Inyección directa y mezcla pobre con un coste muy alto
El empeño de Volkswagen por conseguir un coche
de bajo consumo y buenas prestaciones ha quedado patente. Por ello
la elección del Lupo no es casual. Un Polo o un Golf, con
este motor de 105 CV, no hubieran obtenido estas cifras de consumo
ni de prestaciones.
El objetivo de VW, con estos coches, no es vender
a corto plazo, sino crear imagen para largo plazo. Mostrar su capacidad
tecnológica y su apuesta por los coches que gastan poco y
con prestaciones equiparables a vehículos casi deportivos.
Que haya problemas con el azufre de las gasolinas o con el precio
debe ser un inconveniente menor.
De
lo contrario no se explica que en un coche como este se utilice
aluminio en las puertas, aletas y capó, con inserciones incluso
de magnesio.
La aerodinámica es otro de los elementos influyentes
en el consumo. El coeficiciente aerodinámico del FSI es 0,30,
muy bueno para un coche de este tamaño y dos décimas
inferior al del resto de los Lupo, pero la superficie frontal es
grande (2,0 m²). El factor de resistencia
aerodinámica (0,60 m²) no es bajo, pero tiene poco
efecto sobre el consumo en ciudad.
En el interior destaca la ausencia de pedal de embrague
y el mando secuencial
del cambio automático. Todavía no se conoce ni la
fecha de llegada, ni el precio ni el equipamiento de los Lupos FSI
para el mercado español. Las unidades que probamos los periodistas
en Alemania disponían todas de ESP, pero en general carecían
de aire acondicionado y de climatizador. (A diferencia del Lupo
3L sí tenían dirección asisitida). Para conocer
la configuración española habrá que esperar
todavía unos meses. Nosotros, para la ficha técnica,
hemos hecho cábalas de lo que nos parece que podría
ser.
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