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Silla de ruedas con neumáticos de clavos para «Copileft» y «Copiright».

(Todas las fotos que hacen Julián y Leticia pueden verse en esta galería de Flickr.)

Suecia. Quinto día. Miércoles 17 de diciembre 2014.

Ha llegado por fin el día esperado desde el inicio. El día en el que nos tocaba cambiar los neumáticos. Ayer dejamos los «Active Tourer» en el concesionario «Förenade Bil», en Malmö y esta mañana los hemos recogido con los nuevos neumáticos puestos. Mi sorpresa es que eran neumáticos de clavos. Yo había entendido que nos recomendaban neumáticos de tacos, pero sin clavos. Finalmente no ha sido así y nos han puesto neumáticos con clavos.


Son unos neumáticos preciosos. De pequeño soñé correr en un Rally de Montecarlo con un coche que llevara este tipo de neumáticos en el Col del Turini. Nunca ocurrió, pero el coche que conduzco ahora los lleva. Son una preciosidad.

La llanta que llevaba nuestro Active Tourer al salir de Madrid era de 18 pulgadas de diámetro. La que nos han montado ahora es de 16 pulgadas.


En realidad, yo no sé nada de estos neumáticos, no sé cuáles son más recomendables para nuestro viaje. Si en el concesionario BMW de Malmö nos recomiendan neumáticos con clavos, acepto feliz la recomendación. Seguro que son la mejor opción al norte del Círculo Polar ärtico. Un día probé los neumáticos de clavos en un BMW M3 en un circuito helado, entre conos, me pareció que los clavos estaban aliados con los dioses del placer. Derrapaba de lo lindo y avanzaba de costado. Una gozada.

A Víctor no lo llevo derrapando. Lo llevo con mimo. Su padre me advirtió antes de salir de Madrid: guarda bien la distancia de seguridad y haz frenadas suaves. Le obedezco durante todo el recorrido. Lo hago lo mejor que sé. Creo que por eso nos llevamos bien. Él nos ha bautizado como «copileft» (que soy yo) y como «copiright» que es él. Los dos somos copilotos. Uno es el copiloto de la derecha (él) y el otro copiloto de la izquierda (yo). Que yo sepa no tiene connotaciones políticas, sólo de situación en nuestra silla de ruedas con motor de 180 caballos y asientos en paralelo. Víctor manda mucho. O pide mucho. O las dos cosas. Yo lo mimo, porque me cae bien. Hoy, después de nuestro primer día con neumáticos de clavos le he lavado esa larga melena que lleva y le he dado un masaje en el cuero cabelludo que me estaba dando envidia a mí mismo. Quería ser él, para que me dieran un masaje así. Es mi copiright preferido.

En realidad, el único motivo por el que hemos puesto neumáticos de clavos a nuestra silla de ruedas grande es para poder llevar con seguridad hasta el Círculo Polar Ártico nuestra silla de ruedas pequeña. En este viaje he descubierto que una silla de ruedas es como una matrioska. Toda silla de ruedas lleva una silla de ruedas dentro. Incluso la más pequeña.

Sobre el asfalto seco o mojado en el que hemos probado hoy los neumáticos de clavos, el agarre es claramente inferior al de los neumáticos de invierno que llevábamos puestos hasta ayer. El agarre es inferior y el sonido claramente superior. No ha duda, pero el gustazo de llevar neumáticos claveteados en nuestra silla de ruedas es muy superior a todos los inconvenientes que podamos encontrar sobre asfalto seco. En cuanto llegue la nieve, los clavos nos llevarán directamente a la aurora boreal. La conexión del metal con el firmamento es irrefutable.

Hoy Víctor se ha dormido por primera vez en el coche. Me gusta que quien viaja conmigo se relaje y sienta que puede dormir. A Víctor le ha costado, pero hoy se ha dormido y ha llegado hasta medio roncar. Por la noche, en la cama, me da a mí que no duerme tan relajado como lo he visto dormir en el coche.

Los Active Tourer son comodísimos. Por sonoridad en carretera y por suavidad de marcha. Con los neumáticos de clavos el coche ha perdido algo de comodidad por el sonido y también por la pérdida de agarre. Sien embargo resulta ligeramente más cómodo al pasar por las irregularidades del asfalto porque lleva una llanta más pequeña y un neumático con más balón.

Todavía no hemos visto la nieve, pero con los neumáticos de clavos tenemos la sensación de que ya la olemos.

Nuestro vídeo-diario de esta jornada lo hemos grabado en el concesionario de BMW «Förenade Bil», en Malmö.

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