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Land Rover Freelander 2  
Última actualización: 17-04-2008 Alfonso Herrero
El Freelander 2 es un todo terreno con carrocería de 4,50 m de largo y cinco puertas. Está a la venta con dos motores diferentes —uno de gasolina con 233 CV y otro Diesel de 160 CV— y un sistema de tracción total conectable automáticamente sin reductora. Este modelo reemplazó al Freelander, modelo que apareció en 1997.

Tiene diversas cualidades que lo hacen recomendable. Si bien por carretera no es de los más ágiles, como un Toyota RAV4, sí es un coche cómodo y seguro. En campo, tan sólo le falta la reductora para ser un auténtico todo terreno, porque tanto la suspensión como el sistema de tracción desempeñan satisfactoriamente su cometido.

Hay cuatro versiones según el equipamiento que traen de serie y el que pueden llevar opcionalmente (E, S, SE y HSE). Los precios van desde los 29.980 €, que cuesta la versión del Diesel menos equipada, hasta los 49.500 € del de gasolina con el equipamiento más abundante (lista con toda la gama ordenada por precio).

Un Freelander 2 td4 E es más caro que modelos como el SsangYong Actyon 200 Xdi, el Honda CR-V 2.2 i-CTDi o el Toyota RAV4 2.2 D4-D de 136 CV, si bien es más potente que todos ellos. Un KIA Sorento de 170 CV es algo más barato y está mejor equipado, pero no puede llevar control de estabilidad, dispositivo que trae de serie el Land Rover. Un Toyota RAV4 2.2 D4-D de 177 CV o un BMW X3 2.0d cuestan más (relación de modelos similares al Freelander 2 td4, ordenada por precio).

Por tamaño es similar a un Jeep Cherokee o un Suzuki Grand Vitara de 5 puertas; un Toyota RAV4 es algo más corto. Sólo hay carrocería de cinco puertas (el anterior Freelander tenía también de tres), de mayor tamaño que la anterior: ahora es 77 mm más largo (4.500 mm), 101 mm más ancho (1.910 mm, 2.180 con los retrovisores) y 23 mm más alto (1.740 mm o 1.820 mm si lleva los raíles de carga en el techo). La batalla también ha aumentado, ya que ha pasado de 2.557 mm a 2.660 mm.

El habitáculo destaca por la anchura disponible, mayor que la de cualquiera de sus alternativas. La altura es suficiente para personas de algo más de 1,90 m y el espacio para las piernas es, según nuestras mediciones, menor que en otros todo terreno de su tamaño, tanto delante como detrás. Las plazas traseras están más elevadas que las delanteras, para que sus ocupantes tengan mejor visión de la carretera. Estos asientos no pueden desplazarse longitudinalmente, como sí sucede en el Honda CR-V o el Toyota RAV4.

El maletero tiene formas regulares pero no es tan capaz como el de otros todo terreno de su tamaño, al menos hasta la cortinilla que lo cubre. Bajo el piso hay un hueco con la rueda de repuesto y con espacio para guardar los triángulos de emergencia y algunas herramientas útiles si se va a utilizar el coche fuera del asfalto (una eslinga, por ejemplo).

El interior transmite una grata sensación de calidad. Por su diseño y la ubicación de los mandos, el salpicadero recuerda al del Range Rover Sport (prueba de la versión Supercharged). Los materiales presentan buen aspecto y los ajustes, en general, son correctos.

La visibilidad es buena gracias a una posición de conducción elevada y al generoso tamaño de los retrovisores exteriores.

Inicialmente, el Freelander 2 está a la venta con dos motores diferentes, uno de gasolina de 233 CV y otro turbodiésel de 160 CV, ambos colocados transversalmente (más información técnica). Si bien la diferencia de prestaciones (según los datos facilitados por la marca) es notable, en carretera abierta no es tan grande.

Por suavidad de funcionamiento y sonoridad, el de gasolina es mejor. La diferencia, no obstante, es más pequeña que la que hay en otros todo terreno entre sus versiones gasolina y Diesel; ésto es así más por mérito del Diesel que por demérito del de gasolina (más información técnica sobre los motores).

El Diesel es un cuatro cilindros de 2,2 l de cilindrada que da 160 CV, semejante al que lleva el Peugeot 407 de 170 CV, pero con un único turbocompresor. Es un motor agradable de conducir por ciudad ya que, salvo cuando está muy frío, es poco ruidoso. Además, sale bien desde parado. Dado su elevado peso, las prestaciones y el consumo son peores que la de sus alternativas.

El motor de gasolina tiene seis cilindros en «V» y es el que lleva el Volvo S80. Con él, el Freelander 2 alcanza una velocidad máxima de 200 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 s. El consumo medio es 11,2 l/100 km. Este motor va acoplado a un cambio automático de seis velocidades «CommandShift» (del fabricante Aisin Warner, modelo AWF21), que tiene posibilidad de manejo secuencial y un programa deportivo de muy buen resultado.

Independientemente del motor, el cambio automático de seis velocidades me parece totalmente recomendable por lo acertado de su funcionamiento.

Para facilitar la conducción del coche fuera del asfalto, Land Rover ha equipado a este modelo con el «Terrain Response» (excepto en la versión menos equipada), un mando que permite seleccionar el tipo de superficie sobre la que se está circulando (imagen). Al hacerlo, una centralita gestiona de forma automática los controles electrónicos del coche relacionados con la conducción.

Este mando también lo tienen el resto de modelos de la marca, aunque su funcionamiento no es igual, entre otros motivos porque el Freelander 2 no tiene diferencial central, bloqueos de los diferenciales, reductora o suspensión variable en altura (más información de este dispositivo en el Land Rover Discovery 3 TDV6 2.7).

También tiene un sistema (HDC) que controla la velocidad mediante los frenos, al descender pendientes muy pronunciadas.

El equipamiento de serie incluye siete airbags (incluido uno de rodillas para el conductor), control de estabilidad y un botón de arranque.

Hay dos tipos de faros delanteros: halógenos, con lentes de policarbonato resistentes a los impactos y arañazos, o unos de xenón para cortas y largas que pueden disponer de alumbrado en curva. En cada faro hay una membrana del material «Gore-Tex» que permite la ventilación pero no el paso del agua e impide la condensación en vadeos.

Otros elementos de equipamiento que puede tener, según la versión, son: conexión automática de luces y limpiaparabrisas, programador de velocidad, climatizador de doble zona con filtro antipolen, techo solar panorámico deslizante, ayuda al aparcamiento delante y detrás, navegador con DVD y pantalla táctil en color, manos libres Bluetooth, equipo de sonido Alpine con «Dolby Prologic II 7.1 », catorce altavoces y radio digital.

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