{"id":18366,"date":"2020-09-23T12:38:39","date_gmt":"2020-09-23T10:38:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.km77.com\/teletransporte\/?p=18366"},"modified":"2021-03-31T19:46:28","modified_gmt":"2021-03-31T17:46:28","slug":"la-fuerza-oculta-del-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/","title":{"rendered":"La fuerza oculta del agua"},"content":{"rendered":"\n<p>(En la primera mitad de la d\u00e9cada de los 90 me contrataron en la revista GEO para escribir un reportaje de viajes. Este es el texto que les entregu\u00e9. Tengo que descubrir en qu\u00e9 a\u00f1o exacto lo escrib\u00ed, para intentar repetir el viaje 30 a\u00f1os despu\u00e9s. Por si se aburren y les apetece leer.)<br><br>* * *<br><br>La regi\u00f3n occidental de la provincia de L\u00e9rida queda dividida de Norte a Sur por un r\u00edo, el Noguera Pallaresa. Sus aguas de origen pirenaico fluyen por una tierra ingrata, dispuesta s\u00f3lo a regalar la soberbia de su belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>El martes es d\u00eda de mercado en Sort, pero Teresa no podr\u00e1 comprar melocotones en el puesto que Isidre ha colocado aprovechando los \u00faltimos trancos de la escalera que sube a la plaza. Melocotones baratos, y manzanas, que tirar\u00e1 o regalar\u00e1 si no puede vender. Murmura, mientras ense\u00f1a las piezas gordas, que quiz\u00e1 no deb\u00eda haber recogido. Como hicieron otros payeses de la huerta del Segre, que dejaron las manzanas en los \u00e1rboles. \u00abPero me da pena ver el campo tan descuidado\u00bb dice, casi disculp\u00e1ndose.<br><br>A veces, cuando se queda sola en la monta\u00f1a, Teresa tambi\u00e9n pasa miedo. Cuida de sus catorce vacas en Sant Rom\u00e0 de Tav\u00e8rnoles, un pueblo abandonado, seg\u00fan consta en algunos mapas, donde vive desde siempre con sus padres. Media docena de casas medio derruidas, a 1.300 metros de altura y con las calles pavimentadas por excremento de vaca.<br><br>Desde el peque\u00f1o balc\u00f3n de la \u00fanica casa en buen estado, y con antena para radio y televisi\u00f3n, se contempla el Noguera Pallaresa, al fondo del valle que ya se va estrechando. Claro que desde all\u00ed no se oyen los gritos de los que hacen rafting, diminutos como cangrejos, ni el rebote del agua contra las piedras, ni el quejido de los camiones apurando sus marchas m\u00e1s cortas cuando se dirigen renqueantes hacia la cabecera del valle. Una carretera, aunque sea tan estrecha como se ve desde Sant Rom\u00e0, es la que esperan Teresa y su familia para su pueblo.<br><br>Hoy Teresa est\u00e1 sola con sus vacas y uno de los dos perros que las guardan. Su madre lleva d\u00edas en el Hospital de Tremp y su padre ha ido a verla. \u00abLe sent\u00f3 mal el desayuno y se puso muy mala, en la borda de abajo, al lado de la carretera. La llevaron al hospital y, cuando la ba\u00f1aban con agua fr\u00eda para bajarle la fiebre, le dio un infarto\u00bb. La madre de Teresa no es mayor, 60 a\u00f1os, y saldr\u00e1 de \u00e9sta. Pero necesita un tiempo de reposo antes de poder volver a subir andando los 500 metros de desnivel a plomo que separan la carretera y el pueblo, que a un caminante reposado le llevan m\u00e1s de hora y media por el camino en zig-zag.<br><br>Su marido se levant\u00f3 esta ma\u00f1ana a las cuatro para coger el autob\u00fas de las seis y media, de la \u00fanica compa\u00f1\u00eda que presta servicio en el Valle. Baj\u00f3 a\u00fan de noche por el empinado camino engastado por escalones naturales de pizarra, acompa\u00f1ado del otro perro de la familia, que le esperar\u00e1 todo el d\u00eda al borde de la carretera. De vuelta al atardecer, en casa, podr\u00e1 ver la televisi\u00f3n, que es para lo que dan las placas solares de electricidad que les acercaron en helic\u00f3ptero hace unos tres a\u00f1os. Pero el agua, deber\u00e1 calentarla en el fuego de le\u00f1a.<br><br>Por el angosto camino que va hasta la carretera, suben y bajan todas las vacas dos veces al a\u00f1o. Un trecho penoso y lento de bajada en oto\u00f1o y de vuelta a casa en primavera. \u00abEn invierno, arriba, s\u00f3lo nos quedamos nosotros. Las vacas no pueden ni beber ni comer, porque nieva y se congela el agua.