El Audi Q5 es un todoterreno ligero de cinco plazas, basado en la plataforma del A4. Tiene un tamaño inferior al Q7 y similar al de modelos como el Mitsubishi Outlander y el Nissan X-trail. Por la gama de motores y el precio que tiene, es una alternativa a modelos como el BMW X3 o el Volvo XC60.
Es un coche cómodo, seguro por sus reacciones y con mucho equipamiento disponible. En relación a su tamaño exterior no sobresale por la amplitud del habitáculo.
Hay cuatro motores disponibles: dos de gasolina (211 CV y 271 CV) y dos Diesel (170 y 240 CV), todos con inyección directa. La versión 3.2 FSI (271 CV) tiene un motor atmosférico de seis cilindros; los otros tres están sobrealimentados. Un responsable de Audi nos confirmó durante la presentación de este modelo que más adelante habrá una versión de gasolina 2.0 TFSI menos potente (quizás 180 CV) y un 2.0 TDI de unos 140 CV.
Todos los motores pueden ir asociados con el cambio automático de doble embrague «S tronic» de siete relaciones (más información del cambio S tronic); el cambio manual de seis velocidades sólo lo tienen las versiones 2.0 TFSI 211 CV y 2.0 TDI 170 CV. En ambos casos, siempre combinado con un sistema de tracción total permanente.
El Q5 2.0 TDI de 170 CV cuesta 40.950 €, mucho más que un Toyota RAV4 D-4D con 177 CV (32.400 €) o el Volkswagen Tiguan con el mismo motor (34.800 €). Un BMW X3 xDrive20d (177 CV) y un Mercedes-Benz GLK 220 CDI 4Matic BlueEFFICIENCY cuestan 41.700 y 42.850 €, respectivamente.
El Q5 mide 4,63 m de longitud, 1,88 m de anchura y 1,65 m de altura. Por tanto, es más bajo que cualquiera de los modelos de sus características. Tiene un coeficiente aerodinámico de 0,33, un valor bajo para un todoterreno. La versión 2.0 TDI de 170 CV, que por ahora es la más ligera, pesa 1.805 kg.
La distancia entre ejes (batalla) es grande (2,81 m), lo que permite que el habitáculo del Q5 sea espacioso. Los respaldos de los asientos traseros pueden reclinarse y, opcionalmente, la banqueta se puede desplazar longitudinalmente 100 mm (más impresiones del interior).
El maletero tiene una capacidad de 540 litros. Además, tiene un doble fondo. Abatiendo los respaldos traseros hacia adelante (imagen), mediante una palanca de desbloqueo ubicada en el maletero, la capacidad de carga aumenta hasta 1.560 l. El respaldo del asiento del acompañante puede abatirse (imagen) para facilitar el transporte de objetos largos (es una opción). Audi también ofrece un kit de fijación mediante guías para el equipaje, una red divisoria y una bandeja protectora.
El equipamiento de serie incluye varios compartimentos portaobjetos, portabebidas y tomas de corriente. Hay una opción que incluye un portabebidas climatizado (frío o calor; imagen) y un punto de fijación en el suelo del lado del acompañante en el que se pueden fijar distintos portaobjetos.
El diseño de la carrocería mantiene los rasgos de otros modelos de Audi. En los faros hay una tira de diodos luminosos (LEDs; imagen) para la función de luz de día; también hay diodos para varias funciones de los pilotos (imagen).
El portón es de aluminio. Como los pilotos están colocados en él, al levantarlo no se ven. Por ello, algunas de sus funciones están duplicadas (intermitentes y luces de posición) en los que hay colocados en el paragolpes y que incluyen también la de marcha atrás y la luz antiniebla. Los intermitentes y la luz de posición del paragolpes sólo se activan al abrir el portón (imagen comparativa).
Algunos elementos de la carrocería pueden ir pintados en negro (de serie), pintados en el mismo color que la carrocería o en un color que haga contraste.
Opcionalmente, Audi ofrece la posibilidad de equipar el Q5 con dos paquetes exteriores llamados «S-Line» y «Offroad-Style». El primero le da una apariencia más deportiva (galería de imágenes) mediante unos paragolpes diferentes, llantas de 19 ó 20 pulgadas y una suspensión más firme. El otro incluye protectores para los bajos, tanto en la parte delantera como trasera, y llantas de 19 pulgadas (que en principio no son las más adecuadas para el campo).
Impresiones de conducción.
Por estabilidad, el Q5 está muy próximo al BMW X3, que es la referencia en este tipo de coches. Las reacciones del Q5 son más parecidas a las de un todoterreno que las del X3. A cambio, tras montar en diversas versiones del Q5, es evidente que el Audi tiene una suspensión más cómoda. Paricularmente, prefiero precindir del tacto del BMW que de la comodidad del Q5.
Además de la versión que hemos probado con detenimiento, 2.0 TDI 170 CV, durante la presentación internacional de este modelo pude conducir de forma breve las otras tres versiones del Q5: las de gasolina 2.0 TFSI (211 CV) y 3.2 FSI (271 CV), y la Diesel 3.0 TDI (240 CV).
Todas me parecen muy recomendables dentro del grupo de potencia al que pertencen. El 2.0 TFSI mantiene las buenas cualidades que hemos visto en todos los modelos que hemos conducido con este motor: es suave, silencioso y empuja con fuerza en un margen amplio. El 3.2 FSI compensará a quien busque las máximas prestaciones disponibles; si esto no es una prioridad, el 2.0 TFSI me parece la mejor opción porque su consumo es menor y resulta suficiente para mover con soltura al Q5.
