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El espacio disponible para las piernas de los pasajeros del
asiento posterior es inferior al previsible, habida cuenta de
su longitud exterior. La causa de esta mala relación
entre tamaño exterior y espacio interior es que el Avenger
es un coche largo de forma artificial. Unos paragolpes muy voluminosos
y unos voladizos largos no resultan aprovechables para dar más
espacio a los pasajeros. El espacio para las piernas es inferior
al de un Skoda Octavia o Kia Cerato, que son por lo menos 30
centímetros más cortos que el Avenger.
Por el contrario, sí resulta un coche ancho. Entre
los más anchos de su categoría en los asientos
posteriores. No es recomendable, por tanto, para personas
altas, pero sí una de las berlinas más adecuadas
para llevar a tres pasajeros no muy altos en el asiento posterior.
Uno
de las características más sobresalientes del
Avenger es que puede disponer de un disco duro de 20 GB y
de un conector USB para transferir información. Por
ejemplo se puede almacenar música, pero también
fotos que luego se pueden ver en la pantalla del salpicadero.
Por ejemplo, es posible llevar la foto del propio coche en
el salpicadero, o la de un ser querido. El clásico
“Papá no corras” rodeado de las fotos de
toda la familia, que no era tan difícil de ver en algunos
coches hace unos años, se sustituye ahora por una versión
digital de la foto de familia en la pantalla del coche.
Los plásticos del salpicadero y puertas son duros,
de tacto agradable y aspecto resultón, con buenos remates.
En el coche que he conducido había una pequeña
rebaba en el tirador interior de las puertas, pero la calidad
de terminación del conjunto es considerable.
Los asientos me resultan satisfactorios por dureza y sujeción
del cuerpo. Los reposacabezas no son regulables en inclinación,
pero están bien inclinados (para mí) y me quedan
muy cerca de la coronilla al regular correctamente la altura.
La zona de apoyo lumbar es regulable. Incluso al mínimo,
para mí resulta demasiado abultada y me empuja demasiado
en la espalda.
Uno de los mayores inconvenientes del interior, especialmente
para viajar con niños, es que la ventana posterior
acaba en una zona opaca, de plástico oscuro. Impide
o dificulta mucho la visión de las personas sentadas
atrás y mucho más la de los niños que
vayan con sillita, que no tienen cinturones retráctiles
y que van firmemente sujetos a su sillita sin capacidad para
mover el tronco. El respaldo queda muy atrasado con relación
a la ventana. Si se van a ocupar frecuentemente los asientos
posteriores, especialmente con niños, conviene probarlo
con ellos sentados dentro y que den la autorización.
Porque esa zona “oscura” puede ser fuente de conflictos
durante un viaje.
Los espejos interiores situados en los parasoles están
cubiertos mediante una tapa articulada con bisagras, como
la tapa de una polvera. Es un sistema poco adecuado, porque
el borde de la cubierta se acerca mucho al pasajero y además,
según como esté situado el retrovisor, tapa
ángulo de visión sobre el mismo espejo. La solución
habitual, una tapa corredera, resulta más práctica
y segura.
Los espejos exteriores se regulan eléctricamente pero
no se pliegan. Los dos elevalunas delanteros se abren y cierran
completamente con un solo toque al pulsador. Para dejarlo
claro, en la misma tecla está serigrafiada la palabra
“auto”.
Los
huecos para dejar objetos son suficientes. Por encima de la
guantera hay un espacio para mantener frescas las latas de
refresco. Caben cuatro latas y mediante una ruedecilla se
puede abrir el paso de aire frío o cerrar el paso de
aire para que actúe únicamente como aislante
y mantenga la temperatura. Además de este espacio isotermo,
en la consola central hay dos huecos más, para colocar
latas o botellas de medio litro. Uno de estos huecos permite
enfriar o calentar bebidas. Enfría hasta dos grados
centígrados y calienta hasta 60, según la información
ofrecida por Dodge. No sé si el rango de temperaturas
es tan amplio, pero enfría y calienta considerablemente.
Hice la prueba con una botella de agua, durante un recorrido
que duró dos horas. El agua del fondo de la botella
estaba muy fría y el agua de la parte superior a temperatura
casi ambiente. Después de beber el primer sorbo, agité
la botella y obtuve como resultado un agua fresquita muy agradable.
No calenté nada, pero acerqué los dedos después
de llevar un rato conectado el sistema de calentar y el calor
era notable. No llega a quemar, pero sí se nota muy
caliente.
El maletero es profundo, no muy ancho y con forma irregular
en la zona del eje posterior. Los respaldos de los asientos
traseros se abaten en dos zonas (40% y 60%). La abertura pequeña
al abatir queda en el lado derecho, por detrás del
asiento del copiloto, cuyo respaldo se puede plegar completamente
sobre la banqueta. Por ese lado, la zona de carga es muy larga,
desde el fondo del maletero hasta el salpicadero. La abertura
que se obtiene al abatir el respaldo posterior queda reducida
por un ancho refuerzo situado entre la zona de pasajeros y
el maletero. La rueda de repuesto es de emergencia.
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