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El salpicadero del A5 tiene una disposición similar al A6 de la mayor parte de los mandos, aunque muchos de ellos tienen un diseño distinto.
Una particularidad de las plazas delanteras respecto a un A6 es que los asientos delanteros del A5 pueden ir muy cerca del suelo y las piernas pueden ir muy estiradas, como en algunos coches con carrocería cupé. Además, el A5 puede tener (bien de serie bien opcionalmente), unos asientos denominados «deportivos» que me han gustado mucho y sujetan bien el cuerpo a ocupantes de una complexión media o grande. Es posible que a personas menudas el respaldo les resulte un poco ancho y no dé la sujeción esperada (para tratarse de un asiento «deportivo»). El A5 no puede tener asientos de anchura variable, como los que tiene BMW.
Opcionalmente pueden estar tapizados con varios tipos de cuero y pueden llevar distintos ajustes eléctricos. Los asientos delanteros y traseros pueden llevar calefacción, ninguno de ellos puede tener ventilación y se echa en falta en un coche de lujo. Sólo el S5 puede tener asientos ventilados.
Las mayores diferencias entre un A5 y un A6 están en las plazas traseras. En el A5, estas plazas no son amplias en ninguna medida: la mayor limitación es que la altura libre al techo es insuficiente para personas de más de 1,70 m, o incluso para personas más bajas si éstas se sientan bien erguidas. A causa de la escasa altura libre al techo, también es difícil que el reposacabezas quede bien colocado.
Personas suficientemente menudas, podrán viajar en las plazas traseras correctamente porque el asiento es bueno (tiene un relleno de calidad y el respaldo no está tan erguido como, por ejemplo, en un BMW Serie 6) y permite que el cuerpo se acomode en una posición natural. Además, cada plaza tiene unos laterales suficientemente pronunciados para su ocupante no se mueva en cada curva.
En las plazas traseras hay salidas de ventilación (Audi dice en su comunicado que el sistema de climatización es de tres zonas, pero en realidad las únicas regulaciones automáticas son las de las plazas delanteras), una toma de corriente 230 V, huecos para dejar cosas a los lados, y un plafón de iluminación. En opción puede llevar fijaciones Isofix para niños y redes detrás de los respaldos de los asientos delanteros.
El acceso a las plazas traseras no está bien solucionado porque los asientos delanteros no se pueden echar mucho hacia delante.
El maletero mide 455 l de volumen. Es 5 l mayor que el de un BMW Serie 3 Coupé y no hay otro cupé hasta 4,8 m de longitud que tenga un maletero más grande.
Se puede ampliar plegando el respaldo trasero, que está dividido en dos; al hacerlo, no queda un escalón con relación al maletero, ni tampoco una superficie completamente plana. Puede llevar hueco para esquís y una bolsa para transportarlos, redes para sujetar el equipaje, unos buenos ganchos para colgar bolsas y una toma de corriente. El hueco de carga que deja el maletero es suficientemente amplio para meter maletas de buen tamaño.
Como en el A6 en el puesto de conducción hay un mando «MMI» que, en combinación con una pantalla en el salpicadero, sirve para manejar distintos sistemas y configurar otros muchos.
A algunos miembros de km77.com nos parece que este sistema está peor conseguido que el «i-Drive» de BMW porque para manejar ciertas funciones es necesario apartar la vista de la carretera: entre los asientos hay un mando central y una serie de botones de función (es posible reconocer la posición de cada botón al tacto, sin apartar la vista de la carretera, pero puede ser más difícil retener para qué sirve cada uno): el «i-Drive» de BMW sólo tiene un mando y un botón y la pantalla (que sí que hay que consultar), está más cerca del campo de visión de la carretera que en el Audi.
No obstante, un problema común del sistema de BMW y de Audi, es que a veces hay que pasar por varios menús para buscar una función determinada: al menos en el Audi hay que hacer esto para poner a cero a la vez todas las funciones del ordenador de viaje, para pasar manualmente el dial de la radio o para conectar las luces de marcha diurna. Estaría bien disponer de una tecla de acceso directo para manejar estas funciones.
Como lo mejor es tocar el «MMI» de la consola lo menos posible el cuando el coche está en marcha, el volante tiene unos botones desde los que se pueden manejar algunas funciones básicas del sistema de sonido, navegador, ordenador de viaje y teléfono. Estas funciones reducidas del «MMI» se ven en una pantalla que está entre el cuenta revoluciones y el velocímetro. Esta pantalla sirve, además, para otras funciones, como mostrar diferentes tipos de avisos del estado del coche (temperatura, intervalos de servicio, aviso de puertas abiertas, aviso de velocidad, posición del cambio de marchas automático, entre otras).
Puede llevar un sistema de acceso y arranque sin llave. Si tiene esta opción el arranque del motor es curioso: si el mando no está metido en la ranura del salpicadero, el arranque se hace mediante el botón en la consola. Si está metida en la ranura sólo se puede arrancar pulsando hacia adentro el mando (el botón de la consola no funciona).
El A5 lleva un mando de acceso y arranque que almacena el kilometraje que hay en cada momento o los mensajes de advertencia generados por el sistema de información al conductor. De esa manera, con la llave el servicio técnico dispone de la información necesaria para la revisión.
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