| La versión alargada del MINI, llamada Clubman, tiene
sentido si se van a utilizar las plazas traseras con frecuencia,
porque aumenta el espacio y el acceso es más fácil,
o si se necesita un maletero mayor que el del MINI.
Está a la venta desde 21.500 €. Es decir, a igualdad
de motor, cuesta 2.150 € más que el MINI
normal (todos
los precios del MINI Clubman). Es el más costoso
entre los turismos de su tamaño y potencia.
De momento sólo está disponible con dos motores
de gasolina (Cooper de 120 CV y Cooper S de 174 CV) y un Diesel
(Cooper D 109 CV), que tienen muy buen rendimiento (información
técnica sobre los motores). Inicialmente no habrá
una versión Clubman del MINI One o del One D.
Tiene una pequeña puerta adicional en el lado contrario
al del conductor que se abre en sentido contrario a la puerta
principal y no tiene tirador exterior. Esta puerta adicional
sólo se puede abrir cuando está abierta la otra
(el Mazda
RX-8 tiene este tipo de puertas a ambos lados de la carrocería).
Esta
solución mejora el acceso con relación al de
la mayoría de los coches de su tamaño con una
puerta en cada lado. No obstante, en el Clubman sigue siendo
necesario avanzar el asiento delantero para facilitar el acceso
atrás; hay coches de dos puertas laterales en los que
ese movimiento del asiento es más fácil.
Un coche con dos puertas en cada lado tiene un acceso más
cómodo que el Clubman: no requiere abrir la delantera
para abrir la trasera (como sí ocurre en el Clubman)
y no hay que desplazar el asiento delantero. Además,
tiene ventanillas en las puertas traseras. Una eventual ventaja
del sistema del Clubman es que un niño que viaje atrás
en ningún caso podría abrir su puerta.
Otra característica singular de su carrocería
es que no tiene portón trasero, sino una portezuela
con dos hojas («Splitdoor»). Estas puertas se
abren solas después de desbloquearlas, debido a la
fuerza que hace un muelle amortiguado. Eso facilita la carga
cuando se tienen las manos ocupadas, pero generalmente es
un inconveniente tener que abrir las dos (y el vano que deja
una es un poco pequeño).
Hay que abrir la puerta derecha antes que la izquierda. Si
el coche está aparcado en línea y a la derecha,
la puerta abierta de ese lado puede ser un obstáculo
al cargar cosas desde la acera.
La carrocería de esta versión mide 3,94 m (24
cm más que la del MINI normal) y el aumento de batalla
es 8 cm. Por tanto, el principal incremento con respecto a
un MINI de tres puertas está en el voladizo trasero,
que es 16 cm mayor.
En las plazas traseras hay más espacio para las piernas
que en la mayoría de los turismos en torno a 4 m de
longitud; el espacio viene bien para que un adulto vaya cómodamente
y facilita colocar a un niño en su silla. Hay también
mucha altura, la anchura es sólo suficiente para dos
pasajeros, sean adultos o niños en sus sillas.
De serie tiene cuatro plazas, aunque opcionalmente y sin
coste, se puede pedir con cinco plazas (en este caso, la prolongación
posterior de la consola central es más pequeña).
El
MINI corto tiene 160 l de maletero y el Clubman 260 l; no
es un valor muy grande para un coche de esta longitud. Si
se abaten los dos respaldos traseros, el volumen del maletero
aumenta hasta 930 l. Entre los accesorios disponibles para
el maletero hay una red que lo separa del habitáculo.
El Clubman es idéntico al normal hasta el montante
central, tanto por dentro como por fuera. Por lo tanto, el
puesto de conducción es idéntico en ambos casos
y también la disposición de los mandos en el
salpicadero (impresiones del interior
en el MINI).
Algunos de los elementos diferentes son la larga ventanilla
trasera (no practicable) en el lado del conductor, los dos
limpialunetas traseros (uno para cada hoja), la franja de
color de contraste que enmarca las portezuelas traseras, los
escapes cerca de los extremos laterales (en el Cooper S el
escape doble está en el centro) o la placa de matrícula
trasera en el paragolpes (en el MINI normal va en el portón).
