En este vídeo (1:01 minutos) se puede ver la ventaja de maniobrabilidad que tiene en ciudad y en carreteras muy lentas. Hasta 60 km/h, las ruedas traseras giran en sentido contrario a las delanteras.
A más de 60 km/h, las ruedas traseras giran en el mismo sentido que las delanteras, lo que beneficia la precisión de la trayectoria y la estabilidad en maniobras comprometidas. Otra función de sistema de dirección trasera es evitar una eventual pérdida de trayectoria durante una frenada sobre superficie de adherencia desigual (vídeo de 49 segundos).
El sistema está controlado por una centralita que tiene en cuenta datos como la velocidad y aceleración angular del volante, ángulo de giro, la velocidad del coche y los datos que proporciona el control de estabilidad. La centralita evalúa esos datos cada centésima de segundo (Vídeo 0:39 segundos de duración).