
coche son las estriberas laterales, que forman parte del equipo
de serie.
Los tiradores exteriores de las puertas están mal
resueltos porque cuando liberan las cerraduras se quedan en
posición completamente horizontal, por lo que para
abrir las puertas es necesario pinzarlos con los dedos para
poder tirar de ellos. La puerta posterior tiene las bisagras
en el lado derecho del coche, el lugar en el que habitualmente
se encuentra la acera cuando se aparca en línea. Por
tanto, con la puerta abierta, no se puede acceder al maletero
desde la acera.
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