El Clubman
tiene las modificaciones que ha introducido MINI recientemente:
el sistema de parada y arranque automáticos del motor
(sólo para las versiones de cambio manual), un alternador
que sólo resta energía al motor en las fases
de retención y un indicador en la instrumentación
que aconseja cuándo cambiar de marcha.
El sistema de parada y arranque automáticos del motor
funciona satisfactoriamente, aunque es ligeramente menos suave
que el del Citroën C2 y C3 Stop and Start. El motor no
se para mientras el pedal de embrague está pisado,
aunque no acelere; de esa manera, el conductor puede evitar
que el motor se pare cuando prevea que se pondrá en
marcha muy pronto.
La diferencia de prestaciones y consumo es escasa (ficha
técnica comparativa de las versiones de gasolina).
Por ejemplo, el consumo medio homologado de un Cooper S es
6,2 l/100 km y el de un Clubman Cooper S 6,3 (prestaciones
y consumo de las tres versiones, con cambio manual).
Según nuestras mediciones,
el MINI Cooper S Clubman es muy rápido, aunque no tanto
que el de carrocería corta. La respuesta del motor
que encontramos en la unidad de pruebas del MINI Cooper S
no la han tenido ni el Peugeot 207 RC ni el Cooper S Clubman;
posiblemente fuera una unidad excepcionalmente rápida.
Todas
las versiones disponibles del MINI Clubman se puede elegir
con cambio de marchas manual o automático, ambos de
seis marchas. El cambio automático tiene dos modos
de funcionamiento, uno normal y otro donde los cambios de
marcha se producen con más rapidez.
El depósito de combustible del Clubman tiene la misma capacidad
que en el MINI normal: 40 l en todas las versiones salvo en
el Cooper S, que tiene 50. A pesar de que el MINI gasta poco
con cualquiera de sus motores, resulta algo escaso.
El tacto del Clubman es muy semejante al del MINI normal,
aunque con algunas diferencias. En parte por una distancia
entre ejes mayor y en parte por una suspensión más
suave, el Clubman es un coche menos ágil que el MINI
corto. En términos absolutos no es un problema, el
Clubman sigue siendo un coche ágil. En carreteras rápidas,
el Clubman gana en estabilidad de trayectoria porque le afectan
menos las irregularidades del suelo. La diferencia de peso
entre las dos versiones es 80 u 85 kg, según la versión.
Como en el MINI normal, las ruedas pueden ser de 15" de 16"
o de 17" de diámetro. Estas dos últimas tienen
neumáticos capaces de rodar temporalmente sin presión
y hacen que el coche pierda algo de comodidad. El Clubman
es poco maniobrable para su tamaño, aunque en términos
absolutos no se desenvuelve mal al aparcar o circular entre
columnas.
El MINI Clubman Cooper S tiene una suspensión más
dura que la del resto de las versiones y opcionalmente puede
tener otras aún más duras. Esta versión
puede tener un diferencial de deslizamiento limitado, que
no me parece necesario para un uso normal, sólo para
quien piense practicar una conducción «deportiva»
por carreteras lentas o circule con frecuencia por carreteras
nevadas (más
comentarios sobre el resultado del autoblocante).
El control de estabilidad (DSC III) sólo es de serie
para la versión Clubman Cooper S y es opcional para
el resto. Este elemento tiene una función de ayuda
al arranque en pendiente.
El
MINI Clubman tiene
más posibilidades de combinar colores exteriores, interior
y acabado que cualquier otro modelos de este tamaño.
Hay doce colores exteriores, entre ellos uno exclusivo del Clubman llamado «Hot Chocolate». Se puede elegir entre cuatro colores de interior, cinco tipos de acabado y dos tipos de tapicería (piel o una combinación de tela y piel), disponibles con varios colores y motivos. Las combinaciones posibles son muy numerosas.
El primer MINI Clubman fue un modelo lanzado en 1969. Medía 3.165 mm, 11 cm más que el MINI normal y menos que el MINI Estate (3.400 mm de largo). El primer MINI Clubman tenía la misma anchura, altura y distancia entre ejes que el modelo del que partía, con una parte delantera ligeramente distinta.
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