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El Honda Accord tiene dos tipos de carrocería: una de cuatro puertas (Sedán) y otra familiar (Tourer).
La gama de motores está formada por tres variantes, una Diesel de 150 CV y dos de gasolina con 156 y 201 CV. Respecto al modelo de 2003, el Accord de 2008 tiene diversos cambios en los motores.
Desde enero de 2009 está disponible un cambio automático con el motor Diesel. Es el primer Honda en el que existe esta combinación (más información sobre la caja automática). Con este cambio, que cuesta 2.000 €, las prestaciones y el consumo empeoran ligeramente (ficha técnica comparativa) pero la conducción resulta mucho más cómoda.
Es un cambio automático de convertidor de par, con cinco relaciones. Tiene dos modos de funcionamiento, el normal y uno deportivo en el que los cambios a una marcha superior ocurren más tarde. Tras el volante hay unos pulsadores para seleccionar las marchas manualmente; se pueden utilizar tanto en el modo normal como en el deportivo; la diferencia es que en el normal, la caja pasa a modo automático poco después de cambiar manualmente.
Hemos probado en profundidad la versión Diesel de 150 CV con cambio manual. Con este motor el Honda Accord tiene un rendimiento bueno y un funcionamiento agradable.
El Accord en general no es de esos coches que aíslan perfectamente a los ocupantes del exterior, no tanto por el ruido que puede emitir el motor Diesel (que sólo es ruidoso en ciudad), sino porque en tiene un ruido de rodadura superior al habitual, sobre todo en carreteras de asfalto rugoso. No es un defecto porque no molesta a la hora de viajar, pero sí es una característica que le distingue de las berlinas más silenciosas, como un Citroën C5.
La suspensión, que es tirando a dura, contribuye a que el Accord sea estable, a que tenga reacciones precisas y a que los ocupantes no vayan completamente aislados de los baches. Sin llegar al punto de agilidad de un Mazda6, el Accord responde bien bajo cualquier tipo de conducción.
El interior del Accord me ha gustado. Una de las mejores cosas del Accord es la posición de conducción, sobre todo para quienes prefieran ir sentados relativamente cerca del piso (una cualidad que se está perdiendo en las berlinas actuales). También me ha gustado por su calidad de acabado.
Un inconveniente que pueden encontrar algunos es que el volante y la consola tienen muchos botones que manejar. No obstante, no es difícil acostumbrarse a manejarlos porque están ordenados de forma lógica y, por su posición, son accesibles (ni lo uno ni lo otro ocurre, por ejemplo, en los mandos de la consola de un Citroën C5).
El sistema de reconocimiento vocal está mal resuelto. Entre otras cosas, éste sistema sirve para vincular el teléfono a la conexión «Bluetooth» del coche y su manejo es complicado.
Sin ser un coche especialmente amplio, tiene espacio de sobra para cuatro ocupantes. La capacidad del maletero (imagen) del familiar es inferior a la del sedán (395 l frente a 460 l). Esto es así porque el familiar tiene un doble fondo bajo el piso del maletero (imagen) con 53 l, que no cuenta para el cómputo total del volumen.
No hemos probado el sistema de iluminación de serie. El sistema opcional (disponible en función del nivel de equipamiento), tiene el inconveniente de que sólo utiliza xenón para luz de cruce. El haz de luz de cruce es muy bueno, pero el de largo alcance (carretera) es pobre y de tonalidad amarillenta.
Precio y algunos elementos de equipamiento novedosos
El Accord Sedán más asequible (2.0 i-VTEC Elegance) cuesta 26.200 €, el más costoso (2.4 i-VTEC Luxury Innova) 38.600 €.
La versión familiar (Tourer) cuesta entre 1.300 y 1.800 € (en función del equipamiento) más que el de cuatro puertas. La versión Diesel de cuatro puertas más barata cuesta 27.900 €. Es, por tanto, menos costoso que un Alfa Romeo 159, un Audi A4 o un Volkswagen Passat. Un Mazda6, un Renault Laguna o un Toyota Avensis son algo más baratos.
El Accord puede tener una serie de elementos de equipamiento modernos, no siempre interesantes. Uno es el sistema de asistencia de permanencia en el carril («LKAS»; imagen). Está pensado para evitar salirse involuntariamente el carril en vías rápidas. En caso de que el coche se aparte del carril de forma no intencionada (esto es, sin que el conductor haya accionado el intermitente), la dirección corrige la trayectoria de forma limitada (en una carretera de montaña, por ejemplo, no funcionaría).
No es un dispositivo para el coche se conduzca solo; de hecho, si durante unos 12 segundos el conductor no toca el volante, una advertencia, acústica y visual, llama su atención antes de proceder a desactivar el sistema. Para reconocer las líneas de la carretera, el sistema utiliza una cámara tras el parabrisas; el Volkswagen Passat CC tiene un sistema similar (ver vídeo).
Otro equipamiento relativamente novedoso es un sensor de radar en la parte frontal del vehículo. En el Accord, este sistema da dos utilidades. Primera, permite disponer de un control de crucero activo («ACC») y segunda, y más importante, un sistema de protección previa a la colisión («CMBS»). Este dispositivo sí es interesante: calcula la distancia a la que se encuentra el vehículo precedente, así como la velocidad relativa entre ellos, y avisa al conductor antes de que se produzca la colisión (ver vídeo). Si la colisión es probable, prepara a los ocupantes para minimizar los efectos de un accidente: entre otras cosas, tensa los cinturones de seguridad.
Todos los Accord tienen conexión automática de luces y limpiaparabrisas, programador de velocidad, retrovisor interior de oscurecimiento automático, conexión Bluetooth para teléfonos móviles, ordenador y entradas USB y auxiliar para reproductores externos de música.
Honda no ha aprovechado para añadir elementos de equipamiento como cerraduras automáticas, freno de mano eléctrico o iluminación adaptativa.
Otros datos
A diferencia del Accord anterior, el nuevo tiene la misma distancia entre ejes tanto par la versión con carrocería Sedán, como para el Tourer (más información sobre el chasis del Honda Accord).
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