Icono del sitio Revista KM77

Vaya hostia tienes, Vin Diesel

Queridos amigos y amigas,

¿Qué tal están?

Yo cada vez leo menos noticias, miro menos noticias y escucho menos noticias. Parece que todo se divide entre ‘ya estamos listos para volver a ocupar las calles’ o ‘todos vamos a morir’. Miren, yo creo que debe haber alguna suerte de equidistancia entre una cosa y otra, pero igual me equivoco. Bueno, casi seguro que me equivoco.

Hoy he visto la que seguramente es una de las peores películas del año. Hasta me atrevería a decir que del año pasado y que del año que viene. De hecho, no me extrañaría que en 2025 siguiera siendo una de las peores películas del año.

Una de las ventajas de dedicarme a esto es que a veces te caen prebendas que puedes utilizar en situaciones de urgencias. Hace unos días, las buenas gentes de una de esas plataformas de streaming tuvieron a bien facilitarme unos códigos para ver estrenos.

Y yo pensé: veamos algo que nos haga olvidar esta sucia vida de confinamiento. Algo ligero y frívolo. Algo de acción.

Y escogí Bloodshot.

La buena noticia es que yo la he visto y no la tendrán que ver ustedes/as, y que mi sacrificio les ahorrará un dinero y un buen disgusto.

La cosa arranca con un soldado de las fuerzas especiales que después de una misión y sin que sepamos muy bien por qué, es secuestrado junto a su esposa. Luego sucede algo terrible que nos deja en shock y a partir de ahí es en bajada.

Voy a hacer un pequeño spoiler, si no quieren comérselo basta con que se salten el siguiente párrafo y santas pascuas.

La cosa es que le secuestran a él y a su mujer y se los cargan a los dos, aunque esto no tiene ningún peso (repito, ningún peso) en la trama, así que, aunque hayan leído este presunto spoiler y por el devenir de la narración, no afectaría en nada a su visionado. Háganme caso y ni se les ocurra.

Para que nos entendamos: esto es como un plagio de Soldado universal, pero sin el maravilloso plano de la presa y en lugar de Jean Claude Van Damme y Dolph Lungdren, tenemos al papanatas de Vin Diesel. Podremos decir lo que queramos de Van Damme y Lungdren, pero los tipos daban el pego. Diesel no serviría ni para regarnos las plantas.

De ahí que en la franquicia de Fast & furious contratarán a Jason Statham y a Dwayne Johnson: el tipo no podría solo ni con un kilo de tomates en una bolsa de plástico.

El problema con Bloodshot, más allá de un guion terrible que trata de jugar con conceptos arraigados en la ciencia-ficción sin ningún éxito, es que nadie del reparto se cree lo que está haciendo. Parece como si todos estuvieran pensando continuamente si ya les han ingresado el dinero. Si a eso le sumamos que el director no tiene demasiado clara la ubicación de la cámara, ya tenemos en los morros la mismísima definición de desastre.

He pasado vergüenza ajena con algunos de los diálogos. Diálogos que no tienen sentido entre los personajes y que se verbalizan para el público, porque es bastante posible que no estés enterándote de una mierda.

Hasta el final es absurdo. Ya, era de esperar, pero esperaba algo de dignidad.

Bloodshot. Si ven ese título, huyan.

Serán un poquito más felices.

(Ah sí, que dicen que el personaje protagonista está basado en un comic y tal. Se lo digo por si les es de utilidad. A mí no me ha ayudado en nada).

Abrazos/as, cuídense mucho,

T.G.

Salir de la versión móvil