Por el momento, el Mitsubishi Lancer está disponible con carrocería de cuatro puertas.
En octubre de 2008 lo estará también con carrocería de cinco puertas, que tendrá una silueta distinta al de cuatro puertas y será muy similar a su prototipo, el Lancer Prototype S.
El Lancer de cuatro puertas está disponible con una gama de dos motores. Uno de gasolina de 1,8 l y 143 CV (exclusivamente asociado a un cambio automático de variador) o un Diesel de 140 CV (asociado necesariamente a un cambio manual de seis marchas). Más adelante llegarán versiones más potentes, como la versión deportiva Evolution X.
Con una longitud de 4.570 mm el Lancer es mayor que coches como el Ford Focus Sedán, que el Renault Megane Sedán y también que un Volkswagen Jetta.
No obstante, por sus características, tiene que ver mucho más con los modelos señalados que con coches como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Volkswagen Passat. Esta consideración la hago teniendo en cuenta aspectos como el nivel de confort, por la forma que tiene de desenvolverse en diferentes carreteras o por la calidad y los detalles de acabado. El Lancer está bien resuelto en ciertos aspectos, pero falla claramente en otros, con lo que está lejos de ser un coche refinado.
Nosotros hemos probado la versión Diesel con motor de 140 CV. Esta versión es muy interesante por su buena relación entre prestaciones y consumo.
Lo que menos nos ha gustado es que el Lancer es muy ruidoso en términos generales; a baja velocidad a causa del motor y yendo rápido tiene una mezcla de ruidos de origen diverso, principalmente del motor y de rodadura (al menos con llantas de 18 pulgadas, que es como lo hemos probado).
El Lancer con motor Diesel se puede combinar con tres niveles de equipamiento, «Inform», «Intense» e «Instyle». El de gasolina, sólo está disponible con el más completo, «Instyle».
Todas las versiones tienen de serie control de estabilidad («ESP»), ordenador de viaje y airbag para las rodillas de conductor. Las versiones más equipadas tienen «Instyle», entre otros elementos, equipo de sonido de alta fidelidad, navegador con disco duro de 30 Gb (donde además de la cartografía del navegador se pueden guardar archivos de música), faros de doble xenón, tapicería de cuero, llantas de 18” y sistema de acceso y arranque sin llave.
La versión más barata es el Lancer 2.0 Di-D Inform 2.0 DI-D 140 CV, está a la venta desde 21.400 €. De los coches similares, sólo son un poco más económicos el Ford Focus Sedán Trend 2.0 TDCi 136 CV o el Renault Mégane Sedan Expression 1.9 dCi 130cv.
Modelos como el Mazda3 Sportsedán o el Volkswagen Jetta son claramente más costosos que el Lancer, al menos en sus versiones más básicas.
El Lancer 1.8 MIVEC 6S-CVT (gasolina de 143 CV) cuesta 24.850 €, es decir, tiene el mismo precio que la versión Diesel a igualdad de equipamiento.
Una característica del equipamiento del Lancer es que la única opción disponible en cada nivel de equipamiento es la pintura metalizada. Es decir si se quiere un Lancer con faros de doble xenón, hay que adquirir la versión más cara «Instyle» (que, además de los faros de xenon, tiene otras muchas cosas que pueden ser o no del gusto del cliente)
Sin haber probado los faros de serie, los opcionales nos parecen muy recomendables para quien conduzca de noche por carreteras no iluminadas porque dan una calidad de iluminación notable, tanto en cortas como el luz de carretera.
Mitsubishi mostró en 2005 el aspecto casi definitivo del nuevo Lancer, en los prototipos Concept-X y Concept-Sportback.
Sobre la carrocería de cuatro puertas del Lancer también habrá una versión deportiva que se denominará Evolution X. Los Evolution anteriores de las series VII, VIII y IX tenían pocas diferencias mecánicas y de aspecto entre sí: el Lancer Evolution X no tiene nada que ver con los modelos anteriores, sino que será un modelo completamente nuevo.
Mitsubishi fabrica el Lancer de cuatro puertas (y las futuras versión de cinco puertas, «Sportback») en Mizushima (Japón).
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