Por caminos con 200 caballos
Su seguridad en carretera es mejor que la de un todo
terreno normal, aunque no está al nivel del turismo del que
deriva. Gasta menos de lo que gastaría un todo terreno de
potencia equivalente, por causa de su menos peso y resistencia aerodinámica.
Sin embargo, no puede pasar por los mismos sitios debido a su larga
distancia entre ejes y sus grandes voladizos.
Su altura libre sobre el suelo es 20 cm; no
mucho menos que un todo terreno normal. Los paragolpes y molduras
laterales son de plástico sin pintar (hay 2 tonos a elegir) para
que se dañen menos con los posibles arañazos de los arbustos, pero
las puertas están desprotegidas. Además, los paragolpes tienen
un diseño que limita la posibilidad de que rocen contra el suelo
al encarar una rampa y salir de una pendiente; opcionalmente se
puede instalar una rejilla protectora de bajos.
Respecto
a un V70 normal, la carrocería gana 60 mm de altura con relación
al suelo, la distancia entre ejes aumenta 10 mm y la anchura de
los mismos también crece. La suspensión delantera tipo McPherson
y la trasera de paralelogramo deformable también reciben modificaciones
para que ganen recorrido de rueda. Esto, junto a los neumáticos
adaptados al uso fuera del asfalto y de dimensiones 215/75 R 16,
permite afrontar obstáculos con mayor facilidad.
Tiene un sistema de tracción total conectable
automáticamente mediante un diferencial viscoso. Si hay aceleración
sobre una superficie muy adherente, una pequeña cantidad
de fuerza va al aje trasero (un cinco por ciento, aproximadamente).
A medida que aumenta el deslizamiento en las ruedas delanteras,
las traseras reciben más fuerza. En un caso extremo por
ejemplo, al arrancar en una fuerte rampa de suelo deslizante
casi toda la fuerza del motor va a las ruedas traseras. Como el
sistema funciona según la diferencia de deslizamiento de
las ruedas delanteras y traseras, si sobre las traseras hay más
peso también reciben más fuerza. La tracción
total está complementada con un control de tracción,
que equivale funcionalmente a un diferencial autoblocante. Funciona
hasta 40 km/h y frena una rueda delantera que patina para que la
otra pueda impulsar al coche.
Tiene un motor de 2,4 l de cilindrada, con cinco
cilindros y sobrealimentado por una turbina de baja presión, que
tiene como ventajas con relación a las de alta presión respuesta
más rápida al acelerador y una entrega de potencia menos brusca.
Proporciona un valor de par máximo constante de 285 Nm desde 1.800
rpm hasta 5.000 rpm y una potencia de 200 CV a 6.000 rpm.
La velocidad máxima es 210 km/h (200 km/h para las
versiones automáticas) y acelera de 0 a100 en 8,6 s (9,0). El consumo
homologado es 10,5 litros cada 100 kilómetros (11,5 litros).
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