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El Infiniti FX es un todoterreno de una longitud similar a la de un BMW X5. Es un modelo completamente nuevo, no el FX que se vende desde hace un tiempo en EE.UU.
Estará a la venta en España a partir de otoño de 2008, a la vez que el Infiniti EX (un todo terreno menor que el FX) y el E (del cual hay dos variantes de carrocería, berlina y cupé).
Inicialmente estará disponible solo la versión FX50, que tiene un motor V8 de 5,0 de cilindrada y 390 CV. Más adelante, también tendrá un motor V6 de gasolina. El motor estará unido a una caja de cambios automática de siete velocidades, con la posibilidad de seleccionar marchas manualmente desde unas levas (de magnesio) que hay detrás del volante.
Entre los elementos de equipamiento que tendrá de serie hay un sistema de acceso y arranque sin llave, un sistema de iluminación adaptativa con faros de doble xenón y un equipo de sonido Bose hecho específicamente para este modelo. Los asientos tienen varias regulaciones eléctricas y soportes laterales neumáticos para dar mayor o menor sujeción lateral al cuerpo o para adaptarse a diferentes complexiones. Los asientos también tienen ventilación y calefacción.
Algunos elementos de seguridad que tiene son reposacabezas activos para las plazas delanteras y un sistema de control de la presión de los neumáticos (con un sensor por cada rueda).
El puesto de conducción tiene un elemento muy interesante «Automatic Driving Position System» o «ADPS» (Sistema de posicionamiento automático durante la conducción). Este sistema tiene la peculiaridad de que si se cambia la posición del asiento durante la marcha, automáticamente modifica la posición del volante y de los espejos exteriores, para que el conductor pueda mantener el mismo punto de vista y su posición respecto al volante.
Otro elemento interesante de equipamiento es un sistema de cuatro cámaras que van montadas en la parte delantera, lateral y trasera de la carrocería («Infiniti Around View Monitor»). Estas cámaras recogen las imágenes que son mostradas en una pantalla del salpicadero y que permiten tener una vista cenital del coche y sus alrededores. Este sistema sirve para reducir los puntos ciegos durante las maniobras de aparcamiento, e incluye sensores delanteros y traseros de proximidad.
También tiene un programador de velocidad activo mediante láser. Como otros sistemas parecidos, es capaz de mantener una cierta distancia respecto al vehículo que nos precede. Otra función de este sistema es que, si detecta que se va a producir una colisión contra el vehículo que nos precede, puede activar los frenos y dar una deceleración de hasta unos 5 m/s² (0,5 g; la deceleración media máxima que puede dar un coche de calle está sobre 1,0 g).
La plataforma del FX es la que también tiene el Infiniti G. De serie tiene un sistema de tracción a las cuatro ruedas conectable automáticamente (que Infiniti llama «ATTESA E-TS», Advanced Total Traction Engineering System for All Electronic Torque Split). En condiciones normales la tracción es a las ruedas traseras; un embrague puede acoplar el eje delantero en mayor o menor medida hasta hacerlo solidario con el trasero. Este todoterreno tiene unas ruedas pensadas para ir por carretera, unas 265/45 R21.
Una peculiaridad es que tiene un sistema de dirección a las cuatro ruedas «RAS», acrónimo de «Rear Active Steer». Este sistema está compuesto por una centralita y un motor eléctrico que cambia el ángulo de giro de las ruedas traseras en función de la velocidad del vehículo y de la posición del volante.
También tiene un sistema de suspensión variable «active Continuous Damping Control» o «CDC», mediante unos amortiguadores especiales controlados electrónicamente. Estos amortiguadores cambian su dureza en función de las condiciones de la carretera. Además, el conductor puede seleccionar dos posiciones («Auto» y «Deportivo») desde un mando que hay en el salpicadero.
Algunos elementos de la carrocería del FX son de aluminio, como los paneles de las puertas delanteras y traseras. Estas puertas ahorran 20 kg en comparación a unas de acero.
El FX tiene un coeficiente aerodinámico de 0,35; es un dato normal comparado con otros todoterrenos pensados para circular principalmente por carretera (un BMX X5 tiene 0,33 y un Porsche Cayenne 0,35).
Tiene una pintura (llamada «Scratch Shield») capaz de reparar por sí misma pequeños arañazos. Una combinación de resina y laca aumenta la flexibilidad de la pintura; cuando la pintura queda expuesta al calor repara los pequeños rasguños. Según Infiniti, un coche pintado con esta pintura puede presentar hasta cinco veces menos rasguños que uno lacado de forma convencional, en las mismas condiciones de exposición. |