El Renault Mégane Coupé-Cabriolet es un descapotable de techo rígido plegable de cristal, de casi 4,5 metros de longitud y cuatro plazas, que está disponible desde 25.400 € (todos los precios). Reemplaza al Mégane CC que llegó al mercado en 2003 (más información). El actual es 13 centímetros más largo que su antecesor.
Su principal singularidad, frente a sus competidores (salvo en el Volkswagen Eos), es ese techo de serie cuya superficie es completamente acristalada (imagen). Un cristal oscurecido que lleva también una cortinilla para proteger del sol a los ocupantes. Yo no le encuentro ventaja ninguna a los techos de cristal. Es cierto que el interior, a la altura de los pies, resulta más luminoso que en un coche con techo metálico, pero la diferencia de luminosidad es pequeña a la altura de los hombros. El resto de factores, por resistencia ante los impactos y confort climático, me parecen desventajas. Esa es una opinión personal no extrapolable. Supongo que habrá personas que disfrutarán mucho con un techo de cristal, con la sensación de tener el sol encima de la cabeza, también cuando llevan el techo puesto. Para ellas, el Mégane Coupé-Cabriolet es una opción considerable (comentarios sobre el techo de cristal y la radiación solar en el blog teletransporte). El Mégane Coupé-Cabriolet es una alternativa a modelos como el Ford Focus Coupé-Cabriolet, el Opel Astra TwinTop, el Peugeot 308 CC o el Volkswagen Eos, entre otros.
Todos ellos derivan de un modelo de carrocería cerrada.
Gasolina
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Diesel
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Versión |
Potencia |
Cilindrada |
Versión |
Potencia |
Cilindrada |
Tce |
131 CV |
1,4 l |
dCi |
110 CV | 1,5 l |
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dCi |
131 CV |
1,7 l |
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dCi |
160 CV |
2,0 l |
En otros mercados también se puede adquirir con otros motores de gasolina, el 1.6 16v de 110 CV y el 2.0 16v de 140 CV.
Todos ellos van asociados a una caja de cambios manual de seis velocidades. El motor Diesel de 110 CV puede llevar un nuevo cambio automático de doble embrague (Efficient Dual Clutch «EDC») de también de seis velocidades, similar al «DSG» de Volkswagen y al
«Powershift» de Ford, que son los competidores más cercanos con este tipo de cambio. No he podido probar el «EDC» de Renault, por lo que no tengo opinión sobre él, pero si va tan bien como el de sus competidores y se ofrece a un precio razonable es una opción nada desdeñable para el Mégane Coupé-Cabriolet.
El Mégane Coupé-Cabriolet dCi de 131 CV se puede adquirir desde 28.000 €. La versión Diesel menos potente—dCi de 110 CV—, es 1.400 € más económica (ficha comparativa). Es más asequible que el Peugeot 308 CC 1.6 HDi de 112 CV, pero más costoso que el Opel Astra TwinTop 1.9 CDTi de 150 CV y el Ford Focus Coupé-Cabriolet TDCi de 136 CV (ficha comparativa). La versión Tce de 131 CV es menos asequible que el 308 CC, el Focus Coupé-Cabriolet y el Astra TwinTop, los tres con motores de gasolina de 120 a 146 CV (ficha comparativa).
La superficie acristalada del techo mide 0,47 m² (imagen). Se pliega en dos partes en una operación que se completa en 21 s —el modelo anterior necesitaba 22 s—.
Tiene un pequeño deflector entre los reposacabezas posteriores (imagen) para reducir turbulencias en el habitáculo cuando se circula con la capota plegada. Renault asegura que cuatro personas pueden viajar cómodamente sin notar el efecto del viento hasta unos 90 km/h. En mi corto recorrido con el coche, no he tenido oportunidad de probarlo en las plazas posteriores. En las plazas delanteras, con el cortavientos opcional ubicado tras los asientos delanteros, se circula sin turbulencias molestas a 130 km/h, con comodidad. Por encima de esta velocidad el sonido obliga a elevar la voz para entenderse con el pasajero del asiento vecino. Como sucede en otros descapotables, este deflector inutiliza las plazas posteriores.
Habitáculo y equipamiento
El interior es similar al del Mégane Berlina, aunque los asientos —con mayor sujeción lateral— y los paneles de las puertas son específicos de la versión descapotable.
En el equipamiento específico de seguridad, todas las versiones llevan seis airbags de serie, dos frontales, dos laterales y dos más, uno en cada asiento delantero, para evitar que el cuerpo de los ocupantes se deslice por debajo del cinturón en caso de accidente (efecto submarino). También lleva arcos de seguridad —con activación pirotécnica — por detrás de los asientos posteriores, que se despliegan automáticamente en caso de riesgo de vuelco, control de estabilidad y sistema de ayuda para frenadas de emergencia. Opcionalmente —o de serie en función de la versión— pueden llevar faros de doble xenón con iluminación adaptativa, sistema de control de la presión de los neumáticos y testigos que avisan de que los cinturones de las plazas posteriores no están abrochados.
Otro equipamiento de serie es el climatizador de dos zonas con tres modos de funcionamiento: «Soft» (suave), «Auto» (automático) y «Fast» (rápido). Opcionalmente, puede llevar acceso y arranque sin llave (tarjeta manos libres) y navegador «Carminat TomTom», entre otros elementos (fichas de equipamiento).
Un menú de personalización permite activar, desactivar y ajustar algunas funciones, como la intensidad de la luz de marcha diurna o el volumen de los avisos sonoros de los sensores de ayuda al aparcamiento. Los asientos tapizados en cuero están disponibles en tres tonos diferentes: «Carbono oscuro» (imagen), «Beige claro» (imagen) o «Carbono-rojo» (imagen).
Con el Coupé-Cabriolet se completa la gama del Mégane, que se vende también con carrocería de tres puertas («Coupé»), de cinco puertas («Berlina») y familiar («Sport Tourer»). Además, hay otras variantes que también derivan de este modelo pero que tienen otras denominaciones, como la berlina de cuatro puertas Fluence y los monovolúmenes Scénic y Grand Scénic.
El Mégane Coupé-Cabriolet se fabrica en la planta que Renault tiene en Douai (Francia), junto al Scénic y el Grand Scénic. Antes del Mégane Coupé-Cabriolet de 2010, hubo un Mégane Cabrio —techo de lona— entre 1997 y 2003 (imagen) y un Mégane Coupé-Cabriolet —techo metálico— entre 2004 y 2010 (imagen).  |