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El GLK es el nuevo todoterreno ligero que Mercedes presenta como alternativa al Audi Q5, el BMW X3, el Volkswagen Tiguan o el Volvo XC60.
Estará a la venta a finales del próximo mes de junio
con dos motores de gasolina y otros dos Diesel. Los de gasolina
tienen 231 CV (GLK 280) y 271 CV (GLK 350), mientras que los
Diesel dan 170 CV, en el caso del 220 CDI, y 224 CV en el
320 CDI. Todas las versiones tienen un cambio automático
de siete velocidades denominado «7G-Tronic».
Estéticamente tiene ciertos rasgos comunes con los
otros todoterrenos de Mercedes-Benz, la Clase M y, sobre todo,
GL. Este nuevo todoterreno, inspirado en los prototipos Vision
GLK y Vision
GLK BLUETEC HYBRID, podrá tener dos tipos de «paquetes»
de equipamiento que modifican su apariencia externa.
El
conjunto de equipamiento deportivo comprende unas llantas
de 7 radios y 19 pulgadas de diámetro, en medidas 235/50
R19 delante y 255/45 R19 detrás, una suspensión
que rebaja la altura 20 mm y barras de techo de aluminio,
así como diversos elementos cromados, entre los que
destaca la salida del tubo de escape. Inicialmente, este paquete
lo tendrán de serie todas las versiones del GLK.
El equipamiento de campo cuenta con llantas de 17 pulgadas,
en medidas 235/60 R17 para las ruedas delanteras y 255/55
R17 para las traseras, barras de techo negras, tubo de escape
cromado y parachoques prolongados de color negro. De serie,
los espejos retrovisores, los tiradores de las puertas y los
parachoques van pintados en el mismo color que la carrocería.
El sistema de transmisión del Mercedes-Benz GLK dispone,
como ya ocurre en el Clase C 4Matic, de un diferencial
central que reparte algo más de fuerza a las ruedas
traseras que a las delanteras, en una proporción 55
a 45. En el caso de que se produzca una pérdida de
tracción en alguna de las ruedas, un embrague actúa
sobre el diferencial para modificar la distribución
de la potencia entre los ejes delantero y trasero (más
información).
El GLK mide 4,53 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,69 de alto. El peso varía entre los 1.830 kg de los GLK 280 y 350 de gasolina y los 1.880 kg del 320 CDI. Con estas medidas, el GLK es más corto y estrecho que el Audi Q5 y BMW X3; en cambio, es el más alto. La batalla (2,75 m) también es menor que la del Q5 (6 cm) y el X3 (4 cm). Su coeficiente aerodinámico es 0,35; el de un Audi Q5 es 0,33.
La altura libre al suelo de la carrocería del GLK es 201 mm en las versiones de gasolina y en 187 mm en las Diesel. El ángulo de ataque es de 23º y el de salida 25º.
El maletero, incluido el doble fondo, tiene una capacidad de 450 litros. Abatiendo los respaldos traseros hacia delante, la capacidad de carga del GLK aumenta hasta los 1.550 litros.
La versión de gasolina menos potente, denominada GLK 280, tiene un motor V6 de 2.996 cm³, que entrega 231 CV a 6.000 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,6 s y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h. El consumo medio se sitúa en 10,2 l/100 km.
El GLK
350 lleva un motor de seis cilindros en V, de 3,5 litros,
que rinde 272 CV. Su velocidad máxima es de 230 km/h.
Acelera de 0 a 100 km/h en 6,7 s y su consumo medio es de
10,4 l/100 km.
El GLK
220 CDI tiene un motor turbodiésel de cuatro cilindros
en línea. Con 2,1 litros y 170 CV, alcanza 205 km/h
y pasa de 0 a 100 km/h en 8,8 s. El consumo medio es 6,9 l/
100 km.
El Diesel más potente es el que tiene el GLK
320 CDI. Es un seis cilindros en V de 3,0 litros y 224
CV. Con él, el GLK alcanza 220 km/h y acelera de 0
a 100 en 7,5 s; consume 7,5 l/100 km. Tanto el 220 CDI como
el 320 CDI disponen de filtro de partículas.
