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La versión Sport GT S del Maserati Quattroporte se distingue
por un ajuste distinto de varios elementos del bastidor y
por un aspecto exterior retocado. El motor es el mismo que
el de otras versiones, un V8 de 4,2 l de cilindrada y 400
CV de potencia máxima (ficha
técnica).
La caja de cambios es automática de seis velocidades, bien
con embrague monodisco automático y engranajes rectos (como
un cambio manual) o bien con convertidor de par hidráulico
y engranajes epicicloidales.
Con relación a un GT Sport, los muelles son más duros y más cortos, la carrocería baja 100 mm en el eje delantero y 25 en el trasero. Los amortiguadores tienen un ajuste específico para esos muelles. Las ruedas que lleva de serie tienen la misma media que un GT Sport normal: 245/35 20 delante y 295/30 20 detrás.
El
equipo de frenos es Brembo y tiene un tipo de discos nuevo
en esa marca, llamado «Dual Cast» (doble fundición). Los discos
tienen la parte central que hace de soporte hecha de fundición
de aluminio y la parte exterior donde rozan las pastillas
hechas de fundición de hierro.
Es un sistema semejante al que utiliza BMW en varios de sus
modelos, sirve para facilitar su refrigeración y para reducir
la masa no suspendida. Las pinzas delanteras son de seis pistones.
Exteriormente, el Sport GT S se distingue por el color negro
en la parrilla, los marcos de los cristales, los tiradores
exteriores de las puertas y los escapes. En el interior hay
una tapicería que combina cuero (Poltrona Frau) y Alcantara,
recubrimiento de carbono en el salpicadero y de aluminio.
Los asientos traseros son más envolventes.
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