Desde los mandos que hay en el brazo izquierdo del volante se puede consultar, por ejemplo, los datos del ordenador de viaje o qué ocupantes se han abrochado el cinturón de seguridad.
Desde los mandos del brazo derecho se accede a las funciones del sistema de sonido, del teléfono y a otras posibilidades de configuración.
En opción, el Grand C-MAX puede llevar estas dos pantallas a color con unos gráficos más vistosos.
Ayuda a realizar maniobras de aparcamiento en línea, tanto a la izquierda como a la derecha del sentido de marcha. Se activa pulsando un botón en la consola. Una vez que el dispositivo ha encontrado un sitio para aparcar, es preciso seguir las indicaciones que aparecen en la pantalla de la consola. El conductor tiene que ocuparse de engranar la marcha adecuada y de accionar los pedales. El volante se mueve automáticamente.
Cuando el sitio es reducido el sistema necesita varias maniobras para aparcar el coche correctamente. Por el contrario, cuando el sitio es grande, el aparcamiento se completa en una sola maniobra.
Este asistente de aparcamiento funciona incorrectamente, por ejemplo, cuando entre dos huecos de aparcamientos hay un bordillo o bolardos.
El Ford Grand C-MAX tienen siete plazas distribuidas en tres filas de asientos. Las últimas dos filas se pueden plegar de forma independiente. Queda una superficie plana de carga.
Para plegar los asientos es indispensable que los reposacabezas estén su posición más baja. Las plazas de la segunda fila se pueden desplazar sobre un carril y ajustar la inclinación de sus respaldos en varias posiciones.
Los asientos de la última fila tienen respaldos muy cortos y sus banquetas van muy cerca del suelo. El espacio para las piernas es suficiente a condición de que las plazas anteriores no vaya en su posición más retrasada.
Las puertas laterales del C-MAX tienen accionamiento manual. Sólo se quedan enclavadas en su máxima posición de apertura. Es decir, se caen si se sueltan en cualquier punto intermedio si el coche está aparcado en una pendiente. En esas condiciones hay que hacer mucho esfuerzo moverlas.
Una ventaja que ofrecen es que facilitan el acceso y la salida en aparcamientos en batería estrecho. Para abrirlas hace falta menos espacio del que es necesario en las puertas con apertura tradicional.