Es un utilitario de cinco puertas y cuatro plazas, idéntico al Suzuki Alto (únicamente se diferencian por algunos elementos estéticos). Está en venta desde 7.900 € con un motor de 68 CV, sin la posibilidad de tener aire acondicionado. El Pixo que tiene este elemento —de serie— cuesta 9.050 €.
A fecha de octubre de 2009 hay varios utilitarios a los que, si se les añade la opción de aire acondicionado, son algo más baratos que el Pixo, como el Citroën C1, Fiat Panda o algunas versiones del KIA Picanto. También es ligeramente más costoso que el Suzuki Alto, tanto comparando las versiones más económicas (ficha comparativa), como las más equipadas (ficha comparativa); el Pixo está mejor equipado, pero la diferencia de precio no compensa el equipamiento extra.
El Pixo es más rápido y gasta menos que el Panda 1.2 y que cualquier Picanto. Tiene mejores asientos delanteros y una amortiguación algo más cómoda que el Citroën C1, que el Peugeot 107 y que el Toyota Aygo. Por consumo y capacidad de aceleración, estos tres modelos (que también tienen un motor muy bueno), son equivalentes al Nissan Pixo.
Por algo más de lo que cuesta un Pixo hay coches superiores en ciertos aspectos, como un Renault Twingo o un Citroën C2. A todo el mundo no le compensará pagar esa diferencia. El Pixo me parece muy apropiado para las personas que realicen recorridos cortos, que necesiten que sea muy pequeño (mide 3,56 m), que se sientan satisfechas con un coche de equipamiento básico y que gaste la mínima cantidad de combustible.
Un Toyota IQ da mayor sensación de calidad e incluso es mejor coche de ciudad que el Pixo porque ocupa menos sitio y gira en menos espacio, pero es mucho más costoso y sólo tiene dos plazas amplias.
El Pixo, al igual que el Suzuki Alto, se fabrica en la planta de Maruti Suzuki en Nueva Delhi (India).
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