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En abril de 2012 se entregan las primeras unidades del nuevo Porsche Boxster, un descapotable de dos plazas con capota de lona, tracción trasera y motor colocado en posición central trasera.
Releva al modelo de mismo nombre y características similares que estaba en venta desde 2009 (más información del Boxster anterior). El nuevo Boxster resulta más barato que el anterior para el comprador español, salvo el Boxster S con cambio manual. Esta disminución de precio se debe a la mejor fiscalidad del nuevo, porque los motores consumen menos. Existen cuatro versiones: Boxster (265 caballos) y Boxster S (315 CV), con cambio manual y automático PDK (fichas técnicas comparadas de las cuatro versiones).
El Boxster menos costoso tiene un precio de 52 800 €. El Boxster S manual cuesta entre 12 000 y 13 000 € más que el Boxster y el automático, sólo 500 € más que la versión con cambio manual (porque consume menos y hay que pagar menos impuestos). Del orden de un 25% más de precio, para un incremento de potencia ligeramente inferior al 20%. Que compense o no pagar esta diferencia de precio por los 50 caballos más de potencia del Boxster S y de algunos elementos de equipamiento mejores (faros de xenón para cortas y largas de serie en el Boxster S) depende de cada economía y de cada preferencia.
A mi juicio, el Boxster es suficientemente potente para cualquier uso en cualquier carretera. Y suficientemente divertido para quien disfrute de la conducción deportiva. Pero los 50 caballos suplementarios del Boxster S se aprecian con claridad y su aceleración es superior. He conducido las dos unidades con cambio PDK, que especialmente en el Boxster S, debido a la pequeña diferencia de precio, me parece particularmente recomendable. No porque el cambio manual deba ir mal, sino por lo bien que va el cambio PDK. Las dos unidades llevaban también el paquete Sport Chrono (2200 €), que por su precio recomiendo a quien desee realizar actividades de conducción deportiva con el coche. Más información en impresiones de conducción.
El Boxster modelo 2012 es tres centímetros más largo (4,37 metros) y uno más bajo que el Boxster modelo 2009 (más información), la anchura no cambia. La batalla sigue siendo mayor que la del 911, ya que ha aumentado seis centímetros hasta alcanzar 2475 milímetros.
Pesa 1385 kilogramos, 25 kg menos que el anterior, un peso similar al de un Audi TT Roadster e inferior al de un BMW Z4 Roadster (que tiene techo metálico plegable en vez de uno de lona). Más del 45% de la carrocería es de aluminio. Los dos capós y la estructura de las puertas son de alumino, el soporte del salpicadero es de magnesio. También se ha reducido peso al eliminar la tapa que cubre la capota cuando va plegada sobre el maletero (más información sobre dimensiones, pesos y comparación con el modelo anterior en el blog Teletransporte de km77.com). Según Porsche, la rigidez torsional estática se ha incrementado más un 40% a pesar de la reducción de peso.
La capota tarda 9 segundos en plegarse. Se puede accionar desde el mando a distancia (vídeo). Con el coche en movimiento es posible recogerla o colocarla si la velocidad no supera 50 km/h. El alerón trasero se eleva cuando la velocidad del coche supera 120 km/h (vídeo). El diseño exterior guarda semejanzas (galería de imágenes) con el del Boxster modelo 2009 (galería de imágenes). El maletero delantero tiene una capacidad de 150 litros y el trasero de 130.
En el habitáculo las diferencias son mayores, especialmente en la consola, que ahora es parecida a la del resto de modelos de Porsche (imagen del modelo 2012 y del modelo 2009) gracias a la sustitución del freno de estacionamiento de palanca por un mando eléctrico. El cuadro de instrumentos está formado por tres circunferencias, en las que se encuentran los distintos indicadores. En la de la derecha hay una pantalla en color de 4,6 pulgadas. Según Porsche, el espacio para las piernas ha aumentado 25 milímetros (no lo hemos medido). El principal inconveniente del habitáculo es que no tiene apenas huecos para dejar cosas a mano. Las bolsas de las puertas y el cajetín colocado bajo el posabrazos son los únicos lugares disponibles para dejar objetos menudos.
