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¿Qué tiene de especial un BYD con tecnología DM-i?

Aunque todos los híbridos enchufables combinan uno o varios motores eléctricos con otro de combustión, no todos funcionan igual. La clave está en cómo se reparte el trabajo entre ambos. En el caso de BYD, la tecnología DM-i está diseñada para que el coche funcione la mayor parte del tiempo como un eléctrico.

Es decir, el motor eléctrico no se ha implementado como un complemento del térmico, sino lo contrario: la electricidad es la protagonista. En lugar de impulsar directamente las ruedas en la mayoría de las situaciones, el motor de gasolina Xiaoyun actúa principalmente como generador de energía. Solo interviene de forma directa cuando se requiere la máxima potencia.

Esto tiene varias ventajas. Por ejemplo, la inmediatez de respuesta —la aceleración es instantánea—, una conducción más suave —la potencia va directamente del motor a las ruedas sin pasar por un cambio de marchas— y también más silenciosa.

¿Cómo funciona el sistema Dual Mode?

El sistema DM-i utiliza una arquitectura denominada Dual Mode, que permite el funcionamiento en serie o en paralelo de los dos motores. La diferencia respecto a otros híbridos está en que ambos modos priorizan el uso eléctrico.

Modo EV (eléctrico):

Modo HEV (híbrido):

¿Qué autonomía ofrece la tecnología DM-i?

Una de las ventajas principales de este planteamiento híbrido es que combina lo mejor de dos mundos: la conducción eléctrica diaria sin los inconvenientes de las recargas durante los viajes. No hay que preocuparse por quedarse sin batería, eso no ocurre porque el motor de gasolina actúa como respaldo.

En el caso del BYD Seal 6 DM-i —un modelo disponible con carrocería berlina o familiar—, los datos de autonomía son los siguientes:

Estas cifras dejan claro que la autonomía eléctrica es más que suficiente para ir a trabajar, hacer la compra y otros desplazamientos habituales en ciudad. Y cuando se quiere salir de viaje, desaparece la inquietud de la autonomía gracias al motor de combustión.

¿Cuál es el resultado de esta tecnología frente a otras marcas?

Se puede comparar un BYD Seal U DM-i con un Audi Q5 PHEV, otro SUV híbrido enchufable de tamaño similar, eligiendo las versiones más semejantes, que son las de 324 CV (BYD) y 299 CV (Audi).

Mientras que Audi recurre a un motor de gasolina mucho más potente (252 CV) que el eléctrico (143 CV), BYD opta por una solución opuesta: un motor de gasolina de menor potencia (131 CV) que el eléctrico (204 CV). Así garantiza unas prestaciones más que suficientes sin necesidad de emplear gasolina. El resultado es un consumo homologado WLTP de 1,2 l/100 km en el Seal U DM-i frente a los 2,6 l/100 km del Q5, aunque, como en cualquier híbrido enchufable, su eficiencia depende en gran medida del uso.

¿Qué experiencia tiene BYD en híbridos enchufables?

BYD no es un fabricante recién llegado a la electrificación. En el Salón de Ginebra de 2008 presentó el F3DM, considerado el primer híbrido enchufable de producción en serie del mundo.

Desde entonces, su desarrollo ha sido continuo:

Este recorrido confirma que el sistema DM-i no es una solución experimental, sino una tecnología respaldada por una experiencia dilatada.

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