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Este modelo con cierta apariencia de prototipo, sobre todo su interior, se pondrá a la venta a finales de 2009 por unos 56.000 €. Por ahora desconocemos si, además de en EE.UU., se comercializará en otros países.
El Karma es una berlina de cuatro puertas y cuatro plazas con una longitud de 4.970 mm, una anchura de l.984 mm y 1.310 mm de alto. Son unas proporciones similares a las del CS Concept, un prototipo de BMW.
Lo más destacable del Fisker Karma es su sistema de propulsión. Utiliza un motor eléctrico que se alimenta mediante una batería de iones de litio: En estos momentos no hay ningún coche de producción con este tipo de batería; las que hay son de níquel e hidruro metálico que tienen un peso mayor. General Motors no tiene previsto poder utilizar baterías de iones de litio hasta 2010 ó 2012. Toyota parece que tampoco las utilizará el modelo que sustituya al actual Prius.
Con este motor eléctrico, alcanza 200 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en 6 s.
La batería se recarga de tres formas diferentes. La principal es desde la red eléctrica doméstica, con un cable y un enchufe, como si fuese un aparato eléctrico normal. Otra es mediante un generador eléctrico que es movido por un pequeño motor de combustión (van integrados en el sistema de propulsión del coche) y que sólo funcionaria si la batería se descarga. Finalmente y como en otros modelos de estas características, también se recupera energía al frenar.
Según las estimaciones del fabricante, si se hacen trayectos diarios de unos 80 km y la batería se recarga completamente cada día mediante la red eléctrica, tan sólo sería necesario rellenar el depósito de combustible una vez al año. El concepto es, por tanto, similar al de prototipos como el Chevrolet Volt: conseguir un vehículo capaz de hacer el recorrido habitual diario sin utilizar combustible (o el mínimo necesario). De este modo, las emisiones contaminantes directas son nulas (o casi).
De todos modos, mientras los sistemas de generación que abastecen la red eléctrica no sean limpios (las centrales térmicas emiten gases y las nucleares residuos de, por ahora, difícil gestión. Las centrales hidráulicas, las solares y las eólicas no tienen capacidad para abastecer el mercado), seguirá existiendo contaminación debida a estos automóviles «ecológicos».
El sistema de propulsión (llamado Q-Drive) ha sido desarrollado por «Quantum Technologies».
La carrocería del Karma está fabricada de aluminio. Las llantas son de 22".
Por lo que se ve en las fotos, el habitáculo está muy retrasado. Las baterías están colocadas entre los dos ejes, para favorecer la distribución de pesos; no sabemos donde están alojados el motor eléctrico y el de combustión. Tampoco el tipo de tracción. Opcionalmente, el Karma podrá tender un techo solar con células fotovoltaicas capaces de producir energía para cargar la batería del coche y hacer funcionar el sistema de climatización cuando el coche está aparcado. Fisker también ofrecerá paneles solares para instalar en las casas de los clientes, que generarán energía durante el día y que servirá para recargar el coche por la noche.
Gran parte del habitáculo está recubierto con piel. También hay piezas metálicas en las zonas de los mandos de las puertas o en la consola. Los mandos para accionar son sensibles al tacto (como, por ejemplo, algunos teléfonos móviles), es decir, no hay un sistema mecánico como en botón.
Tras el volante hay dos pulsadores (imagen) que modifican el funcionamiento del sistema de propulsión. Con uno se consigue el mayor redimiento posible (Sport); con el otro (stealth) se favorece una conducción económica.
Fisker Automotive es un fabricante americano en el que participa Henrik Fisker, responsable del diseño de modelos como el BMW Z8 o el Aston Martin DB9. |