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La variante GT del Laguna tiene dos aspectos muy interesantes que no se dan el el resto de la gama Laguna (tanto en carrocería de cinco puertas como familiar o Grand Tour). Primero, tiene un sistema de dirección a las cuatro ruedas. Segundo, está disponible en combinación con un motor Diesel de 180 CV y uno gasolina de 205 CV, ambos con turbocompresor.
Está a la venta en junio por 31.100 € con motor de gasolina y 205 CV y por 30.700 € con motor Diesel de 180. La versión con carrocería familiar («Grand Tour») es 1.000 € más costoso. Su equipamiento será muy similar a las versiones del Laguna con equipamiento «Dynamique». Actualmente la versión más parecida al Laguna GT dCi de 180 CV es el Laguna 2.0 dCi de 175 CV, que sólo se vende con acabado «Privilege» e «Initiale», desde 30.500 €.
Pagar por el Laguna GT puede tener sentido porque aporta cualidades que no se encuentran en el resto de la gama Laguna: es más maniobrable y, en carretera, tiene mejor estabilidad y tacto. Otra cualidad es que tiene unos asientos con mucha mayor sujeción lateral, que algunos conductores echan en falta en el resto de la gama Laguna. Además, el Laguna GT tiene detalles de aspecto que le confieren una imagen más dinámica.
El eje trasero del Laguna GT tiene un sistema («Active Drive»), que es capaz de dar un cierto giro a las ruedas traseras, que según convenga, puede ser en el mismo sentido y en sentido contrario al de las ruedas delanteras.
Este sistema aporta ventajas en ciudad y en carretera. En ciudad o en carreteras de muchas curvas (hasta una velocidad de 60 km/h) sirve para que coche necesite menos espacio para maniobrar. En estas circunstancias, las ruedas traseras giran en sentido contrario a las delanteras. En este vídeo (1:01 minutos) se puede ver la ventaja de maniobrabilidad que tiene en ciudad y en carreteras muy lentas. En la segunda parte del vídeo, —con la ilustración de color rojo— también se puede observar cómo no hay que coger el volante.
En carretera, a más de 60 km/h, las ruedas traseras giran en el mismo sentido que las delanteras, lo que beneficia la precisión de la trayectoria y la estabilidad en maniobras comprometidas. Otra función de sistema de dirección trasera es evitar una eventual pérdida de trayectoria durante una frenada sobre superficie de adherencia desigual (vídeo; 49 segundos). Más información técnica sobre el sistema «Active Drive».
En la práctica, la ventaja que aporta el «Active Drive» es sensible en muchas condiciones de conducción. En ciudad no hay ningún otra berlina de este tamaño que pueda maniobrar en un espacio similar al del Laguna. En carretera, hay dos cosas que me han llamado la atención. Primera, la agilidad que tiene justo a la entrada de la curva (sobre todo en las más lentas), y segunda, lo bien que responde, una vez dentro, si hay circunstancias adversas.
Por ejemplo, en cambios de apoyo bruscos (curvas enlazadas o en maniobras violentas de esquiva con frenada de por medio), mantiene la trayectoria con una fidelidad poco usual.
No se me ocurre ningún otro coche que reaccione tan bien en condiciones comprometidas; si acaso lo más parecido puede ser un Mercedes-Benz Clase C, pero no me parece tan ágil a la entrada de la curva como el Laguna GT.
Creo que la ventaja de estabilidad que tiene el Laguna GT frente al resto de los modelos de la gama no sólo se debe al sistema de dirección a las cuatro ruedas, sino también a otros cambios. De hecho, tiene ajustes distintos en la suspensión y unas ruedas de mayor tamaño. El tacto de la dirección es más duro e informa mejor de lo que está pasando entre el neumático y el asfalto (algo que no tiene necesariamente que ver con la dirección a las ruedas traseras), lo que agradará a quien disfrute de la conducción.
El Laguna GT tiene detalles de aspecto específicos. Así, exteriormente se distingue por una parrilla delantera característica, los faros antiniebla enmarcados sobre fondo negro, los faldones laterales, el anagrama «GT» en los montantes centrales de las puertas, el final del escape de doble salida, los pilotos van oscurecidos y los retrovisores tienen un acabado negro.
En el interior, los pedales perforados son de aluminio, el pomo del cambio de marchas es metálico y el aro de volante son los elementos diferenciadores. Los asientos del GT también son específicos y no sólo cambia su aspecto (están tapizados con cuero oscuro y llevan el anagrama «GT» en bajorrelieve), sino que también ofrecen mayor sujeción lateral (que hay quienes la echan en falta en las versiones normales del Laguna).
Los discos de freno de la versión «GT» miden 320 mm de diámetro los delanteros y de 300 mm los traseros. Las llantas son de 18 " y los neumáticos Bridgestone Potenza en medidas 225/45.
El motor de gasolina de 205 CV que tiene el Laguna GT está hecho a partir del que tiene el Megane Sport. Con este motor, el Laguna GT alcanza 232 km/h de velocidad máxima, acelera hasta 100 km/h en 7,8 segundos y consume 8,2 l/100 km en el ciclo homologado de consumo.
La versión con motor Diesel de 180 CV alcanza 222 km/h, acelera hasta 100 km/h en 8,5 s y consume 6,5 l/100 km en el ciclo homologado. Este motor es semejante al que tiene el Laguna dCi de 175 CV; en circunstancias normales no he apreciado diferencias de funcionamiento entre uno y otro. |