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Hemos probado cinco versiones diferentes del Audi A4 Avant, en
carreteras de Ibiza. Todas las pruebas han sido por carreteras
estrechas, con muchas curvas, en asfalto deslizante.
La primera unidad que hemos conducido ha sido la versión
con el motor 1.8 TFSI de 160 CV, con cambio manual de 6 velocidades
y neumáticos Dunlop SP Sport 01 en medidas 225/50 x
17. Su respuesta sobre un asfalto (seco) muy deslizante como
el de ibiza no es agradable. El eje trasero no ayuda nada
a realizar el giro, es como un ancla, y como la distancia
entre ejes es larga, al eje delantero le cuesta girar el coche
y transmitir la potencia al suelo en mitad de la curva. Las
pérdidas de tracción son frecuentes en esas
condiciones en cuanto se pretende ir un poco rápido
y, junto a las pérdidas de tracción se producen
movimientos extraños de la dirección a causa
de que una rueda agarra y la otra no. Esta primera unidad,
de tracción delantera, no disponía de sistema
de regulación de dureza de amortiguadores, por lo que
no hemos podido probar diferentes posibilidades para ver si la
respuesta mejoraba.
El motor de 160 CV tiene un par
máximo de 250 Nm (no demasiado elevado), por lo
que difícilmente sea ésa la causa de las pérdidas
de tracción.
A continuación probamos el A4 3.0 TDI Diesel, que sólo
está disponible con cuatro ruedas motrices. La unidad
que condujimos tenia unos Bridgestone Potenza RE050 A en medidas
245/40 x 18, «Dirección Dinámica» (desmultiplicación
variable), amortiguadores de dureza variable y «Audi
Drive select» que permite al conductor elegir tres posiciones
para la respuesta del motor, la dirección, los amortiguadores
y la caja de cambios en coches con caja automática.
El
par máximo del motor 3.0 TDI es exactamente el doble
(prácticamente al mismo régimen) que el del
motor de gasolina 1.8 TFSI de 160 CV. La tracción total
tiene en este coche, cuando no se producen pérdidas
de agarre, un reparto de fuerza del 40% en el eje delantero
y un 60% en el posterior.
Por todo lo anterior, esperabamos mejores sensaciones con el
eje delantero. Y efectivamente iba mejor que la versión
anterior, pero tampoco me ha parecido satisfactorio.
Las unidades de la berlina
que probamos iban muy bien de estabilidad, sobre
un asfalto con buen agarre. En cambio el A4 Avant, sobre
un asfalto deslizante, nos parece un coche poco progresivo al
acelerar en curva. Cuando conduzcamos el A4 Avant por las carreteras por las que normalmente probamos los coches tendremos más datos para valorar su respuesta dinámica.
Con el mando central de control («MMI») se puede
variar de forma independiente la regulación de la dirección,
de los amortiguadores y del motor en tres posiciones: «comfort»,
«auto» y «dynamic». Con los amortiguadores
en su posición más blanda se nota una mejora,
pero no excesiva. La mayor sorpresa, con todo, es el cambio
de la respuesta del motor en la posición «dynamic».
Con el motor 3.0 TDI parece otro coche, si bien no pudimos medir
en cuánto afecta al consumo. No notamos diferencias
apreciables entre los diferentes reglajes de la dirección.
Con la dirección dinámica, en parado, el volante
da 2,1 vueltas de tope a tope. Con la dirección normal
son 2,9 vueltas entre topes.
La otra unidad que probamos es el 3.2 Quattro, con los
mismos neumáticos y el mismo equipamiento que el 3.0
TDI. Este motor tiene mucho menos par máximo que el
Diesel y se nota. Con las cuatro ruedas motrices, las pérdidas
de tracción en el eje delantero son menores.
La versión con el motor de 2,0 litros T FSI de 211
CV lleva otros neumáticos, unos Michelin Primacy HP
245 / 45 x 17. Son de otra marca y también más
anchos que los que llevaba la versión de 160 CV. Hay
diferencia a su favor con relación al motor de gasolina
menos potente.
A la mañana siguiente hacemos el último recorrido,
muy breve, con el motor 2.0 TDI de 170 CV y unos Dunlop SP
Sport 01 en medidas 225/50 x 17. El motor, como todos, resulta
muy agradable de conducir. En todos los casos hemos conducido
unidades con cajas manuales de seis marchas, que tienen un
funcionamiento excelente. Son suaves, muy precisas y razonablemente
rápidas.
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