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Es un prototipo hecho con algunos elementos mecánicos
de un C4, con el que Citroën experimenta cómo
sería un modelo así que tuviera propulsión
híbrida, un peso ligero, un coste de producción
bajo y el precio de venta al público de las versiones
más económicas de un C4.
El sistema de propulsión combina un motor eléctrico
con uno Diesel, dispuestos en serie. El motor Diesel es un
1,4 l que da 68 CV de potencia máxima; el motor eléctrico
(que da 30 CV como máximo) está colocado en
serie y ambos están unidos a una caja de cambios automática
de cinco velocidades.
El consumo medio homologado del C-Cactus es 2,9 l/100 km,
lo que implica unas emisiones de CO2 de 78 gr/km . Puede
funcionar por un periodo limitado con propulsión eléctrica.
Además
del rendimiento del sistema híbrido, contribuye a que
el consumo sea bajo un peso de 1.180 kg. Es un peso bajo dadas las dimensiones
del coche: 4,2 m de largo; 1,8 m de ancho y 1,5 m de alto.
La batalla es muy larga, 2,8 m.
La resistencia aerodinámica es un obstáculo
para el consumo ya que, además de una superficie frontal
muy grande (mayor que la de un C4), tiene un coeficiente de
penetración Cx de 0,35; el factor de resistencia aerodinámica
es 0,8 m².
Las ruedas tienen una medida inusual: las llantas son de
21" de diámetro y los neumáticos de 205/45.
Están fabricados especialmente para este prototipo.
El método para ahorrar peso y para reducir el coste
de producción es el mismo: limitar todo lo posible
el número de piezas. Citroën lo hace de tres maneras:
simplificar el diseño para reducir las piezas, combinar
varias funciones en una misma pieza y quitar todo lo que no
es imprescindible para la propulsión, la seguridad
o el confort.
En la parte externa de la carrocería hay una misma
pieza que sirve para el frontal (la que lleva los faros, el
escudo y enmarca el paragolpes) y la parte inferior del portón.
No
tiene capó, una misma pieza sirve para las aletas y
para cubrir el motor; la posición de líquidos
se hace desde una trampilla. Las puertas son de acero y no
están pintadas o barnizadas, sólo llevan un
tratamiento para resistir la corrosión.
Hay otras piezas hechas de un solo bloque para simplificar.
Las puertas, que en un coche de este tipo pueden tener doce
partes, tienen solo dos. Esto de debe en cierta medida a que
las ventanillas no se deslizan hacia abajo sino lateralmente.
Los asientos también tienen dos partes, una que soporta
el peso y está sujeta a los raíles y un acolchado
colocado sobre ella.
No hay un salpicadero como el de un coche normal; la instrumentación
está colocada en la parte central del volante (que
no gira) y los mandos (incluida una pantalla fácil)
están en la consola. En lugar de guantera hay una bolsa
que se engancha en el lado del salpicadero y que se puede
utilizar fuera del coche. Los asientos traseros son deslizantes
y pueden dejar espacio para un maletero de hasta 500 l de
capacidad.
Un
detalle curioso es que la llave del coche es también
un reproductor de MP3 que constituye la fuente principal de
sonido. El sistema de sonido tiene altavoces activos (que
llevan su propio amplificador) colocados en la consola, no
en las puertas.
No se añade ningún tipo de elemento decorativo,
sino al contrario: la decoración interior está
hecha con bajorrelieves (en este caso, con motivos de florecillas,
pajaritos y mariposas). Muchos de los materiales interiores
son reciclados o reciclables o biodegradables. El parabrisas
y los neumáticos son reciclables, las alfombrillas
están hechas a partir de recortes de cuero, hay varios
elementos interiores de corcho y otros de lana. |