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La gama 2008 del KIA Picanto tiene cambios de aspecto, de equipamiento
y en la oferta de motores.
El cambio de equipamiento más importante es que la versión con motor de gasolina con el equipamiento más costoso «Emotion» puede tener control de estabilidad; no obstante se sigue echando en falta que las versiones más económicas y el Diesel, puedan tener este elemento. Otra mejora del actual
Picanto es que tiene
una nueva radio integrada mucho más fácil de
manejar que la del modelo anterior.
La gama de motores está compuesta por uno de gasolina
de 1,1 l y 65 CV o un Diesel de 1,1 l y 75 CV. El Picanto
de la nueva gama ya está no está disponible
con el motor de gasolina 60 CV: en parte por esto, el Picanto
con motor de gasolina ya no es de los utilitarios más
baratos que hay.
Desde
el punto de vista del precio, en relación al de la
competencia, el Picanto Diesel (desde 9.731 €) sale mejor
parado que el de gasolina (desde 8.871 €). No hay ningún
coche Diesel de un precio similar al del Picanto que sea tan
potente (75 CV): los que tiene más potencia son coches
de mayor tamaño y mucho más caros.
En el caso del Picanto de gasolina, si el criterio principal
a la hora de elegir es que el precio sea lo más bajo
posible, hay otras alternativas: las versiones más
básicas del Fiat Panda, del Chevrolet Matiz, del Citroën
C1 3p del Renault Twingo, están por debajo de 8.000
€ (el Panda cuesta poco más de 7.000).
Ahora bien, alguno de ellos no tiene dirección asistida
(el Panda y el Twingo) y otros tienen una carrocería
de tres puertas, lo que puede ser un inconveniente para algunas
personas (el Twingo y el C2). El Chevrolet Matiz sí
cumple con esos dos requisitos, pero no está al nivel
de un Picanto en distintas variables. El Panda 1.2, además de costar menos que el Picanto, puede tener más equipamiento. De hecho, no hay ningún otro utilitario de su precio
que pueda tener control de estabilidad, navegador, Bluetooth,
seis airbags o climatizador. El Panda no es mejor que el Picanto
en carretera, por estabilidad ni prestaciones.
Dentro de los turismos más pequeños con motor de gasolina, cinco
puertas y dirección asistida, el Picanto sí
es de los más baratos. Pagar lo poco más que
cuesta un Picanto respecto a un Toyota Aygo 5p o a un Citroën
C1 5p con dirección asistida, puede compensar porque
el Picanto es más cómodo de suspensión
y tiene un puesto de conducción mejor. La ventaja que
tienen los pequeños utilitarios de Toyota, Peugeot
y Citroën (Aygo, C1 y 107 respectivamente) con el motor
de gasolina de 68 CV, es que son más rápidos
que el Picanto de 65 CV, y su consumo es menor.
Si
no se da valor al hecho de que tenga cinco puertas, hay coches
de mayor tamaño que el Picanto que pueden ser preferibles
y cuestan una cantidad de dinero semejante, como el Citröen
C2 1.1 Furio y el Twingo 1.2 Authentique (ambos con 60 CV).
El mayor tamaño de la carrocería de éstos
respecto a la del Picanto se nota, sobre todo, en tamaño
del maletero.
Para un uso por ciudad y alrededores, el Picanto con motor
de gasolina da mejor resultado que el Diesel. El Picanto de
gasolina es mucho más agradable de conducir porque
tiene una dirección más rápida, necesita
menos espacio para girar, el motor tiene mejor respuesta (el
Picanto con motor Diesel es algo perezoso en ciudad), y la
suspensión tiene un ajuste mejor (es más cómodo
y estable). No obstante, el Picanto Diesel de la nueva gama
es más suave y vibra menos que el modelo lanzado en
2005.
El Diesel puede convenir si se va a utilizar mucho por carretera
-ahí es donde se puede sacar partido a su mayor potencia-
y si se van a realizar los kilómetros necesarios para
que compense económicamente frente al de gasolina.
El Picanto gasolina (1,1 de 65 CV) tiene la fuerza suficiente para viajar
por carreteras fáciles a velocidades legales. Si hay
cuestas largas y pronunciadas hay que bajar una marcha para
no perder mucha velocidad. Si hay que adelantar en una carretera
de doble sentido, en el Picanto pasa como en otros coches
poco potentes: hay mucha diferencia entre hacerlo bien o hacerlo
mal. Hacerlo bien supone salir en la marcha donde dé
más aceleración (si se adelanta a un vehículo
que va a 80 km/h hay que hacerlo en tercera) y comenzar a
acelerar unos segundos antes de cambiarse de carril para rebasar
al otro vehículo.
El
consumo que hemos obtenido con el Picanto de gasolina viajando
por todo tipo de carreteras a velocidades próximas
a la máxima legal ha sido 6,2 l/100 km. Gastó
lo mismo haciendo algo de ciudad y de circunvalación
a una gran ciudad a un ritmo suave.
Viajando por autopista a un ritmo un poco mayor (120 km/h)
gastó unos 7,0 l/100 km, que aunque no es mucho en
comparación algún otro coche similar (un Panda
1.2 de 60 CV no gasta menos y es más lento), para un
uso así no es un coste por kilómetro
especialmente bajo.
En el nuevo Picanto, los cambios en la carrocería
han afectado a su longitud, que es 40 mm mayor (hasta 3.535
mm). Respecto al anterior modelo, la distancia entre ejes
sigue siendo la misma, pero la longitud de los voladizos es
mayor.
Ahora toda la gama tiene dirección asistida eléctrica
(antes sólo el Diesel). Este elemento contribuye a
que el consumo en las versiones de gasolina sea menor, y a
que el Picanto no pague impuesto de matriculación en
ninguna de sus versiones.
La suspensión es la misma que en la gama anterior,
pero tiene algunos ajustes ligeramente distintos.
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