Todos los motores van asociados a una caja de cambios automática de siete velocidades («7G-Tronic»). El GLK no tiene reductora ni diferenciales bloqueables en el eje delantero o trasero. Sí hay algunas ayudas electrónicas para conducir fuera de carretera.
En la consola central hay un botón (imagen) que modifica el funcionamiento del control de estabilidad, del cambio de marchas y la respuesta del pedal del acelerador con el objetivo de mejorar la tracción en superficies como arena, grava o piedras. Hay otro interruptor para activar el sistema que mantiene automáticamente una velocidad constante durante el descenso de pendientes pronunciadas, denominado «DSR» (imagen), que será equipamiento opcional.
Además, el GLK tiene «Agility Control», una suspensión adaptativa de funcionamiento mecánico que adecua la dureza de la amortiguación a la superficie por la que circula el vehículo. De esta forma, la suspensión será más firme en carretera y más suave en conducción por el campo. El «Agility Control» también incluye una dirección asistida con una cremallera de paso variable.
El equipamiento de serie incluye airbags de dos etapas para conductor y acompañante, airbag de rodilla para el conductor, el sistema NECK-PRO de reposacabezas regulables sensibles a las colisiones en las plazas delanteras, pedales autoplegables en caso de accidente y anclajes ISOFIX, entre otros elementos.
El GLK también puede tener como opción la tecnología
«Pre-Safe» capaz de anticiparse a una colisión.
Así, cuando detecta que se puede producir un accidente,
activa algunos sistemas de seguridad pasiva, desde los pretensores
de los cinturones de seguridad hasta el mecanismo que repliega
los pedales. Además es de serie el sistema de ayuda
a la frenada de emergencia («BAS»), que actúa
en los primeros instantes, en los que el conductor no pisa
a fondo el pedal, tras advertir un peligro en la carretera,
lo que permite reducir la distancia de frenado.
En el GLK, Mercedes-Benz ha aumentado el espacio entre el capó y los elementos mecánicos con el objetivo de incrementar la capacidad de absorción de impactos en caso de atropello.
Otros elementos de equipamiento de serie son: el climatizador de dos zonas («THERMATIC 2-zone»), el volante regulable en altura y profundidad, los asientos delanteros ajustables eléctricamente, el equipo de audio con radio/CD y conexión Bluetooth para teléfono móvil, las luces de freno progresivas, la guantera refrigerada, aviso de pérdida de presión en un neumático, el programador de velocidad y las llantas de aleación de 17" con neumáticos 235/60.
Entre los elementos opcionales hay un climatizador de tres zonas («THERMOTRONIC 3-zone»), un sistema multimedia de entretenimiento destinado a los pasajeros de los asientos traseros, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz («LINGUATRONIC»), llantas de aleación de hasta 20 ", el sistema de ayuda al aparcamiento («PARKTRONIC») o un techo de cristal panorámico eléctrico.
Está disponible opcionalmente el «COMAND APS», un sistema multimedia para conductor y pasajeros que incluye navegador, DVD y un disco duro de gran capacidad que se puede asociar a un sintonizador de TV y una cámara fotográfica digital. El navegador tiene una característica diseñada específicamente para circular fuera del asfalto, ya que si el vehículo se encuentra en un camino o una pista que no están registrados en el navegador, el conductor puede activar una función con la que crear esa ruta y conocer en todo momento cómo regresar a su punto de partida.
Otras opciones son el sistema de iluminación adaptativa («ILS»), que ofrece cinco funciones diferentes que se activan en determinadas condiciones atmosféricas y de conducción, y el mecanismo «EASY-PACK» del maletero, que sube o baja el portón con sólo pulsar un interruptor.
Para el habitáculo hay diferentes materiales de recubrimiento (tapicerías, maderas o aluminio).
Según Mercedes-Benz, las siglas GLK hacen referencia a sus aptitudes fuera del asfalto («Gelände» significa campo en alemán), el lujo (L) y su tamaño compacto (K).
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