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Mercedes-Benz Clase E Cabrio (2018) | Información general

Es la versión con carrocería descapotable del Clase E 2016 y sustituto del Clase E Cabrio que Mercedes-Benz puso a la venta en 2009 (prueba) y que actualizó en 2014 (más información). Mide 4,83 metros de longitud, 12 centímetros más que el modelo precedente y exactamente lo mismo que el Clase E Coupé 2017.

Está en venta desde 60 425 euros con un motor Diesel de 194 caballos y desde 68 100 con uno de gasolina de 245 caballos. El Clase E Coupé con los mismos motores es, respectivamente, 7675 y 9600 euros menos costoso (ficha comparativa). Hay otros dos motores disponibles: uno Diesel de 258 caballos y otro de gasolina de 333 CV (todos los precios).

En la actualidad, hay pocos descapotables de cuatro plazas de tamaño similar. El Audi A5 Cabrio es mucho más pequeño (4,67 metros) y un Ford Mustang también es menor (4,78 metros). El BMW Serie 6 Cabrio es mucho mayor (4,89 metros). Por protección aerodinámica y atenciones a los ocupantes, el más parecido al Mercedes-Benz quizá sea el BMW, seguido del Audi. Si los comparamos por precio (y eligiendo motores de gasolina de potencia lo más pareja posible) el más barato —con gran diferencia— es el Ford, seguido del Mercedes-Benz, mientras que muy distanciado se encuentra el BMW (ficha comparativa).

Mercedes-Benz, como ya hizo con el modelo anterior, ha conseguido un descapotable que protege muy bien a los ocupantes de las plazas delanteras tanto del ruido como del azote del viento. Para ello es imprescindible desplegar los dos deflectores aerodinámicos automáticos. Uno va situado en la parte superior del parabrisas (imagen) y por detrás de los asientos posteriores (imagen). Ambos, que son de serie en España, se accionan desde un botón ubicado en la consola (imagen), donde también están los botones para mover todas las ventanillas a la vez y el que sirve para capotar o descapotar la carrocería.

Foto de - mercedes clase-e 2018

Hasta unos 140 km/h (no he conducido a mayor velocidad) se viaja de forma relajada, sin molestas corrientes de aire en el cuello o cabello (imagino que si el conductor es muy alto —no me hago una idea de cuánto— sí notará más viento en la cabeza que alguien más bajo) y con un bajo nivel de ruido. A esa velocidad apenas hace falta elevar el tono de voz para mantener una conversación.

Además de los dos deflectores automáticos mencionados, también es posible montar uno manual que una vez desplegado queda justo por detrás de las plazas delanteras. En los Clase E Cabriolet destinados a España, este elemento no es muy interesante (al ser de serie el AIRCAP) pero no por ello deja de resultar sorprendentemente efectivo (de hecho, protege casi lo mismo a los ocupantes de las plazas delanteras que el AIRCAP, e incluso genera menor ruido aerodinámico).

Opcionalmente, hay un sistema que emite aire caliente a la altura de la nuca de los ocupantes de las plazas delanteras (AIRSCARF), que Mercedes-Benz ya lleva utilizando muchos años en alguno de sus descapotables. El climatizador tiene un programa específico que distingue si se circula con el techo plegado o desplegado. Estos elementos ya los podía tener el modelo anterior.

El accionamiento del techo es completamente automático y tarda 20 segundos en completar el proceso de plegado y desplegado, una operación que se puede realizar a velocidades de hasta 50 km/h. Se puede pedir en cuatro colores distintos: marrón, azul, granate o negro. 

Cuando el techo está sobre la carrocería, el maletero tiene 385 litros de capacidad, 40 menos que el Clase E Coupe y 5 menos que el modelo al que reemplaza. El Audi A5 Cabrio tiene uno prácticamente idéntico, a pesar de que su carrocería es más pequeña (380 l y 4,67 m de longitud). El de un BMW Serie 6 Cabrio es un poco más pequeño (350 l y 4,89 m de longitud). Cuando la capota se pliega, resta 75 litros de la capacidad total del maletero.

Para guardar el techo es imprescindible desplegar a mano una especie de estor que hay en el maletero (opcionalmente va motorizado). Este estor reserva el sitio destinado a alojar al techo, eso sí, a costa de disminuir la capacidad del maletero. Con esta pieza desplegada, su altura mínima del maletero se reduce de 38 a 25 centímetros (que suele ser suficiente para transportar maletas de las que caben en la cabina de un avión).

