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El Alfa Romeo 159 es una berlina de cuatro puertas (sustituyó en 2005 al 156). En 2008 ha recibido algunas modificaciones que afectan principalmente a algunos detalles del habitáculo (más información sobre los cambios). Sportwagon es el nombre de la versión familiar que, a igualdad de versión, cuesta 1.500 € más que la berlina. Con las dos carrocerías están disponibles las mismas versiones de motor (tres de gasolina y tres Diesel, todos de inyección directa). Los de gasolina son: 1.9 JTS 160CV, 2.2 JTS 185 CV y 3.2 JTS 260 CV; los Diesel: dos 1.9 de 120 ó 150 CV y un 2.4 JTDm de 210 CV.
Toda la gama del 159 es tracción delantera pero las versiones 2.4 JTDm y 3.2 JTS están también disponibles con un sistema de tracción total (mediante un diferencial Torsen). Además, la gama de 2008 tiene un diferencial delantero autoblocante (Alfa Romeo lo llama «Q2»).
Además del cambio manual hay dos automáticos. Uno es de convertidor de par (Q-tronic); el otro (Selespeed) es una caja manual automatizada (sin pedal de embrague). En función del motor, lleva uno u otro.
Un Citroën C5, un Toyota Avensis o un Mercedes-Benz Clase C son algo más cómodos que el 159 en todo tipo de vías. Si se quiere un coche con un tacto directo el BMW Serie3 o el Mazda6 pueden ser preferibles. Pero, en general, las cualidades dinámicas del Alfa Romeo 159 son mejores que las de los coches que cuestan lo mismo si consideramos en conjunto las prestaciones, el consumo, la estabilidad y el confort de suspensión. Valorando este conjunto de características, un Lexus IS también puede ser una alternativa interesante al 159.
No es un coche amplio dadas sus dimensiones exteriores, pero resulta suficiente para cuatro adultos. El espacio destinado al equipaje tampoco es grande: el maletero, con un volumen de 405 l, es de los de menor tamaño. El Sportwagon tiene un maletero de 455 l, un volumen que tampoco es grande en relación al que tienen otros coches de su tamaño y no tiene soluciones que lo hagan particularmente funcional. La versión más asequible del 159 (1.9 JTDm 120 CV Distinctive) cuesta 26.990 €; la más cara (Sportwagon 3.2 JTS Q4 260 CV TI Q-Tronic) 45.500 €. Tomando como raferencia la berlina con el motor Diesel de 150 CV y el nivel de equipamiento más asequible (1.9 JTDm 150 CV Distinctive; 28.390 €) hay modelos más baratos: KIA Magentis, Mitsubishi Lancer, Toyota Avensis, Mazda6 u Honda Accord. Los que cuestan más son el Saab 9-3, Cadillac BLS, Jaguar X-type, Audi A4 o el Volvo S60. Un BMW 320d, un Lexus IS 220d o un Mercedes-Benz C220 CDI cuestan más pero tienen motores más potentes.
En km77.com probamos detenidamente la versión del 159 con el motor JTD de cinco cilindros y 200 CV; actualmente da 210 CV. La aceleración de esas versión era la normal en otros coches con motor turboalimentado de 200 CV (sean de gasolina o Diesel), que es más que suficiente para mantener un ritmo de viaje rápido por carreteras de sentido único y para adelantar con facilidad en las de doble sentido.
La capacidad de recuperación es menor que la de otros modelos menos potentes. Esto se debe no tanto al motor, sino al hecho de que este 159 pesa mucho y tienen unos desarrollos de transmisión algo largos.
El depósito del Sporwagon tiene 70 l, frente a los 65 l que tiene el 159 de cuatro puertas. Esta diferencia está determinada, más que por el depósito propiamente dicho, por la forma del conducto que va desde la boca de llenado hasta el tanque.
La carrocería familiar pesa 50 kg más que la de cuatro puertas. La diferencia de prestaciones y de consumo entre ambos modelos (a igualdad de motor) es muy pequeña. El equipamiento es el normal en un coche de estas características. Entre los elementos relacionados con la seguridad hay airbags frontales, laterales delanteros (no puede llevar traseros), de cabeza (tipo cortina) y para las rodillas del conductor, control de tracción y estabilidad. Otros dispositivos que tiene de serie son un climatizador de dos zonas, ordenador o mandos de la radio en el volante.
No puede tener algunos elementos modernos, como programador de velocidad activo, un dispositivo que reduzca las posibles lesiones en caso de accidente (tipo «pre-crash»), un sistema de iluminación adaptativo o freno de estacionamiento automático. |