<br><br>En el Pallars Sobir\u00e1 se producen millones y millones de kilovatioshora que, como la carretera, no llegan a Sant Rom\u00e0 de Tav\u00e8rnoles. Est\u00e1 el aire cosido por cables que se llevan la energ\u00eda del agua a la velocidad de la luz, pero que crean poca riqueza en la zona. Durante la construcci\u00f3n de los saltos, en la d\u00e9cada de los cincuenta, hab\u00eda trabajo para los pallareses y para gentes de toda la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas remozaron las carreteras y permitieron la llegada de la econom\u00eda de mercado a los Pallars, que hasta entonces viv\u00eda del autoabastecimiento y del trueque. En ese momento de esplendor econ\u00f3mico, se promovi\u00f3 el cambio de la vaca pirenaica por la vaca lechera holandesa. Una vaca demasiado delicada para la vida del Pirineo, que ha llevado la ruina a un buen n\u00famero de familias ganaderas, fuente de riqueza tradicional de la econom\u00eda pallaresa. Pero nadie culpa a la vaca holandesa, sino a una central lechera que dej\u00f3 sin pagar las entregas de leche de muchos meses y a las restricciones de la Comunidad Europea.<br><br>\u00abEsto se acaba &#8211; dice Jaume Comas, presidente de la Associaci\u00f3 Fallaires d&#8217;Isil y uno de los cincuenta habitantes del pueblo -. En dos a\u00f1os, se acaban las vacas y con ellas la labor de los ganaderos, que siegan los pastos para forraje. Los pastos crecer\u00e1n y se secar\u00e1n. Y cualquier loco que pase y tire una cerilla los har\u00e1 arder. El Pirineo es bonito porque est\u00e1 cuidado, pero con hierbajos altos, no le gustar\u00e1 a nadie\u00bb.<br><br>Isil es el segundo pueblo habitado por el que pasa el Noguera Pallaresa, unos treinta kil\u00f3metros despu\u00e9s de su nacimiento en el Pla de Beret, en la parte alta de La Vall d&#8217;Aran. En sus primeros pasos, el r\u00edo avanza indeciso, girando como una serpentina oscura sobre el manto verde de Beret. Nace rozando la vertiente atl\u00e1ntica y en alg\u00fan momento parece inclinarse por ella. Pero una vez decidido, se lanza majestuoso por las praderas cubiertas de pasto del ancho valle de Montgarri, rodea por el norte en amplia curva los bosques del macizo gran\u00edtico de Marimanya y ya s\u00f3lo se deja remansar por las presas de las hidroel\u00e9ctricas.<br><br>Cuando Jaume Comas habla de fuego en las monta\u00f1as, sabe lo que dice. En la noche de San Juan, en Isil, lanzan fallas encendidas (antorchas fabricadas con troncos de pino dejados secar durante un mes), rodando y trompicando, monta\u00f1a abajo con la seguridad de que el monte no arder\u00e1. Lo tienen cuidado. Otras fallas son bajadas del cielo por cincuenta prometeos en la noche de Isil. Su serpentear de m\u00e1s de una hora por la monta\u00f1a negra convoca a gentes de todos los pueblos para contemplar el milagro del fuego. Y al llegar a las primeras casas, por el camino de piedra contra el que chocan los pies acostumbrados a tantear a oscuras terreno blando, se realiza un \u00edntimo ritual de recibimiento y se celebra en la plaza con danzas locales rescatadas de la memoria. \u00abM\u00e1s vale matar a un gabacho que perder una tradici\u00f3n\u00bb, dice Josep, un pay\u00e9s ya jubilado que hab\u00eda bajado las fallas en su juventud. Esa determinaci\u00f3n ha permitido a los habitantes de Isil recuperar su fiesta, abandonada durante a\u00f1os.<br><br>La falda de la monta\u00f1a por donde bajan las fallas, es t\u00edpica de esta parte del Alt Pallars. Los valles fueron modelados por los glaciares de la era cuaternaria, en un per\u00edodo que comenz\u00f3 100.000 a\u00f1os atr\u00e1s. Algo m\u00e1s al sur de Isil, en Esterri d&#8217;Aneu, el espesor vertical del hielo glaciar lleg\u00f3 a los novecientos metros, con una lengua que se estiraba por lo menos hasta LLavors\u00ed. Glaciares que erosionaron los valles, pero tambi\u00e9n las afloraciones de granito, dejando como secuela las zonas lacustres del lago de Sant Maurici y del macizo de Marimanya en las que abundan los estancamientos de agua con umbrales morr\u00e9nicos o rocosos.<br><br>A la zona del Parc Nacional d&#8217;aig\u00fcestortes i estany Sant Maurici, se llega desde el Noguera Pallaresa por la carretera que va hasta Espot, un pueblo ya reconvertido al turismo. En la entrada al parque, obsequian al visitante con una bolsa para depositar las basuras y un folleto de instrucciones y normas de obligado cumplimiento durante su estancia en la zona protegida. Ver cabras montesas, corzos, zorros o quebrantahuesos puede ser un privilegio especial para los pacientes. \u00abTambi\u00e9n marmotas, que fueron introducidas por los franceses y que ahora presentan problemas porque se reproducen mucho y carecen de depredadores. El \u00e1guila dorada no parece suficiente para mantener el equilibrio de este roedor. Otro mam\u00edfero que tambi\u00e9n se multiplica sin control es el jabal\u00ed. Come de todo y no cuenta, desde que desaparecieron los lobos, con depredador de ninguna clase\u00bb. <br><br>Jaume Comas, que trabaja en el Servicio de Informaci\u00f3n del Parque, desgrana en el altillo de su casa su sabidur\u00eda sobre la tierra. A intervalos, mira de reojo por la ventana hacia el puente rom\u00e1nico, donde conversan, como cada atardecer, los jubilados del pueblo, sobre las aguas que pasan lamiendo los pilares del arco de medio punto. En Escal\u00f3, Esterri, Llessu\u00ed, Gerr\u00ed de la Sal, Talarn o Cellers, estar\u00e1n los mismos hombres, a las mismas horas, tambi\u00e9n de tertulia en la plaza, frente a la iglesia rom\u00e1nica o asomados al r\u00edo, viendo pasar tambi\u00e9n las mismas aguas y repitiendo los mismos recuerdos una y mil veces contados. Como el de aquella riada de 1937, que se llev\u00f3 por delante puentes, casas e iglesias, convirtiendo la cubeta glaciar de Esterri en un enorme lago de agua, troncos y enseres.<br><br>Al Parc Nacional d&#8217;aig\u00fcestortes se llega tambi\u00e9n desde el Sur, recorriendo la Vallfosca. El Flamicell ha reba\u00f1ado la roca hasta hundirse m\u00e1s de 1000 metros entre dos paredes blancas que amenazan caer sobre \u00e9l. En la cabecera, una pared vertical de granito de m\u00e1s de 400 metros apuntala los lagos. Trepa por ella un funicular que montaron las empresas hidroel\u00e9ctricas cuando construyeron los saltos de agua. La cabina sube despacio, como si llevara siempre a cuestas las 25 toneladas de carga para las que fue dise\u00f1ada. Y arriba, la casa del ingeniero suizo encargado de realizar las obras sirve ahora de refugio al pie del estany Colomina.<br><br>La carretera que lleva hasta el pie del funicular y que bordea el embalse de Sallent es estrecha pero de buen firme. As\u00ed sucede con todas las carreteras pallaresas, que en los \u00faltimos cinco a\u00f1os han recibido nuevo firme y trazado. Hasta entonces, las v\u00edas de comunicaci\u00f3n de acceso al Pallars eran una invitaci\u00f3n para no acercarse. El r\u00edo fue durante siglos casi el \u00fanico camino para salir de los valles pirenaicos y se utilizaba para transportar mercanc\u00edas, que se llevaban a los mercados del sur, en Tortosa o en el delta del Ebro. La madera era bajada por el r\u00edo uniendo varios troncos hasta formar embarcaciones (los rais) gobernada por dos tripulantes (los raiers) que dispon\u00edan de un remo anterior y otro posterior para orientarla. Los pormenores de las \u00faltimas expediciones de los raiers forman parte de la mitolog\u00eda del Pallars. C\u00f3mo barranqueaban los troncos o los arrastraban por senderos desde los puntos m\u00e1s alejados de las monta\u00f1as o c\u00f3mo gobernaban los rais por la corriente es todav\u00eda una historia viva. Y la fama de los raiers crec\u00eda cuando, varios meses despu\u00e9s de desaparecer corriente abajo sobre los inestables troncos, volv\u00edan como mercaderes ricos con mulas cargadas de art\u00edculos desconocidos en el valle.<br><br>Con la construcci\u00f3n de la primera presa en el Noguera Pallaresa, cerca de Talarn en 1.912, se puso tambi\u00e9n la primera piedra infranqueable para los raiers. Aunque se previ\u00f3 la realizaci\u00f3n de pasos laterales para las embarcaciones, la falta de corriente en los embalses dificultaba la navegaci\u00f3n y los rais se quebraban al pasar por los canales construidos en los costados de las presas. Ahora, cada a\u00f1o, la Diada dels Raiers conmemora en la Pobla de Segur esta forma de transporte fluvial que superaba las barreras geogr\u00e1ficas de Collegats y Terradets, los dos angostos desfiladeros del sur del Pallars, a donde no llegaron los glaciares con sus anchas palas.<br><br>El rafting, modalidad de descenso del r\u00edo en barcas de goma, es un suced\u00e1neo de los rais. Los alborotados navegantes bajan entre Llavors\u00ed y Sort sumidos en gritos, intentando controlar la embarcaci\u00f3n por entre las piedras. En el puente de madera que cruza el r\u00edo para coger el camino que lleva a casa de Teresa, Francisco vigila el paso de botes de la empresa para la que trabaja. \u00abAhora, con la sequ\u00eda, el r\u00edo est\u00e1 dif\u00edcil. Hay un acuerdo con las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas para que dejen correr m\u00e1s agua y podamos hacer rafting. Pero est\u00e1 dif\u00edcil y los monitores eventuales van chocando contra todas las rocas\u00bb.<br>La sequ\u00eda de la que se queja Francisco, es un clamor en los pirineos. La tierra que roza el lecho del r\u00edo es una tira verde, en la franja central de una bandera ondulada de inquietante color amarillo. Y el calor torrencial de los primeros d\u00edas de agosto parece que no vaya a acabar nunca.<br><br>Francisco habla castellano. Hay m\u00e1s como \u00e9l en los pueblos clavados en la faja verde, emigrantes que no hablan catal\u00e1n o que lo chapurran. Pero en la aldeas zurcidas sobre el lienzo ocre, gran parte de la poblaci\u00f3n adulta, la \u00fanica que queda, es incapaz de hablar castellano. En las casas de esas aldeas, donde alquilan habitaciones a forasteros para intentar salir del pozo donde se metieron con las vacas holandesas y la leche, el castellano no existe. Los hijos crecidos y biling\u00fces vuelven s\u00f3lo en verano, para dormir de nuevo en colchones de lana, vareada en la era por el colchonero, y comer los alimentos de las peque\u00f1as huertas y corrales de cada casa.<br><br>Teresa es una de las pocas excepciones. Transita su juventud junto a las vacas, con las u\u00f1as pintadas, zarcillos y pulsera de oro en la monta\u00f1a desierta. Estuvo internada en el colegio de monjas de la Pobla de Segur y habla correctamente el castellano. Lee las revistas del coraz\u00f3n y ese primer martes de agosto, de mercado en Sort, nos anuncia la boda de Chabeli para el pr\u00f3ximo septiembre. Pero no quiere la carretera para marcharse de Sant Rom\u00e0 de Tav\u00e8rnoles e imitar a las protagonistas de las revistas. S\u00f3lo la quiere para poderse quedar<br><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La regi\u00f3n occidental de la provincia de L\u00e9rida queda dividida de Norte a Sur por un r\u00edo, el Noguera Pallaresa. Sus aguas de origen pirenaico fluyen por una tierra ingrata, dispuesta s\u00f3lo a regalar la soberbia de su belleza.<\/p>\n","protected":false},"author":72,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3915],"tags":[1811,3826,72,7979],"class_list":["post-18366","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teletransporte","tag-lerida","tag-noguera-pallaresa","tag-viajes"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La fuerza oculta del agua - Revista km77<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La fuerza oculta del agua - Revista km77\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La regi\u00f3n occidental de la provincia de L\u00e9rida queda dividida de Norte a Sur por un r\u00edo, el Noguera Pallaresa. Sus aguas de origen pirenaico fluyen por una tierra ingrata, dispuesta s\u00f3lo a regalar la soberbia de su belleza.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista km77\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-09-23T10:38:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-03-31T17:46:28+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Javier Molt\u00f3\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Deportes1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Javier Molt\u00f3\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"12 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Javier Molt\u00f3\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2f0611a1b3c7d2a2c81a9428505a25db\"},\"headline\":\"La fuerza oculta del agua\",\"datePublished\":\"2020-09-23T10:38:39+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-31T17:46:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/\"},\"wordCount\":2480,\"commentCount\":4,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"L\u00e9rida\",\"Noguera Pallaresa\",\"viajes\",\"viajes\"],\"articleSection\":[\"Teletransporte\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/\",\"name\":\"La fuerza oculta del agua - Revista km77\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2020-09-23T10:38:39+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-31T17:46:28+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/la-fuerza-oculta-del-agua\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Revista km77\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Teletransporte\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/teletransporte\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"La fuerza oculta del agua\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/\",\"name\":\"Revista km77\",\"description\":\"Revista de km77\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#organization\",\"name\":\"KM77\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/logo-km77.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/logo-km77.png\",\"width\":100,\"height\":34,\"caption\":\"KM77\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2f0611a1b3c7d2a2c81a9428505a25db\",\"name\":\"Javier Molt\u00f3\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1c930880a58b8b56f4abb8c2797bdb266488614621319ddd0ab4ee365b10a72c?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1c930880a58b8b56f4abb8c2797bdb266488614621319ddd0ab4ee365b10a72c?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1c930880a58b8b56f4abb8c2797bdb266488614621319ddd0ab4ee365b10a72c?