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Buenas cualidades dinámicas y calidad, poco espacio
Los asientos del Volvo S40 tienen un relleno con
una espuma más bien blanda, el apoyo que dan a la huella
que deja la espalda es bueno, pero no recogen mucho el cuerpo porque
tienen unos resaltes laterales poco pronunciados. Son parecidos
a los que tienen otros Volvo. Hay pocos asientos en los que los
reposacabezas queden tan bien situados para proteger al conductor
en caso de accidente, a pesar de que no tienen ningún tipo
de regulación (algo que es muy inusual).
La banqueta no está situada muy alta, ni
puede ir tan baja como en un BMW Serie 3, un Mercedes Clase C, o
un Audi A4. El conductor tiene muchas posibilidades de encontrar
una posición al volante cómoda sea cual sean sus gustos.
No
me parece que falten huecos para dejar objetos en las plazas delanteras,
lo que ocurre es que algunos son inusualmente pequeños (como
los hay en las puertas, donde apenas cabe una billetera y un teléfono
pequeño).
En otros da la impresión de que se ha favorecido
el diseño sobre la funcionalidad (es complicado coger cualquier
objeto que esté detrás de la consola central «adelantada»)
y otros tienen unas proporciones inusuales. El ejemplo es la guantera;
es estrecha, profunda e incómoda para alcanzar pequeños
objetos situados en el fondo y sobre todo para meter la tarjeta
SIM del teléfono móvil en el cajetín dispuesto
al final y en la parte superior.
En este sentido, la solución del Volvo S60
es —en mi opinión— la mejor posible y la del
S40 la peor que he visto en este sentido. Una buena alternativa
es tener dos tarjetas SIM, una de ellas para llevarla permanentemente
en el coche.
Entre los asientos hay un par de receptáculos
para dos envases de bebida con una superficie de goma que se puede
quitar para limpiar; estos huecos no tienen la forma adecuada para
colocar latas de bebida, sino que están indicados para colocar
algunas botellas grandes. Justo detrás hay un apoyabrazos
que hace de tapa de un cajón de tamaño mediano.
La
cerradura del contacto está en el salpicadero y la llave
es de tipo eléctrico, al estilo Mercedes (con la cerradura
colocada ahí es muy fácil atinar con la llave).
La instrumentación tiene detalles interesantes:
en función de la cantidad de luz que haya en el exterior,
el la pantalla de la consola central cambia, automáticamente
la combinación del color del fondo con respecto a la información
que en ese momento aparezca. No puede tener conexión automática
de luces, lo que me parece un fallo en un coche moderno de este
tipo.
Cuando el limpiaparabrisas automático está
conectado aparece un testigo en la instrumentación; en otros
coches este automatismo se acciona colocando la palanca en una posición
determinada y en ocasiones cuesta distinguir cuando está
conectado y cuando no.
Los botones de la consola central están bien
ordenados, pero son pequeños y normalmente no se pueden manejar
sin desviar la vista de la carretera.
Opcionalmente puede tener dos equipos de sonido distintos
(hasta 12 altavoces), cargador de Mini Disc, brújula en el
retrovisor, teléfono manos libres, la posibilidad de elegir
diversas llantas de 16 y 17 pulgadas de diámetro o ventanillas
laterales laminadas. Me ha parecido muy interesante la opción
de faros de doble xenón (de serie en los «Summun»)
por la excelene luminosidad que dan en luces largas.
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