Un KIA Sportage espera impecablemente preparado en la zona de entregas de KIA Shuma Gamboa, en Sinesio Delgado, 36 (Madrid). En unos minutos llegará su nueva propietaria. La carrocería acaba de recibir el último lavado, el interior luce impecable, la documentación está preparada y no falta ninguno de los accesorios solicitados en el pedido. Para la cliente, ese será el primer contacto con su coche; para el concesionario, ese momento empezó a prepararse hace días.
Quien recoge un vehículo nuevo suele pensar que la entrega consiste sobre todo en firmar unos documentos, recibir las llaves y marcharse conduciendo. Sin embargo, detrás de ese momento hay un proceso cuidadosamente organizado para que la entrega transcurra sin imprevistos.
Un proceso cuidado al máximo
El asesor de ventas acompaña a la compradora desde que esta formaliza la compra. Durante las semanas siguientes la mantiene informada sobre el estado de su pedido y, cuando el vehículo llega al concesionario, acuerdan la fecha de entrega.
Un camión portavehículos se detiene frente a la exposición y comienza la descarga del nuevo coche. A partir de ese momento se inicia la preparación del vehículo.
El KIA Sportage todavía conserva las protecciones con las que ha viajado desde la fábrica: plásticos sobre algunas zonas de la carrocería, adhesivos y topes de suspensión que evitan movimientos durante el transporte. A continuación se retiran esas protecciones, se inspeccionan la carrocería y el interior, y se limpia para que luzca perfecto.
Las personas responsables de la preparación previa a la entrega también revisan que la configuración de esa unidad coincida exactamente con la solicitada por la cliente, verifican los accesorios, preparan la documentación y realizan una inspección final.
La propietaria llega al concesionario a la hora programada y todo está listo para la entrega: el asesor la recibe y la acompaña hasta el lugar donde le espera su nuevo KIA Sportage bajo una funda que retiran cuidadosamente. Ahora sí, tiene delante el coche que encargó, abre las puertas y revisa el interior atentamente. Después de esos primeros instantes de ilusión y curiosidad, da comienzo una fase muy importante de la entrega: la explicación del vehículo.
Hace unos años bastaba con explicar el funcionamiento de algunos mandos. Hoy los automóviles incorporan sistemas multimedia avanzados, asistentes de conducción y servicios conectados que conviene conocer antes de conducir. El asesor resuelve todas las dudas de la nueva propietaria y la ayuda en tareas como vincular el teléfono móvil con el vehículo mediante la app KIA Connect. De esa forma, descubre funciones que probablemente le serán de gran utilidad: localizar el vehículo, consultar su estado o enviar un destino al navegador antes de arrancar.
La configuración de KIA Connect adquiere todavía más importancia en las versiones electrificadas. Desde la aplicación es posible consultar el nivel de batería, programar la recarga o climatizar el habitáculo antes de iniciar el viaje. Para muchas personas es su primer vehículo electrificado y esa explicación les ayuda a adaptarse rápidamente a esta tecnología y sacar el máximo partido a sus posibilidades.
Salida del concesionario
La nueva propietaria ya comprende bien el funcionamiento de su vehículo y tiene toda la información necesaria para sacarle el máximo partido. Llega el momento, ahora sí, de conducirlo por primera vez.
Se pone al volante de su nuevo KIA Sportage. Tras realizar los últimos ajustes en el asiento y los retrovisores, acciona el selector de la transmisión, inicia la marcha, abandona las instalaciones y se incorpora al tráfico de Madrid. El trabajo de KIA Shuma Gamboa no termina ahí.
A partir de ese instante comienza otra fase menos visible, pero igual de importante. El concesionario mantiene el contacto con la propietaria para resolver cualquier posible duda, programa la primera revisión y pone a su disposición la red de posventa.
La entrega que hemos seguido tiene lugar en KIA Shuma Gamboa de Sinesio Delgado. Forma parte de Grupo Gamboa, una empresa familiar con más de sesenta años de historia que dispone de tres puntos de venta y dos centros de posventa repartidos por la Comunidad de Madrid.
