De momento hemos probado en profundidad la versión del Grand C-MAX con motor Diesel de 114 CV. Es el mínimo posible en Diesel pero puede ser suficiente. Permite mantener una velocidad mucho más alta de la máxima permitida en cada vía, lo que no hace es alcanzarla con facilidad.
Como no tiene mucha potencia, hay circunstancias que afectan su ritmo de marcha que en vehículos más potentes pasan desapercibidos. Por ejemplo, para mantener el ritmo en una autopista con una fuerte pendiente hay que pisar una parte importante del recorrido el acelerador (o reducir de marcha) y para completar una maniobra de adelantamiento en poco espacio es necesario realizarla bien (para lo cual es necesario, normalmente, anticiparse y comenzar a acelerar antes de carmbiar de carril). Para quien dé valor a disponer un poco más de aceleración, por 2,000 € más tiene un Grad C-MAX Diesel de 140 CV.
A pesar de lo anterior, el Ford Grand C-MAX Diesel de 114 CV no es un un vehículo lento en comparación con otros modelos parecidos de su potencia. Según nuestras mediciones ha necesitado 10,0 segundos para acelerar de 80 a 120 km/h (en km77.com hacemos esta medición porque simula un adelantamiento, que es parte de una utilización normal). En la misma medición un Citroën C4 Picasso 1.6 HDI 109 CMP fue claramente más lento, mientras que un Mercedes-Benz Clase B 180 CDI de 109 CV fue algo más rápido (aunque tiene la ventaja de que es más pequeño que el Ford).
Aunque su motor no dé mucho empuje, la conducción de este Grand C-MAX es muy agradable. Me lo parece sobre todo porque es suave y silencioso. El sonido del motor se oye poco aunque se acelere mucho y el aerodinámico también aunque se circule a una velocidad muy alta.
Según nuestra medición habitual de consumo (143 km en un recorrido de ida y vuelta por una autovía con fuertes desniveles) ha gastado 7,1 l/100 km reales (hemos medido un error por defecto de 0,7 % en el indicador de consumo del ordenador de viaje) a una media real de 119 km/h, que es un consumo moderado para un coche de este tipo, si bien no es especialmente bajo. En el mismo recorrido (aunque a una media ligeramente superior, 122 km/h), el C-MAX Diesel de 140 CV gastó 7,6 l/100 km. Un Nissan Qashqai Diesel de 106 CV (aunque no es un vehículo del mismo tipo) gastó en ese mismo recorrido apreciablemente menos, 6,0 l/100 km.
Como en otros modelos más o menos recientes de Ford, no hay tapón de rosca para el depósito de carburante, sino que lleva un sistema denominado «Easyfuel», que impide repostar el carburante equivocado (sólo entran las boquillas de los surtidores de correspondientes).
El depósito del C-MAX tiene el mismo problema que los de otros Ford que he probado últimamente, y es que hay que tener cuidado para no derramar combustible una vez que la desconexión automática del surtidor salta por primera vez. Para evitar tirar combustible, Ford dice en su manual que «se recomienda esperar 10 segundos como mínimo antes de extraer la boquilla de llenado de combustible, para que todo el combustible termine de caer en el depósito».
1.6 Ecoboost 150 CV
El C-MAX estrena el motor 1.6 Ecoboost de 150 CV. A falta de probarlo con mayor profundidad me ha dado la impresión de que, por su funcionamiento, es uno de los mejores monovolúmenes —de tamaño similar— con motor de gasolina de unos 150 CV.
Su respuesta al acelerador es sobresaliente tanto en marchas largas como cuando se apura el motor hasta su límite. La aceleración que da es intensa y progresiva. El consumo que homologa Ford para esta versión es bajo (6,6 l/100 km, lo mismo que con el motor de gasolina de 105 CV). Confirmaremos si efectivamente gasta poco en condiciones reales cuando tengamos oportunidad de medirlo en nuestro recorrido habitual.
Impresiones sobre sus reacciones
Aunque no tanto como el C-MAX, el Grand C-MAX es un coche ágil de reacciones y la dirección tiene muy buen tacto, lo que facilita la conducción. A mi modo de ver tiene unas reacciones mucho mas precisas que, por ejemplo, un Citroën C4 Picasso y en menor medida que un Renault Grand Scénic. Las diferencias respecto a un SEAT Altea XL o un Volkswagen Touran me parecen mucho menos evidentes.
Me parece que Ford ha acertado con los ajustes de suspensión que ha utilizado en el Grand C-MAX. Ha conseguido que reaccione bien y con agilidad sin recurrir a suspensión dura o incómoda.
Nuestra unidad de pruebas ha frenado desde 120 km/h hasta detenerse por completo en 51,7 m, que es muy poco espacio para un vehículo de estas características; son distancias de frenado de un buen turismo. Este coche montaba neumáticos Michelin Primacy HP 215/50 R17 95W hinchadas a la presión recomendada por el fabricante.
Asistente de aparcamiento
El Ford Grand C-MAX puede llevar asistente de aparcamiento. En el siguiente vídeo puede ver algunas características de su funcionamiento: