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Sur por Sur igual a Dunas

Llega el solsticio de verano y, de nuevo, me voy a Marruecos. Este año tampoco es Sur por Sur igual a Norte. Este año es Sur por Sur igual a Dunas. Nacho Salvador, editor-director de Autoverde 4×4, nos ha convencido a todos los socios de la revista para que aprendamos a “hacer” dunas, a “cruzar” dunas. A subir y bajar dunas. No sé cómo se dice, pero la imagen que tengo en la cabeza está clara. Empezar por abajo, subir hasta la cresta y tirarse por el otro lado. Lo mismo que he visto desde hace siglos que hacen los pilotos que participan en el París-Dakar.

Nacho, que ha corrido el París-Dakar no sé cuántas veces y ha sido copiloto de no sé cuántos pilotos y su socio en estos menesteres, Lucas Cruz, que tampoco sé cuántas veces ha corrido el Dakar, pero que sí sé que lo ha ganado este año, son compañeros para este viaje. No es posible tener mejor compañía y mejor guía. Bueno, eso espero.

De Autoverde también vienen Chema Quesada y Paco Olmeda. En fin. Será imposible que lo pasemos mal. No les dejaré escribir, para que no cuenten nada si me quedo atascado en las dunas. Nacho lleva riéndose de nosotros desde hace tres semanas. De lo mal que lo vamos a pasar, de las trampas que nos va a poner para que nos perdamos, de las veces que nos vamos a quedar atascados en las dunas.

De momento, sólo hemos viajado por autovía y carretera. Nuestra primera parada ha sido en Lúcar, provincia de Almería, para comer. También la primera foto.

Una foto que puede servir también de adivinanza. ¿Con qué modelo y versión me voy a tirar por las dunas?

Lucar está en el Valle del río Almanzora. Apetece quedarse a conocerlo.

Los puentes. Una de mis obsesiones. Éste está a un paso de Almería capital.

Y esta curva a la entrada de la ciudad. El sol en poniente.

En el puerto hacemos cola para subir al barco. No se vale mirar esta foto para acertar la adivinanza.

Nacho, Paco y Lucas se afanan en arreglar una conexión. Chema se afana de capataz.

Si nada lo impide, compartiremos barco con esta baca superlativa. La de las ubres en la cabeza. Como se mueva el barco, es capaz de volcar y tirar el resto de coches como las fichas de dominó. En la carretera no nos la hemos encontrado.

Para que nos olvidemos de preocupaciones en el barco, Lucas nos ha regalado un chupete a todos. Por si tenemos problemas para dormir.

Mañana desembarcamos en Melilla. No tengo ni idea del recorrido del viaje. Me dejo llevar. Este no tiene nada que ver con el del año pasado, en el que fui solo desde el Trópico de Cáncer hasta el Círculo Polar Ártico. Ahora vamos muchos. Me dejo llevar.

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