Una buena berlina
cómoda, algo más cara que la media
El anterior Passat tenía muchos elementos
en común con el Audi A4; como él, era un coche de
motor delantero longitudinal. Los ejes eran también muy semejantes;
el A4 y el Passat tenían delante el paralelogramo deformable
característico de los Audi de motor longitudinal (con dos
brazos superiores y un triángulo inferior) y, detrás,
el mismo sistema multibrazo.
Esta configuración mecánica es propia de los Audi
con motor longitudinal para facilitar la implantación de
su sistema de tracción total (aunque cuando la mayoría
de los coches que venden son de tracción delantera). El motor,
además de estar en posición longitudinal, está
completamente colgado por delante del eje delantero.
El nuevo Passat, en cambio, tiene el motor transversal (como el
Passat
de 1988); lo cual tiene ventajas e inconvenientes para los que
tienen que diseñar el coche (no para los clientes, si se
aprovechan las ventajas y se compensan los inconvenientes). Además
del motor trasversal (que es lo común en coches de tracción
delantera), el Passat se asemeja al Golf en el diseño de
la suspensión.
Si se compara la suspensión
delantera del Golf con la suspensión
delantera del Passat, se puede ver que algunos elementos son
distintos, pero lo que las diferencia es mucho menos que lo que
las asemeja.
La semejanza es mayor si se compara la suspensión
trasera del Golf con la suspensión
trasera del Passat. Lo más indicativo de que se trata
del mismo diseño es que, al margen de que los elementos de
la suspensión sean más o menos parecidos, apenas hay
diferencias en los subchasis que los soportan.
En
lugar del paralelogramo deformable del anterior Passat, éste
tiene un sistema McPherson con un triángulo inferior. Según
Volkswagen una ventaja de este sistema es que, en conjunto, pesa
13,3 kg menos; parte de esa ganancia la proporciona el diseño
de la suspensión, y parte el hecho de que lleve varios elementos
de aluminio. Además de las ventajas de toda reducción
de peso para las prestaciones y el consumo, eliminarlo de esa zona
también favorece la estabilidad y el confort. El muelle es
helicoidal, como en cualquier suspensión McPherson.
Cambiar de una suspensión delantera de paralelogramo deformable
a una McPherson se puede entender como un paso atrás. Ciertamente,
una suspensión de paralelogramo deformable ofrece al diseñador
algunos recursos que no tiene una McPherson, principalmente un mayor
control sobre la alineación de la rueda en todo el recorrido
de las suspensión.
Ahora bien, que la suspensión sea de paralelogramo deformable
o McPherson no dice nada acerca de cómo va el coche. Las
reacciones de un coche dependen de muchos factores, y no se puede
sacar ninguna conclusión del hecho de que la suspensión
sea de uno u otro tipo. Por otra parte, al tener el motor transversal
en lugar de longitudinal, los diseñadores del nuevo Passat
no han tenido que resolver algunos problemas que sí tuvieron
lo que hicieron el anterior.
Detrás lleva un sistema de paralelogramo deformable con
cuatro brazos, tres transversales y uno longitudinal. Hay un subchasis
de acero para la suspensión, unido al bastidor mediante casquillos
elásticos. El muelle también es helicoidal.
Según la distancia al suelo y la dureza de los muelles,
hay dos tipos de suspensión: una es la que llevan de serie
las versiones «Trendline» y «Advance», otra
es la que llevan de serie las versiones «Sportline»
y «Highline». La segunda se distingue porque los muelles
son más duros y la altura de la carrocería sobre el
suelo es 15 mm menor; los dos primeros no pueden tener esta suspensión
ni opcionalmente. En algunos mercados existe la opción de
una suspensión que deja la carrocería 20 mm por encima
de la altura normal (no en España)
Todas
las versiones tienen el mismo equipo de frenos, pesen lo que pesen
y tengan el motor que tengan. Consiste en discos delanteros ventilados
de 312 mm y en discos traseros macizos de 286 mm. Esto es posible
porque todas las versiones tienen al menos llantas de 16”
de diámetro.
La dirección es de cremallera con asistencia eléctrica,
como las del Golf y otros modelos del grupo Volkswagen que comparten
elementos con él. Por lo que hemos visto en esos modelos
(Audi A3, SEAT Altea, Škoda Octavia o Volkswagen Touran, por
ejemplo), esa dirección tiene un tacto tan bueno como el
de una buena dirección de asistencia hidráulica.
El control de estabilidad (ESP) es equipo de serie en toda la gama.
Entre las nuevas funciones que puede llevar un control de estabilidad
moderno, el del Passat tiene la función de secado automático
de los discos y el programa para estabilizar coches con remolque.
El secado de discos consiste en que, cuando hay humedad, cada cinco
minutos el sistema hidráulico aproxima las pastillas lo suficiente
para secar el disco sin provocar retención. El sistema de
estabilización de remolques, de serie con todos los Passat
que se encarguen con bola de enganche, detecta un posible balanceo
del remolque y frena adecuadamente las ruedas del coche ara contenerlo.
El bastidor en sí está hecho de acero, con la ventaja
que da poder utilizar los materiales y los procesos de producción
actuales; gracias a ello, la rigidez torsional aumenta un 57 por
ciento con relación al anterior Passat. Aunque pueda parecer
mucho, es un aumento normal en un cambio de modelo, sobre todo en
este caso, en que entre uno y otro Passat han pasado casi nueve
años. Lo interesante es que, aunque el nuevo Passat tiene
una batalla mayor, dimensiones más grandes y más rigidez
torsional, el peso de su bastidor no ha aumentado. |