Renault usa las siglas RS en los modelos que considera deportivos. En el caso del Clio, el RS va por la tercera generación y tiene dos diferencias fundamentales respecto a las anteriores: la carrocería es de cinco puertas —en vez de tres— y el motor tiene sobrealimentación —los anteriores eran atmosféricos—. Hay una tercera, al menos en el momento del lanzamiento: sólo está disponible con cambio automático.
Está a la venta por 24 400 euros, es decir un precio más elevado que el de algunos de sus posibles rivales, aunque ninguno de ellos tiene tanta potencia (comparativa). Lleva de serie el sistema multimedia «R-Link» que tiene navegador TomTom, conexión a Internet, Bluetooth, entrada USB y equipo de sonido Arkamys. Se puede sustituir por un dispositivo más sencillo «MediaNav» compuesto de navegador, «Bluetooth» y entrada «USB», con lo que el precio del Clio RS se queda en poco más de 24 000 euros. Esta opción es incompatible con el sistema de toma de datos «RS Monitor» que ofrece información que puede ser valiosa para aquellos usuarios que, por ejemplo, hagan un uso del coche en circuito (imágenes con algunos de los datos que recoge).
Me parece que el nuevo Clio RS es más cómodo de suspensión que el anterior (al menos con la configuración de serie; no lo he probado con el «Chasis Cup»). Me sorprendió que un coche con un plantearmiento teórico tan orientado a la conducción deportiva, aisle tan bien a los ocupantes del piso. Lo digo con toda la cautela posible debido a lo poco que lo he conducido. Si se confirma, algo que haremos cuando probemos este coche coche con detenimiento, me parece que no defraudará a quienes no solo busquen un vehículo rápido en curvas ratoneras, sino también uno cómodo para un uso diario.
El motor y la caja de cambios automática («EDC», de doble embrague) también ayudan a que la conducción pueda ser placentara a ritmo tranquilo. El motor no necesita girar a un régimen muy alto para dar mucha fuerza (que es lo que ocurría en el Clio RS anterior) y la caja de cambios elige cada marcha con suavidad, al menos en el programa de funcionamiento normal.
Existen tres modos de conducción, «Normal», «Sport» y «Race». Estos programas se eligen desde un mando «R.S. Drive» que hay en la consola (imagen).
Al seleccionar uno u otro se modifica la respuesta de la caja de cambios, la dirección, el control de estabilidad o el régimen del motor al ralentí. Además, en los modos «Sport» y «Race» hay una función específica —«Launch Control»— para salir desde parado con la máxima aceleración (aquí está todo lo que cambia con cada uno de los programas elegidos).
El motor de 2,0 litros atmosférico de los Clio RS anteriores (información del RS modelo 2009) es reemplazado para poder cumplir con la normativa de emisiones. En su lugar, Renault usa uno de 1,6 litros con inyección directa, distribución variable y turbocompresor. Es similar al que tiene el Nissan Juke Nismo, pero con algunos cambios hechos por Renault. En el Clio RS da 200 CV a 6000 rpm y 240 Nm que mantiene constantes desde 1750 rpm hasta 5600 rpm.
Comparado con el RS modelo 2009, es dos décimas de segundo más rápido en la aceleración de 0 a 100 km/h (6,7 frente a 6,9 segundos), alcanza una velocidad máxima superior (230 frente a 223 km/h) y consume mucho menos carburante (6,3 frente a 8,3 l/100 km) (ficha técnica comparativa).
A la hora de adquirirlo hay que elegir entre dos ajustes de suspensión, opciones llamadas «Sport Chasis» y «Cup chasis». Renault dice de la segunda que es para «entusiastas de la jornadas en circuito». Es un 15 por ciento más firme y la carrocería queda 5 mm más cerca del suelo. Con cualquiera de los dos chasis el control de estabilidad tiene una función que simula el efecto de un diferencial autoblocante (frena la rueda interior a una curva para mejorar la motricidad). Con la configuración de serie las ruedas son 205/ 45 R17 y con el Cup Chasis hay unas 205/40 R18.
El equipamiento es similar al del resto de la gama Clio. Tiene de serie el sistema de entrada y arranque sin llave y el equipo multimedia «R-Link», que consta de una pantalla táctil en color con navegador y conexión a internet. Una de las funciones de este sistema se llama «R-Sound Effect» y permite seleccionar distintos tipos de sonido del motor que se emiten por los altavoces del coche (no modifica el que procede realmente del motor), algo que me parece totalmente prescindible.
Esta versión del Clio se monta en la planta de Dieppe (Francia), no en la de Turquía (de donde proceden los Clio que se comercializan en España) ni de la de Flins (que es aunque ésta les suministra la carrocería sin pintar).
El primer Clio RS apareció en 2000 (primera información y prueba) y tenía 169 CV. Posteriormente fue renovado y la potencia aumentó hasta 179 CV (más información). La segunda generación apareció en 2006 y tenía 197 CV (prueba), aunque posteriormente llegó a 201 CV (más información). |