El Subaru XV es un todoterreno de 4,45 m de longitud. Guarda mucha relación con el próximo Subaru Impreza, pero tiene una suspensión específica que aleja mucho su carrocería del suelo.
La distancia mínima libre al suelo es 22 centímetros, que es mucho para un todoterreno que no está pensado para un uso por zonas muy dificiles por el campo. A diferencia de sus rivales (algunos son el KIA Sportage, el Nissan Qashqai +2 o el Toyota RAV4) tiene tracción total de serie. Las únicas ruedas disponibles son unas 225/55 R17; los coches de la presentación traían unas Yokohama Geolandar G95 (del tipo M+S).
Con esa distancia libre al suelo, la tracción total y unas ruedas que no son específicas para rodar por asfalto, el Subaru XV debería dar buen resultado en caminos, aunque no estén en buen estado. En vías asfaltadas no parece un vehículo alto porque es ágil de reacciones.
Se puede elegir con dos motores de gasolina de 1,6 y 2,0 litros de cilindrada, con 114 y 150 caballos de potencia respectivamente y con uno Diesel de 147 CV. Todos los motores son de tipo bóxer, como es habitual en la mayor parte de los modelos de Subaru. Los de gasolina los estrena este modelo. El Diesel es el mismo que estrenó el Legacy anterior.
El Subaru XV más económico, con motor de gasolina de 114 caballos, está a la venta desde 19 900 euros
(todos los precios del Subaru XV con su equipamiento y ficha técnica).
Subaru espera que la mayor parte de la ventas del XV sean con motor Diesel, que es el modelo más costoso. Está a la venta desde 27 500 euros. Este precio es superior al que tienen un buen número de rivales de potencia parecida, también con tracción total. Así, las versiones menos equipadas de un Nissan Qashqai, Ford Kuga o SsanYong Korando son claramente más baratas, mientras que un Mitsubishi ASX es ligeramente más costoso (tabla comparativa).
En función del motor, el XV se puede elegir con cuatro niveles de equipamiento: «Advance», «Sport», «Executive», «Excutive Plus».
Una de las cosas que distinguen a las versiones más equipadas es que tienen navegador. Durante la toma de contacto me ha parecido que sus indicaciones, gráficos e instrucciones de voz son de poca calidad. La tapicería de cuero, exclusiva para la versión más costosa, me parece agradable en términos generales aunque hace que el asiento sea un poco resbaladizo en carreteras de curvas. El acceso y arranque sin llaves («smart key») o el techo solar también son elementos exclusivos de nivel de equipamiento más costoso.
El interior parece de buena calidad y con buen ajuste entre piezas. El guarnecido de la parte superior de las puertas
y la parte más elevada del salpicadero es de un plástico blando.
He conducido la versión con motor Diesel, que en general me ha parecido suave y no muy ruidoso (aunque en el Legacy me pareció que hacía menos ruido). Responde con agilidad y tiene fuerza suficiente para viajar con soltura aun por carreteras de fuertes pendientes. No he tenido oportunidad de medir el consumo como habitualmente lo hacemos en km77.com. El dato oficial (5,6 l/100 km en el recorrido mixto) es ligeramente inferior al que ofrecen casi la totalidad de sus rivales de tracción total, con la importante excepción del Mazda CX-5, que gasta mucho menos (listado comparativo).
Quizá el Subaru XV gasta más bien poco para el tipo de coche que es porque su peso es bajo. Con motor Diesel pesa 1 510 kg, menos de lo que pesan casi la totalidad de los todoterrenos parecidos (incluido el Mazda CX-5). El que más se acerca es el Skoda Yeti Diesel de 140 caballos y tracción total, 1 535 kg.
En vías asfaltadas se conduce casi como un coche tradicional. Reacciona con rapidez a las indicaciones con el volante (casi no existe el típico retraso que suelen tener los coches altos a las órdenes del conductor), la carrocería se balancea poco en las curvas y cabecea poco en las frenadas.
Los movimientos en curva están muy bien contenidos porque la suspensión es firme. No llega a ser un coche incómodo, pero deja sentir a los ocupantes el estado del piso. Por ejemplo, creo que un Volkswagen Tiguan o un Toyota RAV4 son más confortables en carreteras y caminos irregulares.
Las proporciones del interior del Subaru XV no responden al patrón habitual de los todoterrenos. En las plazas posteriores, el techo no está muy alejado de la cabeza de los ocupantes, ni la anchura entre puertas es grande. Si tomamos como referencia estos dos valores, el Subaru XV está por debajo de la media (tabla comparativa de mediciones de interior).
El mejor valor en las plazas posteriores es la distancia libre para las piernas. Es suficientemente grande para que, si en las plazas anteriores se sienta una persona alta, en las posteriores quepa otra también alta sin problemas.
El maletero tiene 380 litros de capacidad, que es un valor pequeño para un coche de 4,45 m de longitud. Este dato está medido sin rueda de repuesto. En España, el Subaru XV se puede pedir con una de emergencia.
Sistemas tracción
El sistema de tracción es a las cuatro ruedas y que puede ser de dos tipos. Con cambio manual, la tracción total lleva un diferencial central con acoplamiento viscoso. La versión con el cambio «Lineartronic» (de variador continuo) tiene un sistema de tracción sin diferencial central; lo que hace de unión entre el eje anterior y posterior es un embrague. A pesar de las diferencias que hay entre los sistemas de tracción, Subaru utiliza en ambos casos el mismo nombre comercial (Symmetrical All-Wheel-Drive).
Otra curiosidad del sistema de transmisión del XV, es que la versión con motor 1,6 de gasolina tiene reductora. Como es habitual en Subaru, esta reductora acorta poco las marchas: el desarrollo de transmisión en quinta en relaciones largas es 33,9 km/h cada 1000 rpm, mientras que con la reductora conectada se queda en 23,4 km/h cada 1000 rpm (con esta quinta «corta» se podría llegar a 130 kilómetros por hora)
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