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Mercedes-Benz lanza una versión C63 AMG del Clase C,
disponible con carrocería berlina o familiar. Tiene un
motor de ocho cilindros atmosférico y con inyección
indirecta, de 6,2 l de cilindrada y 457 CV de potencia máxima
(más que el Audi
RS4 o el BMW
M3). Su caja de cambios es automática de siete velocidades.
A diferencia de Audi y BMW, Mercedes-Benz ha empleado para
esta versión deportiva un motor de cilindrada alta
y potencia específica baja. En el RS4, Audi tiene un
V8 con inyección directa de 4,2 l de cilindrada que
da 420 CV a 7.800 rpm. En el M3, el V8 de BMW tiene inyección
indirecta, menos cilindrada (4,0 l) un régimen de potencia
máxima mayor (8.300 rpm) y la misma potencia máxima
(420 CV).
Mercedes-Benz, en cambio, ha puesto en el C63 un V8 con inyección
indirecta de cilindrada alta (6,2 l), giro no tan rápido
(da la potencia máxima a 6.800 rpm), una potencia máxima
mayor y un par máximo alto en términos absolutos
(600 Nm).
Es
decir, en el C-63 AMG hay un motor grande de prestaciones
normales para su cilindrada (su potencia específica
es la de un motor atmosférico normal: 73,6 CV/l), en
un lugar de motores que están más cerca del
límite de lo que puede dar un motor atmosférico
actualmente (más comentarios sobre el motor).
La caja de cambios es una adaptación de la 7G Tronic,
una de las mejores por rapidez y suavidad. En el C63 AMG tiene
mandos en el volante y —por tanto— tiene función
de selección manual, no de bloqueo. Es decir, con los
mandos del volante es posible elegir directamente una marcha,
en lugar de eliminar las que no se desean (como pasa en las
7G Tronic que no tienen mandos en el volante).
Los desarrollos de transmisión son largos; debido
a la limitación de velocidad a 250 km/h, sólo
puede llegar al régimen de potencia máxima en
las cuatro primeras marchas. Hay un salto muy grande entre
cuarta y quinta; es decir, al hacer ese cambio, la caída
de vueltas del motor es relativamente grande. No obstante,
dado que en cuarta pasa de 200 km/h, pocas veces esa caída
relativamente grande será un problema.
El conductor puede elegir entre tres programas de funcionamiento:
Sport, Comfort y Manual. En el modo Sport los cambios de marchas
son un 30 por ciento más rápidos que en el modo
Comfort (y menos suaves); en el modo Manual son un 50 por
ciento más rápidos. El cambio acelera instantáneamente
al reducir (el equivalente a hacer punta-tacón en un
cambio manual) para evitar un fuerte incremento en la retención
del motor.
Con este motor, este cambio y 1.730 kg de peso,
el C63 acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 s con carrocería
berlina y en 4,6 s el familiar; el RS4 y el M3 aceleran en
4,8 s (esta guerra de décimas es normal entre estas
marcas). La velocidad máxima está limitada a
250 km/h y sobre el consumo o las emisiones de CO2 no hay
ninguna referencia en la primera información que Mercedes-Benz
ha dado de este modelo.
Los
cambios necesarios en el bastidor por el aumento de peso y
prestaciones con relación a un Clase C han sido varios:
vías más anchas (35 mm delante y 12mm detrás),
bujes delanteros el doble de rígidos, ajustes específicos
de dureza de muelles y amortiguadores, estabilizadora más
gruesa y una alineación distinta en las ruedas (con
un gran aumento de caída en las traseras.
Según Mercedes-Benz, la suspensión delantera
tiene «un diseño completamente nuevo de tres
brazos»; hasta que la veamos, no sabremos si efectivamente
hay un brazo adicional (actualmente
hay dos) o si Mercedes-Benz entiende que la columna McPherson
es un brazo y por eso cuenta tres.
La dirección es más bien rápida (la
desmultiplicación es 13,6 a 1, tiene asistencia variable
en función de la velocidad («dirección
paramétrica») y una articulación elástica
menos flexible. Las llantas de serie son de 18” y alojan
discos de 360 x 365 mm delante y 330 x 26 mm detrás.
Las pinzas son fijas, de seis pistones delante y cuatro detrás.
Con las llantas de serie, la medida de los neumáticos
es 235/55 delante y 255/40 detrás; con las llantas
opcionales de 19” cambia el perfil, no la anchura.
El control de estabilidad tiene un programa adicional, semejante
al DTC de BMW; Mercedes-Benz lo llama ESP Ò (por on
y off). En el modo normal (ESP ON) la prioridad del control
de estabilidad es mantener al coche dentro de la trayectoria.
En el modo ESP Sport permite un cierto grado de sobreviraje;
si el conductor pisa el freno, vuelve automáticamente
al modo ESP ON.
El
modo ESP OFF (sólo recomendado para circuito) anula
todas las funciones del control de estabilidad salvo el antibloqueo
de frenos; igualmente entra en funcionamiento el modo ESP
ON si el conductor toca el freno en circunstancias en las
que el control de estabilidad debería estar funcionando.
Las diferencias funcionales y decorativas son notables
en esta versión, que es más larga, tiene pasos
de rueda más anchos, entradas de aire mayores (con
rejilla de panal) y algunos elementos específicos (como
los escapes o los faros antiniebla).
Por dentro se distingue por los asientos, que tienen lo reposacabezas
integrados. La tapicería de serie es del material llamado
«Cuero Artico», una imitación sintética
de cuero que en un clase C normal es opcional y cuesta 591
€. El volante es más bien pequeño (365
mm de diámetro), tiene la parte inferior plana y está
forrado de cuero perforado.
En la pantalla de información hay tres funciones específicas
llamadas «Warm up», «Set Up» y «Race».
La primera muestra la temperatura del refrigerante y el lubricante;
la segunda, la función elegida del ESP y del cambio;
la tercera es un cronómetro con función de tiempo
por vuelta.
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