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El Honda CR-V está a la venta desde 27.300 € con motor de gasolina de 150 CV y desde 29.300 € con motor Diesel de 140 CV. Los dos tienen de serie una caja de cambios manual de seis velocidades; el gasolina puede tener, además, una automática de cinco. El precio de la versión Diesel menos costosa es algo mayor que el de otros modelos semejantes, en parte debido a un equipamiento más rico (relación de todo terreno de 4,3 a 4,7 m, con motor Diesel de 130 a 150 CV, ordenada por precio).
Al igual que el modelo al que reemplazó, tiene carrocería de todo terreno, cinco plazas y tracción total conectable automáticamente. No hay versiones de tracción delantera ni, de momento, Diesel con cambio automático.
Entre el Honda CR-V, el Suzuki
Grand Vitara y el Toyota
RAV4, el Honda es el más próximo a un turismo;
el Suzuki es más parecido a un todo terreno y el Toyota
es algo intermedio entre los dos. Por tanto, el Honda es más
recomendable para quien aprecie el resultado del coche por
carretera y sólo ocasionalmente circule por zonas no
asfaltadas. Un Jeep
Compass es semejante en algunos aspectos al CR-V, pero
no tiene el mismo nivel de estabilidad en carretera.
El CR-V se distingue de los modelos citados y de otros de este tipo, incluido el BMW X3, en los elementos de ayuda a la conducción que puede tener.
Hay cinco niveles de equipamiento (todos
los precios). Las versión más equipada («Innova»)
lleva programador
de velocidad activo (ACC), que es capaz de mantener de
forma automática una distancia de seguridad con el
vehículo precendente, y un sistema de protección
previa a la colisión (llamado CBS; comentario
sobre este dispositivo).
Otros elementos de equipamiento que tienen todas las versiones son: el control estabilidad («VSA») con una función que puede corregir la pérdida de trayectoria del remolque («TSA»); los airbags frontales, laterales delanteros y de cortina; no puede llevar airbag laterales traseros ni de rodilla.
Según la versión, también puede tener faros de xenón, alumbrado en curva (AFS), climatizador de dos zonas, ordenador, asiento del conductor eléctrico, tapicería de cuero, sensores de aparcamiento delante y detrás o una cámara trasera en color.
El navegador incluye conexión bluetooth para teléfono
móvil, un equipo de sonido más potente con lector
de tarjetas de memoria (SD, CompactFlash y Flash ATA) y un
sistema de reconocimiento de órdenes por voz.
Otro elemento que puede tener el CR-V es un techo solar de grandes dimensiones que se puede ocultar con dos cortinillas eléctricas hechas del mismo material que el recubrimiento del techo. Desde el interior, el techo queda dividido en dos mitades de 750 mm de ancho por 354 mm de largo cada una.
En carretera, el Honda CR-V tiene unas reacciones cercanas a la de un turismo, con poco balanceo de carrocería y una respuesta al volante relativamente rápida. Tiene el subviraje característico de este tipo de coches, que no llevan los mismos neumáticos que un turismo.
Quien se pueda sentir incómodo por la sensación
de pesadez de un todo terreno, aunque sea de este tipo, posiblemente
acepte al CR-V antes que a otros modelos. El puesto de conducción
es también semejante al de un turismo, por relación de distancias
entre volante, asiento y pedales, aunque con una altura sobre
el suelo mayor, que eleva un poco la perspectiva de la carretera.
El sistema de transmisión es funcionalmente semejante
al de la segunda generación del CR-V (que no era muy
distinto del que tenía la primera), pero está
mejorado. Es un sistema completamente hidráulico, no
tiene ningún tipo de control electrónico (información
técnica sobre este sistema) y resulta menos efectivo
que otros sistemas, por el retraso que tiene.
Hay
varias características que hacen al CR-V menos apropiado
para circular fuera de carretera que otros modelos: no tiene
mucho recorrido de suspensión, la altura libre sobre
el suelo es más bien escasa (185 mm), la transmisión
no permite ninguna intervención para mejorar la tracción
(reductora,
bloqueos o programas específicos de funcionamiento)
y tiene unas cotas de todo terreno que lo limitan (datos en
la ficha técnica).
Sigue siendo un coche bien realizado, amplio y funcional
(diferencias
con el anterior CR-V). Honda ha mantenido el asiento trasero
deslizable del anterior CR-V, que permite distribuir el espacio
entre las plazas traseras y el maletero. Hay una pieza que
permite dividir en dos el maletero que puede ser muy práctica
en ciertas ocasiones.
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