|
El interior del Honda CR-V trasmite la sensación de
que es coche bien hecho: los plásticos, aunque duros,
tienen muy buen aspecto y no hemos encontrado piezas mal ajustadas.
La instrumentación es muy legible, todos los mandos
están accesibles y tiene diversos detalles que hacen
de él un coche práctico y agradable de utilizar
en el día a día.
Los asientos delanteros son más grandes que en el
modelo anterior, tanto la banqueta como el respaldo, y sus
regulaciones son más amplias. Los de nuestra unidad
estaban tapizados de cuero y proporcionaban una sujección
satisfactoria. En el lado queda entre los dos asientos hay
unos apoyabrazos abatibles.
El volante tiene ajuste en altura y profundidad (antes sólo
en altura) y lleva incorporados varios botones para manejar
algunas funciones del equipo de sonido, del ordenador, del
teléfono, del navegador y de los mandos vocales.
La palanca del cambio está en el salpicadero y cerca
del volante, lo que facilita su empleo.
Entre
los asientos delanteros, la gama anterior tenía una
mesita que se podía plegar para dejar paso a las plazas
traseras. Ahora ya no existe y hay una consola fija con un
cajón de gran tamaño (con tapa deslizable) y
un par de posavasos.
Como ya no se puede acceder a las plazas traseras desde las
delanteras, la unica utilidad de que el salpicadero esté
separado de la pieza entre los asientos es que se puede pasar
de uno a otro con facilidad.
Detrás, por espacio disponible (mediciones)
y forma del asiento, tres personas pueden acomodarse con menos
problemas que en otros modelos.
Los respaldos de los asientos traseros están divididos en tres partes (en proporción 40:20:40) y la banqueta en dos (60:40). El CR-V conserva la regulación longitudinal para los asientos traseros (150 mm) que tenía el anterior y también se puede modificar la inclinación de los respaldos o abatirlos hacia delante para conseguir un maletero más voluminoso.
Las plazas traseras tienen fijaciones de tipo Isofix para
sillas de niños. Hay dos configuraciones posibles:
o dos sillas en las plazas laterales o una colocada en la
central.
La capacidad del maletero es 556 l (hasta la altura de las
ventanillas), lo que lo convierte en uno de los mejores en
este aspecto. Si se abaten los asientos traseros el volumen
aumenta hasta 955 l.
Para ocultar el equipaje hay una bandeja enrollable. Como
la inclinación de los respaldos se puede modificar,
hay un espacio entre éstos y el soporte donde va enrollada
la bandeja; para cubrir ese hueco, hay dos piezas de tejido
que se sujetan mediante unos ganchos de plástico a
las guías de los apoyacabezas traseros.
El
CR-V puede tener en el maletero una plataforma que lo divide
en dos partes; una desde el plano de carga del maletero hasta
una altura de unos 330 mm, y otra, desde ahí hasta
la cortinilla que cubre el maletero o hasta el techo. Esta
plataforma, que soporta 10 kg, puede guardarse en el suelo
del maletero o extraerse, si no se va a utilizar.
Bajo el piso del maletero está la rueda de repuesto, que
no es de la misma medida que el resto. En el modelo anterior
la rueda iba colocada sobre el portón, que se abría
hacia un lado en vez de hacia arriba, como sucede ahora.
Si la carrocería está mojada, al abrir el portón,
el agua gotea continuamente por el extremo más alejado
del coche en vez de por la zona más próxima
a la carrocería, por lo que es fácil ensuciarse
con el agua que cae mientras se saca o se mete algo en el
maletero.
El cuadro de instrumentos muestra la información de forma
clara, por diseño y efectividad de la iluminación.
En la parte central, entre los indicadores de velocidad y
de revoluciones del motor, hay una pantalla que muestra en
formato digital la cantidad de combustible restante, la temperatura
del líquido refrigerante del motor e informaciones
varias: programador de velocidad activo, ordenador o la advertencia
sobre los cinturones de seguridad.
La pantalla táctil en color de 6,5" del navegador
se ve mal cuando el sol incide sobre ella lateralmente, porque
está enrasada con el salpicadero y no hay nada que
haga sombra sobre ella.
|