Foto de - mercedes clase-e 2018

Según Mercedes-Benz, para la fabricación de la capota de lona se han seguido los mismos estándares de calidad que en el Clase S Cabrio. Con el techo puesto, el silencio en el interior es muy elevado; quizá no tanto como en un Clase E Coupé, pero casi. El acabado interior es excelente hasta el punto de que puede parecer un techo fijo: el ajuste con el parabrisas y los cristales es perfecto y la tela queda perfectamente tensa como si fuera un techo tapizado. Mercedes-Benz ha conseguido que el Clase E Cabrio sea casi tan confortable como el Clase E Coupé para dos ocupantes. Para cuatro, el panorama es distinto pues las plazas posteriores son menos espaciosas y el respaldo —que está poco mullido— va cerca de la vertical.

Aunque las plazas traseras no parecen muy indicadas para usar a menudo, Mercedes-Benz no ha escatimado en dotarla de comodidades, como asientos calefactables y un climatizador con salidas de aire independientes. Para ampliar el espacio de carga es posible abatir el respaldo de las plazas posteriores en dos partes. Los mandos eléctricos que desbloquean el respaldo están ubicados en el maletero.

En España, el Cabrio puede tener dos tipos de suspensión. La de serie (DIRECT CONTROL) deja la carrocería 15 mm más cerca del suelo que la del Clase E Sedán; y otra opcional con muelles neumáticos (AIR BODY CONTROL). Esta última se puede ajustar dureza y permite variar la altura de la carrocería. Esta suspensión es la que he probado y me ha parecido que da un confort de marcha muy elevado en todo tipo de vías.

La gama de motores está compuesta por dos Diesel (E 220d de 194 CV y E350 4Matic de 258 CV) y dos de gasolina (E 300 de 245 CV y E 400 de 333 CV). La caja de cambios es siempre automática de nueve relaciones (9G-TRONIC), mientras que la tracción puede ser en las ruedas posteriores o en las cuatro (las versiones que la llevan se distinguen por la denominación 4MATIC).

Foto de - mercedes clase-e 2018

He conducido el Clase E Cabriolet con el Diesel de 194 CV y con el gasolina de 245. El Clase E Cabrio con el primero es una versión muy equilibrada por el poco ruido que hace su motor (para ser Diesel) por la casi total ausencia de vibraciones y bajo consumo. Lo normal es que el gasto de gasóleo sea inferior a 7,0 l/100 km, salvo que se hagan muchos kilómetros por ciudad o se conduzca de forma veloz. La aceleración que procura esta versión no es grande, pero sí correcta y considero que es suficiente para manejarse con soltura en cualquier tipo de vía, especialmente en un vehículo que no está pensado para correr. El motor de gasolina de 245 caballos da una aceleración mucho más intensa que el Diesel de 194 caballos, pero gasta mucho más (es difícil que consuma menos de 10 litros haciendo un uso generalmente suave en todo tipo de vías). No me parece que este motor dé mucha más suavidad de marcha que el Diesel anteriormente mencionado (ambos son de cuatro cilindros), ni un sonido de mejor calidad aunque sí de difente tono (es más agudo a alto régimen).

Hay varios sistemas multimedia. El más sencillo tiene una pantalla de siete pulgadas con una resolución de 1000 por 600 píxeles y un cuadro de instrumentos formado por dos indicadores de agujas y otra pantalla adicional de 8,4 pulgadas. El más completo tiene dos pantallas de 12,3 pulgadas (una para la instrumentación —que es configurable— y otra para el resto de funciones) con una resolución de 1920 por 720 píxeles.

Los sistemas de seguridad y ayuda a la conducción son los mismos que puede tener el Clase E Coupé. Son, entre otros, los siguientes: sistema de frenado automático de emergencia con detección de peatones, un programador de velocidad activo con detención y reanudación de la marcha en atascos y capacidad para mantener el vehículo dentro del carril (es capaz de hacer pequeños giros con el volante) o unos faros de ledes con iluminación adaptativa. 

Como elementos de protección en caso de vuelco, el Clase E Cabrio tiene dos arcos de seguridad tras los asientos traseros que se despliegan de manera automática. También puede tener unos airbag de cortina ubicados en la parte superior de las puertas y airbags laterales en las plazas posteriores.

Foto de - mercedes clase-e 2018

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