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El Aveo es un utilitario disponible con carrocería de tres, cuatro o cinco puertas y dos motores diferentes, los dos de gasolina. Hasta 2008, las variantes de Aveo de tres y de cinco puertas se llamaban Kalos. La denominación Aveo se utilizaba sólo para la variante de cuatro puertas (más información del Aveo de cuatro puertas). El Aveo es interesante para quien busque un coche económico y con una calidad de acabado satisfactoria en relación a su precio. No lo es tanto para quien esté interesado en uno con unas buenas cualidades dinámicas: las suspensiones son suaves, la carrocería tiene movimientos amplios y el tacto de la dirección es mejorable.
Por estos motivos nos parece un utiltario interesante si se va a utilizar mayoritariamente por ciudad, donde es cómodo y agradable de conducir porque los motores son suaves y silenciosos.
Además de cambiar el nombre, Chevrolet ha modificado algunos elementos de su aspecto (más información) y tiene nuevos motores de gasolina: un 1,2 l con 84 CV y un 1,4 l con 101 CV (más información).
Estos motores van unidos a un cambio manual; el más potente puede asociarse a uno automático. De momento, no está previsto un motor Diesel.
Está a la venta desde 10.715 € con carrocería de tres puertas y por 11.065 € con carrocería de cinco puertas. Tiene un precio bajo para su tamaño y potencia (listas con todos los precios del Aveo de tres y de cinco puertas).
Un inconveniente importante del Aveo es que no puede tener control de estabilidad.
De entre los utilitarios de tres puertas, de tamaño y potencia similar, tan sólo el SEAT
Ibiza III 3p 1.4 16v 85 CV Junior y el Ford Fiesta
Coupé Trend 1.4 80 CV cuestan algo menos. (Esa versión del Ibiza es la del modelo anterior y el Ford Fiesta está a punto de ser reemplazado por el nuevo Fiesta). Un Toyota Yaris
1.3 VVT-i tiene un precio ligeramente superior (ficha comparativa de los cuatro modelos).
En el habitáculo cambia el salpicadero, que ahora es como el que tenía el Aveo de cuatro puertas. Su aspecto es agradable y los materiales empleados y los ajustes son correctos. También son distintos los paneles de las puertas.
El habitáculo ofrece una amplitud normal para un coche de estas dimensiones. En este aspecto, no hay diferencias significativas entre las dos carrocerías, más allá de la funcionalidad que aportan las dos puertas traseras en la versión de cinco puertas. El maletero, con 220 l de capacidad, es pequeño para el tamaño del coche.
Del puesto del conducción no nos ha gustado la ausencia del reglaje en profundidad del volante (sí tiene regulación de altura) y que, a los conductores de mayor estatura, la pierna derecha les apoya contra el canto de la consola central, que es duro y, por tanto, molesto. Los asientos son cómodos para un uso normal si bien, en las carreteras con muchas curvas, se echa en falta que sujeten mejor.
Conducción
El Kalos con el motor 1.4 de 101 CV, a pesar de los sistemas de admisión y distribución variables con los que cuenta, tiene una respuesta algo decepcionante a bajas revoluciones. Para una conducción relajada no supone un inconveniente pero, si se quiere sacar provecho de toda su potencia o desenvolverse con agilidad en el tráfico urbano, hay que recurrir con demasiada frecuencia al cambio de marchas porque hasta cerca de 5.000 rpm no empieza a empujar con fuerza. Conducir así, con el motor alto de vueltas, penaliza el consumo y la sonoridad.
Este problema se agudiza por los desarrollos largos de la caja de cambios manual de cinco velocidades: en quinta velocidad, a 120 km/h, el motor gira sólo a unas 3.500 rpm y es necesario reducir una marcha para afrontar una rampa pronunciada sin perder velocidad. Que el desarrollo sea así de largo tiene dos aspectos positivos: viajando a velocidad constante el motor hace menos ruido y los consumos son menores.
La versión con el motor menos potente, el 1.2 de 84 CV, nos parece que responde mejor. Da el par máximo a un menor número de revoluciones, lo que se percibe con claridad al conducirlo porque su respuesta parece más enérgica en todo momento.
Sus prestaciones son peores que el de 101 CV, pero esto sólo lo notarán quienes conduzcan a velocidades elevadas o con el coche muy cargado. En el resto de ocasiones, este motor resulta suficiente y más económico de consumo.
Los dos motores son agradables de conducir en lo que tiene que ver con la suavidad y el ruido: detenido en un semáforo o en carretera a velocidad constante, el sonido procedente del motor es poco intenso y no resulta nada molesto.
El reparto previsto de las ventas para España del Aveo, en función de la carrocería, son: un 70% del total para el cinco puertas, un 20 % para el de tres y el 10 % restante para el de cuatro.
Desde 2008, el Aveo se fabrica también en Europa, concretamente en Varsovia (Polonia). Hasta entonces, Chevrolet lo hacía exclusivamente en Corea. |