Elegir unas llantas no es solo una cuestión estética. Más allá del diseño y del diámetro, el tamaño y el peso de las llantas tienen un impacto en la dinámica de conducción del vehículo, el consumo de combustible y la respuesta de la suspensión.
Efectos del tamaño en la conducción
Cuando se opta por llantas más grandes para un determinado modelo de coche, normalmente se reduce la altura del perfil o flanco del neumático para mantener el diámetro total cercano al original. Esta combinación afecta a la absorción de irregularidades de la carretera: un perfil bajo transmite más las imperfecciones al chasis y puede resultar en una sensación de conducción más dura, firme y precisa, especialmente cuando los neumáticos son más anchos.
Por el contrario, las llantas más pequeñas van montadas, por lo general, con neumáticos con un flanco más alto y, generalmente, también más flexible. Estos neumáticos suavizan la respuesta de la suspensión y se adaptan mejor a las irregularidades, pero no dan tanta precisión en curvas rápidas.
Importancia del peso
Un factor menos visible pero igualmente importante es el peso de la llanta. Esta información rara vez se proporciona en las fichas técnicas de los vehículos, pero tiene un efecto directo en la eficiencia y en la dinámica. Las llantas forman parte de la masa no suspendida del vehículo, es decir, la que no se apoya sobre la suspensión. Cuanto más pesada sea, mayor es la energía que deben absorber los amortiguadores en cada irregularidad, aumentando el trabajo de los componentes y reduciendo la capacidad de la suspensión para mantener las ruedas en contacto con el suelo.
Una llanta ligera, por el contrario, mejora la respuesta de la suspensión, facilita cambios de dirección más rápidos y reduce la inercia en aceleraciones y frenadas. Además, contribuye a un consumo de combustible ligeramente inferior, ya que el motor necesita menos energía para mover el conjunto de ruedas.
Las llantas de aluminio son las más comunes en coches modernos, ya que combinan estética, rigidez estructural y bajo peso. Algunos fabricantes ofrecen versiones de aluminio forjado o incluso fibra de carbono que reducen varios kilogramos por llanta frente a la versión estándar, mejorando la dinámica sin comprometer la seguridad.
Por eso, antes de cambiar las llantas de serie, es recomendable evaluar no solo el diámetro, sino también el peso de la pieza, el tipo de neumático que se montará para tener una idea de cómo estos factores afectarán a la dinámica del vehículo.
