Precios, equipamiento y fichas técnicas Otras secciones Informaciones, pruebas e imágenes
Información
Información general
Impresiones del interior
Impresiones de conducción
Información técnica
Imágenes
Exteriores del One
Exteriores del Cooper
Exteriores del Cooper D
Exteriores del Cooper S
Interiores
Técnica
Mediciones interiores
MINI
Prestaciones
Cooper
Cooper D
CooperS
Precio, equipamiento y ficha técnica
Gama MINI 2008

Gama MINI
Gama 2008
Clubman
John Cooper Works

  Alternativas
Citroën C1
Citroën C2
Citroën C3
Chevrolet Aveo
Chevrolet Kalos
Fiat Grande Punto
Ford Fiesta
Hyundai Getz
KIA Picanto
Lancia Ypsilon
Mazda2
MINI
Mi.To
Mitsubishi Colt
Nissan Micra
Opel Corsa
Peugeot 207
Renault Clio
SEAT Ibiza
Skoda Fabia
smart fortwo
Suzuki Swift
Toyota iQ
Toyota Yaris
Volkswagen Fox
Volkswagen Polo

MINI  
Última actualización: 17-03-2008 Alfonso Herrero
La gama MINI actual (apareció en 2007) tiene cuatro variantes según el motor: One, Cooper, Cooper D y Cooper S. También hay una versión alargada, llamada Clubman, con una distribución peculiar de las puertas. Próximamente, MINI presentará la versión Cabrio.

Los precios de las versiones de gasolina (95, 120 ó 174 CV) están comprendidos entre 16.002 € y 26.573 €. La versión con motor Diesel (109 CV) cuesta 19.569 €. Todas ellas pueden tener un cambio automático en vez del manual.

Por relación entre valor y precio, las versiones que nos parecen más interesantes son las dos más potentes. Para el One y el Cooper D hay en el mercado distintas alternativas que —como mínimo— tienen un precio muy inferior. Por ejemplo, quien busque un coche pequeño con motor de gasolina y cambio automático (lo mejor para ciudad), tiene estas alternativas. Entre ellas, el MINI One es el más costoso, sobre todo si tenemos en cuenta que el equipamiento de serie es poco abundante (no tiene aire acondicionado). Su precio es alto incluso considerando que su calidad está por encima de la media.

El Cooper D tampoco nos parece la mejor opción entre los utilitarios con motor de gasóleo. Si bien destaca por sus cualidades dinámicas (estabilidad y agilidad), su motor vibra y es ruidoso. Un Renault Clio 1.5 dCi es claramente mejor en estos aspectos y es menos costoso.

Por el contrario, el Cooper y —sobre todo— el Cooper S son coches sobresalientes. El precio sigue siendo relativamente alto, pero se distinguen de la competencia por estabilidad, prestaciones y consumo. El Cooper S es extraodinariamente rápido para su potencia (impresiones de conducción). Además, la diferencia de precio relativa entre un One y su competencia es mayor que la que hay entre un Cooper S y la suya.

Los MINI de gasolina son el One (1,4 l y 95 CV), el Cooper (1,6 l y 120 CV) y el Cooper S (1,6 l, con turbocompresor y 174 CV). El único Diesel es el Cooper D, que tiene un motor de 1,6 l y 109 CV. En general, todas las versiones del MINI gama 2008 tienen un consumo bajo para su potencia (comparativa).

Los modelos entregados desde agosto de 2007 (gama 2008) tienen una serie de medidas para reducir el consumo y las emisiones de dióxido de carbono (similares a las del BMW Serie 1 y otros modelos de BMW).

Estas medidas son: una función de parada y arranque automáticos del motor cuando el coche está detenido (exclusivamente con cambio manual), un alternador que no resta energía al motor en las fases de aceleración y un indicador que aconseja cuándo cambiar de marcha (más información sobre estas soluciones).

Con estas medidas, el MINI Cooper D redujo el consumo medio 0,5 l/100km (ahora es 3,9 l/100 km). Es decir, no hay ningun coche Diesel que tenga un consumo menor (sin contar el smart fortwo, que tiene dos plazas y un motor de 45 CV). El MINI Cooper S consume 6,2 l/100 km; ningún coche con un motor gasolina de esta potencia consume tan poco. El consumo del resto de versiones del MINI también bajó de manera sobresaliente (comparativa).

Al margen de que resulte atractivo o no por su imagen, lo mejor no es su carrocería, sino sus cualidades dinámicas. Los cambios en la suspensión en esta segunda generación del MINI lo han hecho más estable y más cómodo.

Es muy indicado para quien disfrute conduciendo un coche preciso, extraordinariamente estable y que deje sentir el contacto con la carretera a través del volante o de la suspensión. En cierta medida, estas cualidades dinámicas van en detrimento del confort, pero no tanto como en el anterior MINI.

Tras probar diversas versiones del MINI, unas con suspensión normal y otra con la deportiva opcional, recomendamos elegir la que trae el coche de serie. La opcional perjudica notablemente el confort (algo que se nota mucho en los baches) y no creemos que aporte una ventaja cualitativa apreciable respecto a la normal, que nos parace muy buena.

Aunque el equipamiento de serie es escaso (sobre todo en el One), con las opciones disponibles un MINI puede tener un equipamiento muy abundante. Entre las muchas opciones que hay, algunas cumplen una función práctica y otras muchas sólo cambian el aspecto exterior o interior.

De las que cumplen una función práctica no todas son interesantes: en concreto, no son aconsejables las ruedas más anchas posibles, ni, como ya hemos comentado, la suspensión más dura. Con las ruedas y la suspensión de serie, el resultado es muy satisfactorio. Con cualquiera de esos dos elementos (o con los dos juntos), nos parece que se gana en estabilidad menos de lo que se pierde en comodidad.

El control de estabilidad sí es una opción recomendable sin reservas. Hay que pagarlo aparte en todas las versiones, salvo en el Cooper S, que lo tiene de serie.

Las luces de serie no nos parece que iluminen tan bien como se debería esperar en un coche de este precio, especialmente las largas. Por ello puede ser interesante la opción de los faros de xenón. Este alumbrado opcional, para cortas y largas, da un resultado muy bueno (posiblemente no hay otro utilitario con unas luces tan buenas).

La faceta práctica del MINI cambia poco con respecto al modelo anterior. En las plazas delanteras dos ocupantes sí caben bien y, además, el MINI da sensación de amplitud. Tiene poco espacio para cuatro ocupantes y poco maletero. En las plazas traseras hay poco sitio y además, el acceso es incómodo.

Hay cualidades muy buenas y otras malas relacionadas con el puesto de conducción. Las buenas tienen que ver con la posición en la que van sentados los dos ocupantes (relativamente bajos y con las piernas estiradas, nada que ver con un utilitario moderno) y con el volante y los asientos, de gran calidad. Lo malo del puesto de conducción es que hay ciertos mandos incómodos de manejar (como las ruletas del climatizador) y ciertos elementos de la instrumentación mal colocados y donde la función estética ha prevalecido sobre otros aspectos (como el velocímetro).

Información generalImpresiones del interior Impresiones de conducción Información técnicaImágenes Arriba
Redacción (34) 91 724 05 70  |  Publicidad (34) 91 513 04 95  |  © Copyright 1999-2008 Ruedas de Prensa, S.L. | Aviso LegalMapa de km77