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El 9-X Air es un prototipo que adelanta el diseño que podría tener un futuro modelo descapotable de Saab.
Tiene cuatro plazas y un techo de lona accionado automáticamente.
El techo tiene dos peculiaridades con respecto a la mayor
parte de los coches descapotables. Primera, sólo cubre
la carrocería por la parte superior (los montantes
traseros son parte de la carrocería) y, segunda, la
luna trasera es una pieza independiente del techo.
El techo se guarda, plegado en tres secciones diferenciadas,
bajo una tapa en un compartimento separado del maletero. Para
ahorrar peso su estructura está hecha de magnesio.
La luna trasera sirve para cerrar completamente la carrocería
y, cuando el techo está guardado, para hacer las veces
de deflector aerodinámico. Es parecida a la que tiene el BMW Serie 6 Cabrio, solo que en el caso de este último los montantes no foman parte de la carrocería (imagen). En el 9-X Air, el parabrisas también
tiene en su parte superior un deflector de viento que varía
su elevación en función de la velocidad del
vehículo.
El espacio facilitado como maletero sale hacia fuera (como
si fuera un cajón) desde la parte inferior de los pilotos
traseros. Esta operación ha de realizase de forma manual,
puesto que se ha prescindido de cualquier mecanismo automático
para ahorrar peso. Dicho maletero, según Saab, tiene
espacio suficiente como para albergar dos bolsas de golf.
También tiene un hueco para guardar
objetos de pequeño tamaño.
Saab asegura que la estructura del parabrisas ofrece una resistencia como para aguantar hasta 3.500 kg de peso (para proteger
a los ocupantes en caso de vuelco y tener una buena rigidez
torsional).
El Saab 9-X Air mide 4.427 mm de largo, 1.826 mm de ancho y 1.390
mm de alto. Exteriormente destacan sus llantas de gran tamaño
(21 pulgadas) con neumáticos en medidas 245/35 R21.
El equipo de frenos tiene discos ventilados de 345 mm de diámetro
en ambos ejes. La carrocería carece de retrovisores
exteriores: en su lugar, tiene instaladas dos pequeñas
cámaras.
El respaldo de las plazas traseras tiene una inclinación de 21º. Saab dice en su comunicado que es el ángulo adecuado para viajar relativamente cómodo. Detrás de los asientos traseros se encuentran ocultas unas barras antivuelco desplegables.
Este modelo fue diseñado junto con el Saab
9-X BioHybrid, con el que comparte el aspeto de su frontal
y el sistema de propulsión, que es híbrido.
Tiene
un motor de gasolina de 1,4 l de cilindrada, inyección
directa y turbocompresor (que funciona con una presión
máxima absoluta de 2,6 bar). Está desarrollado
para funcionar con carburante E85 (85 % etanol y 15 %
gasolina). Su potencia máxima es 200 CV. También
puede funcionar únicamente con gasolina, pero entonces
la potencia baja a 170 CV (como la gasolina tiene un índice
de octano mucho menor que el etanol, su resistencia a la detonación
es menor y la presión de sobrealimentación
debe ser más baja).
Cuando funciona con gasolina el consumo es 5,0 l/100 km y con E85 gasta 6,7 l/100km. El poder calorífico del etanol es menor que el de la gasolina, por eso hace falta más volumen de carburante para el mismo desplazamiento.
El sistema eléctrico está compuesto por una batería de iones de litio y un motor eléctrico. El motor eléctrico cumple varias funciones: sirve para arrancar el motor de gasolina, apoya al motor de gasolina cuando se requiere mucha aceleración y recarga las baterías en fases de retención o frenada.
Entre otros elementos de equipamiento, tiene un sistema de
alerta por cambio involuntario de carril al que Saab denomina
«LDW» («Lane Departure Warning»). La misma cámara es utilizada para detectar fuentes luminosas en la noche. Si se aproxima un vehículo en la oscuridad, unos obturadores reducen automáticamente la intensidad de la luz de los faros, para evitar deslumbramientos.
Este prototipo ha sido creado por el equipo de Anthony Lo, Director de Diseño Avanzado de General Motors Europa, trabajando en cooperación con la central de Saab en Suecia. |