Cuando compramos un coche usado, tendemos a fijarnos en el precio, el kilometraje y el estado general del vehículo. Sin embargo, hay otro aspecto que conviene tener en cuenta: cómo responde la empresa que nos vende el coche si surge algún problema después de la entrega. Los datos publicados por la OCU permiten obtener cierta información al respecto.
Por muchos controles que se realicen en un coche antes de venderlo, nadie puede garantizar que no vaya a sufrir una avería. Un problema electrónico, un defecto mecánico o una anomalía que no se haya detectado durante la inspección pueden aparecer pocos días o semanas después de la compra.
Por este motivo, es importante informarse sobre los controles que realiza el vendedor antes de entregar el vehículo y sobre la garantía que ofrece. También conviene conocer cómo funciona el servicio posventa, especialmente cuando la compra se realiza a una empresa especializada en la venta de vehículos usados.
Una revisión mecánica exhaustiva reduce la posibilidad de sufrir averías imprevistas, pero no la elimina por completo.
¿Cómo saber si una empresa responde a las reclamaciones?
Una forma de obtener esta información es consultar la plataforma de reclamaciones de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). A través de ella, los compradores pueden presentar reclamaciones y consultar las experiencias de otros usuarios.
La OCU publica además una puntuación que refleja la disposición de las empresas para resolver los conflictos de manera amistosa. Para calcularla, tiene en cuenta las valoraciones de los consumidores, el porcentaje de respuestas y el tiempo que tardan las empresas en responder. El resultado se elabora a partir de los datos de los últimos doce meses.
Por ejemplo, OcasionPlus obtiene 80 puntos sobre 100 en esta plataforma, una puntuación que la OCU califica como buena. La organización señala además que la empresa suele responder a las reclamaciones en un plazo de dos días y que alcanza un porcentaje del 88 % de reclamaciones cerradas.
Son datos útiles para el consumidor, aunque conviene interpretarlos correctamente. Que una empresa responda con rapidez no significa necesariamente que todas las reclamaciones terminen con una solución satisfactoria para el comprador. Además, esta puntuación no permite conocer qué porcentaje de los vehículos vendidos ha presentado problemas.
Consejos para la compra
Por tanto, al comprar un coche usado, además de comprobar el historial de mantenimiento, revisar el estado mecánico del vehículo —personalmente o recurriendo a un tercero, como un taller— y realizar una prueba de conducción, merece la pena dedicar unos minutos a conocer las condiciones de la garantía y el funcionamiento del servicio posventa.
En definitiva, comprar un coche usado no consiste únicamente en encontrar un vehículo en buen estado y a un precio conveniente. Como también ocurre al comprar un coche nuevo, es importante saber con qué tipo de asistencia podremos contar si, una vez que lo llevemos a casa, algo deja de funcionar como debería.