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El KTM X-Bow es un vehículo de dos plazas sin techo ni puertas que lleva un motor sobrealimentado de 2,0 l y 241 CV. Como no tiene parabrisas, ya que en su lugar hay un deflector, KTM recomienda utilizar casco, aunque no es obligatorio.
Es un vehículo con el que disfrutar conduciendo a un ritmo rápido, especialmente en un circuito, aunque al límite resulta exigente con el conductor porque no tiene ningún tipo de ayuda (ni antibloqueo de frenos, ni control de tracción, ni de estabilidad). A pesar de ello, no es un coche difícil de conducir despacio.
No es cómodo, ni práctico como coche de uso diario, aunque sea posible matricularlo y utilizarlo por la calle. (Además de las impresiones del interior y de conducción que se pueden leer en estas páginas, hay más comentarios sobre esta prueba en el Blog Teletransporte)
Desde finales de noviembre de 2008 ya se puede matricular en España conforme a la normativa europea de pequeñas series. Las cinco primeras unidades fueron matriculadas entre diciembre de 2008 y enero de 2009.
El X-Bow está a la venta desde 64.485 € (todos los precios) en color naranja, blanco o negro lacado. Una
vez fabricada la unidad adquirida, el comprador puede recogerla en la fábrica de Austria, en un distribuidor nacional autorizado o, incluso, recibirla en su domicilio. KTM también comercializa una versión no matriculable (X-Bow Racing GT4), por ejemplo para un uso en circuito, que tiene un precio de 97.672 €.
Las cien primeras unidades del X-Bow producidas por KTM forman parte de
una edición exclusiva denominada «Dallara».
Se diferencia porque tiene ciertos detalles de la carrocería
en carbono, chasis de competición con suspensión
específica, diferencial autoblocante, llantas con un único
punto de anclaje y volante extraíble.
Todos estos elementos
también están disponibles opcionalmente de forma independiente. El precio del autoblocante es de 3.144 €. El volante extraíble, al igual que las llantas con un único punto de anclaje, tiene un sobreprecio de 1.245 €.
El X-Bow puede adquirirse con los paneles de la carrocería en fibra de carbono, con un kit que mejora la aerodinámica y otro que mejora la refrigeración del motor.
El motor es una variante del que tiene el SEAT
León CUPRA y va colocado en posición central
trasera. Es un 2.0 TFSI con cuatro cilindros, inyección
directa (que funciona entre 30 y 110 bares), turbocompresor e intercooler.
Tiene una potencia máxima
de 241 CV a 6.000 rpm, 21 CV más que el prototipo del que deriva el X-Bow (galería de imágenes del prototipo). La
caja de cambios es manual de seis relaciones, de origen Volkswagen como el motor.
El KTM X-Bow tarda 3,9 s en llegar a 100 km/h saliendo desde
parado y 3 s en pasar de 80 a 120 km/h (el peso de todo el vehículo es 892 kg). Por tanto, es un coche muy rápido. Necesita
el mismo tiempo para acelerar hasta 100 km/h que un Lotus
2-Eleven, a pesar de que éste tiene una relación entre peso y potencia
mejor (256 CV y 670 kg). El X-Bow es sólo 0,5 s más lento que
un Lamborghini
Murciélago LP-640 (641 CV y 1.805 kg). El consumo medio homologado del KTM es de 7,9 l/100 km, algo menos que el León Cupra, que pesa casi el doble (1.450 kg).
El X-Bow alcanza una velocidad máxima de 220 km/h. En los bajos de la
carrocería hay un difusor trasero que ejerce una fuerza
vertical de 193 kg a una velocidad 200 km/h. Según el fabricante, la aceleración
lateral máxima es 1,23 g, un valor muy alto. El depósito
de gasolina tiene capacidad para 40 l.
Respecto al prototipo, y exceptuando el motor, el modelo de
producción tiene pequeños cambios: la toma de
refrigeración del motor es de mayor tamaño y
el escape es doble. En el volante, se ha reducido el
número de botones y se ha colocado una pantalla
con información para el conductor en un lugar más cercano a la vista (imagen). El material de
los asientos también se ha cambiado.
El X-Bow no tiene puertas ni techo. Tampoco tiene parabrisas,
tan sólo un pequeño deflector transparente (imagen)
para el aire que, según KTM, permite prescindir de
calefacción (aunque la tiene) o limpiaparabrisas. Los asientos Recaro son fijos, no tienen ningún tipo de regulación, pero se pueden elegir entre tres de diferente tamaño para adecuarse mejor a la talla del conductor. Los pedales y el volante sí son regulables (este último tanto en altura como el profundidad). Los cinturones de seguridad son de cuatro puntos; opcionalmente pueden ser de seis puntos de anclaje.
Lleva un par de arcos de seguridad para proteger a los ocupantes en caso de vuelco. En
la zona delantera hay una estructura deformable para absorber
energía en caso de choque; detrás, es la caja del silencioso la encargada de desarrollar esta función.
El X-Bow no tiene maletero. Para guardar la documentación hay
una caja transportable. Los elementos que es obligatorio llevar
en el coche, como los triángulos o las lámparas
de recambio, van guardados en un compartimento bajo los pies
del pasajero. En esa zona también se puede guardar una funda
para cubrir el habitáculo cuando no se usa el coche y es posible sujetar
un par de cascos.
El KTM X-Bow mide 3,73 m de largo, 1,90 m de ancho y 1,20 m de alto. La
batalla es 2,43 m. El chasis es un monocasco de fibra de
carbono, desarrollado en colaboración con el especialista
italiano Dallara,
que pesa 75 kg. Tiene un fondo plano de tres piezas construido en aleación de aluminio. Opcionalmente puede ser de
carbono y kevlar.
La suspensión es de doble triángulo en todas
las ruedas, con el muelle y el amortiguador (de «WP
Suspensión») colocados en posición
casi horizontal y perpendiculares al eje longitudinal del
coche. La dirección es de cremallera y no tiene asistencia.
Los frenos son Brembo
de 305 mm de diámetro delante y 262 mm detrás.
En cada rueda trasera hay dos pinzas de freno, una de ellas
para el freno de estacionamiento. Los neumáticos son
de distinta medida en cada eje (205/40 R17 las delanteras
y 235/40 R18 las traseras). |