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Javier Molt\u00f3\"},\"description\":\"Empec\u00e9 a trabajar como periodista probador de coches en 1985, en la revista AutoHebdo. Despu\u00e9s trabaj\u00e9 en Coche Actual y Motor16. Desde 1994 a 1999 inform\u00e9 de asuntos econ\u00f3micos tanto en Madrid como en Londres, donde trabaj\u00e9 en Bloomberg. En 1999 fund\u00e9 km77.com, empresa con la que sigo empe\u00f1ado en el objetivo de dar la mejor informaci\u00f3n de coches de la que somos capaces.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/x.com\\\/Deportes1\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/www.km77.com\\\/revista\\\/author\\\/teletransporte\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La fuerza oculta del agua - Revista km77","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La fuerza oculta del agua - Revista km77","og_description":"La regi\u00f3n occidental de la provincia de L\u00e9rida queda dividida de Norte a Sur por un r\u00edo, el Noguera Pallaresa. Sus aguas de origen pirenaico fluyen por una tierra ingrata, dispuesta s\u00f3lo a regalar la soberbia de su belleza.","og_url":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/","og_site_name":"Revista km77","article_published_time":"2020-09-23T10:38:39+00:00","article_modified_time":"2021-03-31T17:46:28+00:00","author":"Javier Molt\u00f3","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Deportes1","twitter_misc":{"Escrito por":"Javier Molt\u00f3","Tiempo de lectura":"12 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/"},"author":{"name":"Javier Molt\u00f3","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#\/schema\/person\/2f0611a1b3c7d2a2c81a9428505a25db"},"headline":"La fuerza oculta del agua","datePublished":"2020-09-23T10:38:39+00:00","dateModified":"2021-03-31T17:46:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/"},"wordCount":2480,"commentCount":4,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#organization"},"keywords":["L\u00e9rida","Noguera Pallaresa","viajes","viajes"],"articleSection":["Teletransporte"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/","url":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/","name":"La fuerza oculta del agua - Revista km77","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#website"},"datePublished":"2020-09-23T10:38:39+00:00","dateModified":"2021-03-31T17:46:28+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/la-fuerza-oculta-del-agua\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Revista km77","item":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Teletransporte","item":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/teletransporte\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"La fuerza oculta del agua"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#website","url":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/","name":"Revista km77","description":"Revista de km77","publisher":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#organization","name":"KM77","url":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/logo-km77.png","contentUrl":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/logo-km77.png","width":100,"height":34,"caption":"KM77"},"image":{"@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/#\/schema\/person\/2f0611a1b3c7d2a2c81a9428505a25db","name":"Javier Molt\u00f3","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1c930880a58b8b56f4abb8c2797bdb266488614621319ddd0ab4ee365b10a72c?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1c930880a58b8b56f4abb8c2797bdb266488614621319ddd0ab4ee365b10a72c?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1c930880a58b8b56f4abb8c2797bdb266488614621319ddd0ab4ee365b10a72c?s=96&d=mm&r=g","caption":"Javier Molt\u00f3"},"description":"Empec\u00e9 a trabajar como periodista probador de coches en 1985, en la revista AutoHebdo. Despu\u00e9s trabaj\u00e9 en Coche Actual y Motor16. Desde 1994 a 1999 inform\u00e9 de asuntos econ\u00f3micos tanto en Madrid como en Londres, donde trabaj\u00e9 en Bloomberg. En 1999 fund\u00e9 km77.com, empresa con la que sigo empe\u00f1ado en el objetivo de dar la mejor informaci\u00f3n de coches de la que somos capaces.","sameAs":["https:\/\/x.com\/Deportes1"],"url":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/author\/teletransporte\/"}]}},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18366"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40733,"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18366\/revisions\/40733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.km77.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}