Una buena berlina
cómoda, algo más cara que la media
El nuevo Volkswagen Passat tiene un espacio muy parecido
al modelo al que reemplaza, a pesar de que es 62 mm más largo.
Sólo hay una mejoría en la altura en las plazas traseras,
que ahora es dos centímetros mayor.
Aunque no tiene un interior muy ancho para su longitud, en general
es un coche espacioso para cuatro. Hay ejemplos de coches de tamaño
similar que tienen un espacio interior algo mejor aprovechado, como
un Ford Mondeo. Un Citroën C5 es mejor que el Passat en anchura
en las dos filas de asientos; es más alto atrás, pero
tiene menos espacio para las piernas de los ocupantes. Un Skoda
Octavia (que es más pequeño) es prácticamente
equivalente al Passat por espacio interior.
No hay una mejoría aparente de calidad aparente en el nuevo
Passat con respecto al modelo al que reemplaza, que era un buen
referente en este aspecto. En el nuevo, el ajuste entre sí
de las piezas que componen el interior es bueno, aunque hay menos
cantidad de plásticos bien tratados (pintados o laminados).
Toda la mitad inferior del salpicadero está fabricada en
un plástico completamente duro, que es el mismo que se utiliza
en parte de los guarnecidos de las puertas.
Aunque
es un coche que está bien hecho, no es un aspecto que le
distingue si tomamos como referencia otras berlinas que no son más
caras.
Debajo del lugar donde se introduce el mando a distancia hay un
trozo de goma blanda para que el llavero (que no queda colgado,
sino apoyado) no haga ruido al golpear. Otro detalle acertado es
que todas las superficies donde se pueden depositar objetos están
cuidadosamente acolchadas o tienen el fondo con un bandeja de goma.
El nivel de equipamiento «Highline» tiene detalles de
aluminio en diversas zonas del maletero, que puede ser de madera
en función del color de tapicería que se elija.
El interior está provisto de un buen número de huecos
donde depositar objetos. No todos ellos tienen un acceso cómodo;
por ejemplo es un poco molesto alcanzar objetos que estén
colocados en el fondo de las bolsas de las puertas (de gran tamaño)
porque el brazo golpea sistemáticamente con el resalte del
apoyabrazos. La guantera es de tamaño más bien pequeño
y dentro está colocado el cargador de discos. Si es pequeña
no se debe a que ahí esté colocado el cargador de
discos, porque este tiene un acertado mecanismo que lo oculta y
no ocupa hueco en la guantera.
La posición al volante es cómoda por la distribución
de los pedales, volante y los asientos. Aun así, no es de
esos coches en donde se puede ir sentado cerca del suelo (esto no
es bueno ni malo, más bien es una cuestión de gustos).
Según mi forma de sentarme, en ocasiones me golpeaba la rodilla
izquierda contra el plástico duro del salpicadero; estaría
bien que tuviera ahí una superficie acolchada.
En el extremo delantero de la puerta están situados dos
mandos desde los que se desbloquea remotamente la tapa del depósito
de combustible (70 litros, 8 más que el modelo reemplazado)
y se abre completamente el maletero.
He probado los asientos de las versiones más económicas
(«Trendline» y «Advance») y los de las versiones
más caras («Sportline» y «Highline»).
Los dos tipos de asientos son cómodos si bien los de las
versiones más caras se caracterizan porque tienen un contorno
más sobresaliente que sujeta mejor el cuerpo en las curvas. |