Entre los Diesel hay una diferencia grande en el empuje que dan los dos motores (en los de gasolina la sensación no es tan acusada).
El 2.0 TDI de 170 CV tiene el nuevo sistema de inyección por conducto común: es mucho más suave y silencioso que antes; también sorprende porque empuja desde pocas revoluciones y llega a alcanzar un límite de giro elevado (unas 5.000 rpm) con mucha fuerza. Su consumo medio homologado es 6,7 l/100 km, 0,2 más que el BMW X3 2.0d. El Q5 3.0 TDI puede ser una opción a tener en cuenta si se quiere un coche rápido y que gaste poco.
Todos los motores pueden ir asociados al cambio «S tronic» de 7 velocidades y doble embrague. Su funcionamiento me ha parecido correcto y preferible, sin duda, a cualquier cambio manual; cuando probemos uno con más detenimiento daremos más detalles. El 2.0 TDI de 170 CV y el 2.0 TFSI de 211 CV también pueden tener un cambio manual de seis marchas, de accionamiento suficientemente rápido.
La tracción es permanente a las cuatro ruedas mediante un diferencial «Torsen», el sistema que emplea Audi en los modelos que tienen el motor colocado longitudinalmente, excepto en el R8. En condiciones de marcha normales transmite la fuerza al eje delantero y trasero en una relación de 40:60. Según la adherencia, puede variar este reparto desviando hasta un 65% del par hacia la parte delantera o hasta un 85% a la parte trasera.
El Q5 no tiene reductora ni diferenciales bloqueables delante o detrás. Sí hay un control de velocidad para el descenso de pendientes. Tiene unos ángulos de ataque y salida de 25º, el ventral es 17,5º (poco para superar obstáculos complicados). La altura libre al suelo es 20 cm, un buen valor, mientras que la altura de vadeo es 50 cm, un dato normal (imagen).
El ABS tiene un modo de funcionamiento para fuera del asfalto que detecta el tipo de suelo por el que se está circulando (arena, grava o piedras), lo que modifica su funcionamiento.
Equipamiento
Como el A4, el Q5 puede tener el «Audi Drive Select». Este sistema puede variar la respuesta del acelerador, la asistencia y desmultiplicación de la dirección, el modo de funcionamiento del cambio automático y la dureza de la suspensión de ajuste variable. En función del nivel de equipamiento de cada unidad, pueden cambiar alguna o todas las funciones descritas.
Estos ajustes se pueden modificar a la vez en función de tres programas previstos («Confort», «Automático» o «Dinámico»). Si además el coche tiene el mando central «MMI», el conductor puede crear su propia combinación de ajustes (imagen).
Las versiones con cambio «S tronic » y «Audi Drive Select» no tienen la posición «S» (sport) del cambio de marchas, ya que ésta se selecciona automáticamente con el modo «Dinámico» del «Audi Drive Select».
El mando «MMI» ha sido mejorado. Ahora es posible hacer movimientos longitudinales en cuatro direcciones (ocho sentidos) y, por ejemplo, desplazarse sobre el mapa del navegador de este modo. Hasta ahora, el «MMI» únicamente podía girarse o presionarse (estos movimientos se conservan). También se puede sintonizar la radio girando el mando (antes había que usar un procedimiento incómodo).
Por vez primera en un Audi, hay un asistente para las luces que selecciona automáticamente las de carretera o las de cruce. Funciona igual de bien (o de mal, según se mire) que el que tiene BMW, por lo que los comentarios son igualmente válidos.
Además, hay elementos de equipamiento poco frecuentes en un coche de estas características: alerta por cambio involuntario de carril («Audi Lane Assiist»; una vibración en el volante advierte al conductor de que está sobrepasando una línea de la calzada) o un dispositivo que controla la presencia de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores («Audi Side Assist»). También puede tener un programador de velocidad activo («Adaptive Cruise Control») capaz de mantener una distancia constante con respecto al vehículo precedente pero sin función automática de detención y puesta en movimiento.
Otros elementos que puede tener son el sistema de iluminación activa en curva («Adaptive Light»), un asistente de aparcamiento con cámara trasera («Audi Parking System Advanced»), asientos delanteros con reglajes eléctricos así como calefacción y ventilación, conexión Bluetooth para teléfonos, un lector de DVD, sintonizador de TV, reconocimiento de voz, conexión para un reproductor «iPod» y un sistema de sonido «Bang&Olufsen». El sistema de navegación más costoso integra un monitor de alta resolución (con mapas en tres dimensiones; imagen) y disco duro para almacenar los mapas y música en formato MP3.
Otros elementos opcionales del Audi Q5 son el sistema de entrada y arranque sin llave («Advanced key»), el control de la presión de los neumáticos, un techo de cristal panorámico (imagen), un climatizador automático de tres zonas, las cortinillas para las lunas traseras, el portón del maletero eléctrico o un enganche de remolque abatible (imagen).
El equipamiento de serie incluye el control de estabilidad, un freno de estacionamiento electromecánico, climatizador automático y una pantalla en el cuadro de instrumentos en la que se muestra, por ejemplo, la marcha ideal recomendada para conducir del modo más eficiente.
El control de estabilidad tiene una función nueva que detecta si sobre el techo se ha colocado una baca (capaz de soportar hasta 100 kg) y por lo tanto si el centro de gravedad del Q5 es más alto. En este caso, el ESP anticipa su funcionamiento.
Los neumáticos de serie son de medidas 235/65 y van montados en llantas de 17 pulgadas. Opcionalmente, el Q5 puede tenerlas de hasta 20" (imagen con todas las llantas disponibles).