Bueno para conducir, escaso para cargar
El V50 tiene la misma gama de motores que el S40:
tres de gasolina con cinco cilindros o un Diesel de cuatro cilindros.
Como los motores son exactamente los mismos que en
el S40, reproducimos la información que dimos en su momento
para la berlina.
Los de gasolina no son exactamente iguales a los que llevan el
S60 y S80. Volvo ha efectuado distintas modificaciones para que
ocupen menos espacio (relación
de esas modificaciones); el cinco cilindros del S40 es 200 mm más estrecho y 25 mm más corto que el de los modelos más
grandes.
Hay tres versiones de este motor, dos atmosféricas y una
turboalimentada. En todo caso son motores con bloque y culata de
aluminio, cuatro válvulas por cilindro y dos árboles
de levas movidos por correa.
Los dos atmosféricos tienen 2.435 cm³ de cilindrada
y la misma relación de compresión: 10,3 a 1; éstas
son las diferencias de potencia y par máximo entre ellos.
La curva de potencia es igual hasta 4.000; a partir de ahí,
el de 140 CV pierde fuerza y el de 170 sigue ganándola (da
el par máximo a 4.400 rpm).
El
consumo es exactamente el mismo en los dos casos pero, según
datos de Volvo, hay una gran diferencia de aceleración: el
de 140 CV puede pasar de 0 a 100 km/h en 10,0 s, y el de 170 CV
lo puede hacer en 8,3.
El motor de gasolina turboalimentado tiene 2.521 cm³ de cilindrada
y 9,0 a 1 de relación de compresión. En el V50, este
motor da 220 CV de potencia máxima a 5.000 rpm (hay otras versiones
de este motor, como la de 209 CV que tiene el XC70) y 320 Nm de
par máximo en un margen muy amplio de régimen: desde
1.500 hasta 4.800 rpm.
Según Volvo, es un turbo de baja presión, pero no
tenemos el dato de la presión máxima. La carcasa de
la turbina forma parte del colector de escape, una pieza de acero
capaz de resistir hasta 1.050°C. Según Volvo, este elemento
tiene un efecto en el consumo de combustible, porque permite utilizar
una mezcla menos rica en ciertas condiciones de funcionamiento.
Cuando el motor funciona a plena carga, normalmente la mezcla es
rica para evitar un calentamiento excesivo; al ser la mezcla más
rica, también es más fría por efecto de la
evaporación del combustible.
Como ocurre en otros motores de Volvo desde enero de 2000, los
del V50 (excepto el Diesel, que no es de Volvo) tienen un recubrimiento
catalítico sobre el radiador que convierte en oxígeno
el 75 por ciento del ozono que pasa por el radiador. De esta manera,
cuando el coche circula, limpia el aire que pasa por el radiador
porque reduce la concentración de ozono. Es un sistema llamado
«PremAir», patentado por la empresa americana Engelhard.
El Diesel es un motor de origen Peugeot, con 2 litros de cilindrada,
culata de cuatro válvulas por cilindro, alimentación
por conducto común de segunda generación e inyectores
piezoeléctricos. En 2004 habrá una versión
con filtro de partículas en la que será precisa la
sustitución del filtro y la adición de un aditivo
para el combustible cada 120.000 km.
El 1.6 litros Diesel (que llevará más adelante) también
es un desarrollo de PSA y Ford (más
información sobre este motor).
Las versiones con motor atmosférico pueden llevan una caja
de cambios manual de cinco velocidades, los turboalimentados la
llevan de seis velocidades. Opcionalmente, las versiones de gasolina
pueden llevar una caja automática de cinco velocidades. De momento, todos los V50 son tracción delantera; más
adelante habrá una versión T5 con tracción
total conectable AWD, como la que tiene el S60
AWD. |