El Boxster tiene un motor de 2,7 litros de cilindrada y da 265 CV. El Boxster S tiene 3,4 litros y 315 CV. Ambos son de seis cilindros en disposición bóxer con inyección directa. Porsche dice que el primero es nuevo (han reducido la carrera) y que el segundo da cinco caballos más que antes. El sistema de parada y arranque automático del motor en las detenciones es de serie.
Con la opción del diferencial trasero autoblocante se incluye la función «Porsche Torque Vectoring» que, en conducción rápida, frena ligeramente la rueda interior en las curvas para ayudar a que el coche siga la trayectoria indicada con el volante. Si se monta el paquete «Sport Chrono», los soportes de la caja de cambios modifican su dureza (mediante un fluido que varía su viscosidad con el paso de corriente eléctrica) para reducir la influencia que tienen los movimientos del motor al acelerar o decelerar con brusquedad. Este paquete también lleva incluidos los siguientes elementos: un indicador de prestaciones, un cronómetro digital y analógico y la tecla «Sport Plus». Cuando se pulsa esta tecla, el sistema opcional de suspensión activa («PASM») endurece los amortiguadores.
Porsche asegura que los frenos han mejorado: «Pinzas de freno más rígidas en el eje delantero, guiado de la pastilla optimizado, mayor superficie de frenado y mejor refrigeración de los discos. además, el Boxster S lleva unos discos de freno de mayor tamaño en el eje delantero». En las impresiones de conducción del Boxster anterior, refería lo bien que frenaba el coche, aunque el tacto de los frenos no me dejó convencido. El tacto del Boxster actual tampoco me ha entusiasmado, aunque frena muy bien. Opcionalmente es posible pedir un sistema de freno con discos de material cerámico, que pesan un 50 por ciento menos que unos de fundición gris y que se fatigan menos. La dirección es, como la del 911, electromecánica (ya no hay una bomba y un circuito de aceite, un motor eléctrico se encarga de proporcionar la asistencia). Funciona de forma impecable (más información en impresiones de conducción). El esquema de las suspensiones no ha variado con relación al modelo precedente.
Ambas versiones del Boxster tienen una caja de cambios manual de seis marchas (la del 911 es de siete). La automática de doble embrague y siete marchas «PDK» es opcional. Con la caja automática el consumo es menor, lo que permite que la diferencia de precio entre las versiones manual y automática del Boxster S sea muy pequeña, al entrar el segundo en el tramo anterior del impuesto de matriculación (con el Boxster no ocurre lo mismo porque las dos versiones están en el mismo tramo impositivo).
El Porsche Boxster con PDK gasta 7,7 l/100 km y acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 s (5,5 s con el paquete Sport Plus). Esas mediciones en el Boxster S con PDK son 8 l/100 km y 5 s (4,8 s con el paquete Sport Plus). Un BMW Z4 Roadster sDrive35i automático, con 306 CV, cuesta menos —56 106 €—, acelera de 0 a 100 km/h en el (casi) mismo tiempo —5,1 segundos— y gasta más —9,0 l/100 km—. Un Mercedes-Benz SLK 350 BlueEFFICIENCY de 305 CV, también cuesta menos —57 150 €—, es más lento —5,6 s— y gasta menos —7,1 l/100 km—. Otra alternativa es el Nissan 370Z Roadster, que también es más asequible —56 060 €—, algo más lento —5,8 s— y gasta mucho más combustible —10,9 l/100 km—.
Precio del seguro
El seguro a todo riesgo de mejor calidad obtenido en nuestro comparador de seguros para un Porsche Boxster, cuyo conductor es un médico de 40 años, casado, sin siniestros en los últimos diez años, que lo guarda en garaje colectivo y recorre entre 15 000 y 20 000 kilómetros al año lo ofrece Pelayo a un precio de 1205 €. La nota de calidad de esta póliza es 6,85.
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