Récord de consumo y precio
La suavidad de las suspensiones
y los neumáticos de bajo rozamiento
son los principales responsables de que vaya en curva peor que modelos
comparables. En carreteras rectas mantiene bien la trayectoria, pero
es más subvirador
al entrar en la curva que otros coches comparables. El guiado del
eje delantero no es preciso y tampoco ayuda la dirección, muy lenta
y sin asistencia.
La suspensión suave también se deja sentir cuando frenamos fuerte.
El Lupo 3L cabecea mucho, aunque el ABS con distribución electrónica
de frenada que equipa de serie se encarga
de mantener la estabilidad. En frenadas muy violentas, se puede
desequilibrar ligeramente, aunque nuevamente el ABS nos ayuda a
alinear la trayectoria. El confort de marcha sí está favorecido
por la suavidad de la amortiguación, y el interior está bien insonorizado
El cambio denominado Tiptronic, es cómodo en condiciones normales.
Se puede utilizar en una modalidad completamente automática o también
de forma manual una palanca de tipo secuencial. No es muy rápido
al cambiar y su embrague
pilotado es algo brusco en algunas ocasiones, pero resulta muy
cómodo entre el tráfico urbano. Al reducir manualmente, realiza
de forma automática la maniobra del punta-tacón, para cambiar
con más suavidad.
El
sistema «stop-start» no es un inconveniente en condiciones
normales, pero encontramos dos defectos: por un lado, las paradas
tienen que ser prolongadas para que el ahorro de consumo sea realmente
efectivo, de lo contrario, las constantes arrancadas incrementan
el consumo. Por otro lado, al detenernos en una rampa nos pone en
un pequeño aprieto. El sistema "stop-start" arranca el motor en
cuanto levantamos el pie del freno pero, al mismo tiempo que lo
hacemos, el coche cae hacia atrás. En ese momento la tendencia es
acelerar más fuerte para que el coche deje de caer, y el resutado
que -al quedar el motor embragado- las ruedas patinan. Es decir:
el coche se nos ha ido hacia atrás más de la cuenta y salimos con
las ruedas delanteras patinando como si fueramos «de carreras».
Para evitarlo encontramos dos formas: ayudarse con el freno
de mano en las rampas (algo bastante incómodo y engorroso) o
simplemente desconectar el botón «Eco» cuando nos paramos
en una subida o rampa; se sigue cayendo un poco porque el embrague
automático es lento.
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